|
Caminos de Usarraga y a la antigua iglesia de San Bartolomé Javier del Valle Goiri y Agustín Beloki Iraola, con la colaboración del grupo "Estrata" (Iñigo y Javier Mugliaccio, Javier del Valle, Juan Carlos Echeveste, Luis Miguel Toribio, y Mikel Etxaniz) |
|
En el verano de 1997 se nos encargó al grupo "Estrata" la localización y descripción de los caminos de acceso al solar de Usarraga y la antigua iglesia de San Bartolomé, calzadas que utilizaron los junteros para poder asistir a las Juntas Particulares desde diferentes lugares, concejos y municipios de la provincia de Gipuzkoa. Estos caminos, hoy casi en desuso, aún perduran en nuestra provincia y pueden utilizarse para llegar a Usarraga a pie o a caballo y, de ese modo, poder conocer las rutas que utilizaron aquellos gobernantes de la Gipuzkoa de los siglos XV, XVI y XVII. La descripción de los caminos es pormenorizada desde las entradas naturales al actual municipio de Bidegoian y más general desde el resto de la provincia hasta dichas entradas. Hemos evitado cargar de fechas este capítulo ya que el resto de la obra lo requiere por su contenido. El tono o estilo utilizado es coloquial, cargado de anécdotas, huyendo de tecnicismos arqueológicos o descripciones de topoguía. Para la elaboración del trabajo hemos contado con la inestimable ayuda de Agustin Beloki, que nos ha facilitado, a modo de "sherpa" o "pathfinder", la labor de localizar algunos caminos que por su desuso, enajenación y mala conservación casi han desaparecido. Asimismo, ha participado en la descripción de todos los caminos, aportando su conocimiento de los lugares y gentes, y recopilando anecdotario. Quisiéramos agradecer también a Miguel Angel Elkoroberezibar por su trabajo y compañía en los caminos, así como a José Luis Orella por confiar en "Estrata". Por último, aprovechamos estas páginas para dar un aviso a quien corresponda y se tome nota de que los caminos milenarios de la provincia descritos a continuación son patrimonio de todos y que conforman una tupida red de hitos o testimonios de nuestro patrimonio caminero, al igual que los hornos de cal, las ferrerías, los cruceros, las ermitas, los santutxos, los lavaderos, los puentes y un largo etcétera. Deben respetarse, conservarse con celo y darse a conocer, pues corren el riesgo de deteriorarse aún más. Nota preliminar de Agustin Beloki Para hablar o escribir sobre las Juntas Particulares que se realizaron en Usarraga y Bidania hasta el siglo XVII, de forma que se comprenda su sentido, resulta indispensable tomar en consideración todos esos antiguos caminos y calzadas que desde cualquier extremo de Gipuzkoa se dirigían al valle de Bidegoian. Siendo el valle de Bidegoian el centro geográfico de Gipuzkoa, tres eran las calzadas que lo atravesaban. La primera, unía Azpeitia con Tolosa a través del puerto de Arrate; esta calzada llegaba a Bidania, donde había dos opciones: dirigirse hacia Goiatz o hacia Errezil, ya que ambos caminos iban a parar a Azpeitia. Por consiguiente, ésta era la principal vía de unión y comunicación entre los valles del Oria y del Urola. La segunda, por el contrario, tras haber superado los ríos Bidasoa y Urumea, se aproximaba hacia Lasarte o Zubieta, lugar desde el que se adentraba en el monte pasando por Aia, para luego por Zelatun llegar a Bidegoian y desde aquí, tras bordear Murumendi, atravesar el paso horadado de San Adrián y descender a la llanada alavesa. Según Don Manuel Lekuona esta calzada se unía con el camino principal que desde Orreaga se dirigía a Compostela. Jalonado de ermitas y santuarios, solía denominar a este camino de peregrinos como la columna vertebral del Goierri. Existía una tercera calzada, quizás la más antigua de todas, que comunicaba el Mar Cantábrico con el macizo de Aralar. Este camino era el más utilizado por los pastores que con sus rebaños de ovejas u otro tipo de ganado iban, según la estación del año, en un sentido u otro, desde los tiempos de la trashumancia hasta hace bien poco. Partía de la costa guipuzcoana y tras atravesar Iturriotz, Zelatun, Bidegoian y Burnikutz, cruzaba el río Oria a la altura de la ermita de Berostegi, para desde este punto dirigirse al macizo de Aralar. A pesar de que las características y prioridades de cada camino estaban bien definidas, fueron cotidianamente utilizados para todo tipo de necesidades; así los representantes políticos de la Edad Media los habrían utilizado, en la mayoría de los casos, para sus desplazamientos. Hay que subrayar que, aún estando situado en un entorno montañoso, el pueblo de Bidegoian poseía, en lo que a caminos se refiere, una infraestructura notable, como notable era, por otro lado, el esfuerzo que se requería de los representantes políticos que a Bidegoian se dirigían desde todos los rincones de Gipuzkoa. Los representantes políticos de los lugares más alejados como Hondarribia, Mutriku, Alto Deba o Segura tenían que superar parecidas dificultades y necesitaban un tiempo similar para llegar a Bidegoian, exceptuando los de Segura, cuyo camino resultaba algo más corto. Hemos querido clasificar los caminos en dos niveles: en un primer nivel están los caminos que desde todos los extremos de la provincia alcanzaban los puntos de encuentro para llegar a Usarraga -estos caminos los vamos a nombrar, sin más-. En el segundo nivel están las calzadas que desde estos puntos de encuentro cruzaban las montañas que rodean Bidegoian para alcanzar Usarraga y son estos caminos, precisamente, los que en este libro vamos a tratar con detenimiento. Estas últimas calzadas las hemos visto, recorrido y admirado una por una, en un trabajo en equipo al que hemos dedicado un domingo al mes durante un año. Antes de nada quisiera expresar mi más sincero agradecimiento a mi yerno Miguel Angel Elkoroberezibar, coordinador de esta publicación, a todos los miembros del grupo Estrata, especialmente a Javier del Valle Goiri, autor de las descripciones de estos caminos, y, cómo no, a todas esas personas de buena voluntad que hemos encontrado en estos caminos y que nos han relatado las historias referentes a sus caseríos: a Jazinto Egia en Arrate; a Jose Angel Otamendi en Beazaga; a Juan Miguel Otaegi "Betelu" en la calzada de Akutu, Jose Maria Bereziartua "Bentero" y Manuel Belamendia "Otxobia" en Potzumenta y Urraki; a Manuel Olazabal en Santa Ageda; a Paskuala Rezola de Usarraga, a la familia de Santutxu y a Pedro Arrue de Muinao Azpiko en Erroma y Beondegi. Gracias a estos amigos hemos podido realizar el informe sobre los caminos que ahora tienes en tus manos. 1. Introducción histórica A la hora de abordar el capítulo de los caminos que pasan junto al solar de Usarraga, creemos necesario hacer ver y dar a conocer al lector cómo y por qué se formaron, cómo se desarrollaron y por qué desaparecieron algunos de ellos. Intentaremos sumergirles de nuestra mano en la noche de los tiempos para ir lentamente despejando esa barrera milenaria y poder ver con claridad aquellos caminos hollados por nuestros antepasados. Remontémonos a los orígenes de las sendas. Éstas fueron trazadas por las migraciones de los mamíferos terrestres recorriendo espacios en idas y venidas en busca de sustento, como hicieron los herbívoros al migrar periódicamente al agostarse los pastizales en las zonas de clima seco e ir a buscar alimento a las cumbres más húmedas. Era un conjunto de animales susceptibles de ser cazados por el hombre, que durante el Paleolítico Medio llevaba una vida trashumante o de constante muda. Esta forma de subsistencia se mantuvo sin grandes cambios hasta el Mesolítico, momento en que comienza el marisqueo como nueva fuente de alimentación, manteniéndose la caza mayor así como la de algunas aves. En el Neolítico se pasa de la depredación a la domesticación del ganado. De esta manera, todos los caminos que formaron los animales en sus desplazamientos fueron utilizados por el hombre, así como los que iban desde sus habitáculos hacia sus territorios de caza y recolección. Casi sin darse cuenta, el hombre que frecuentaba estos parajes consiguió trazar al menos uno de los caminos que nos ocupa, el Norte-Sur o Cañada Central de Gipuzkoa, camino cimero que une el Beterri y Kostaldea con las sierras del sur, auténticas prolongaciones del eje axial pirenaico, camino que aún hoy día pasa junto a Usarraga. Es el camino de nuestra ancestral trashumancia, mantenido casi intacto al menos en su trazado y en uso hasta nuestros aún cercanos años 70. La escasa presencia de los pueblos indoeuropeos en el territorio guipuzcoano no afectó de manera especial a las comunicaciones, ya que, como era de esperar, se utilizaron los caminos o sendas marcados por cazadores ganaderos y recolectores, sabiamente diseñados por los animales. Debemos constatar su posible presencia en los yacimientos arqueológicos del monte Aldaba-Intxur, a escasos metros de Usarraga. En la Edad Antigua, cuando la escasa población de nuestro marco geográfico (Gipuzkoa) parece que comienza a unirse en grupos suprafamiliares o tribales, Bidania queda casi en el eje de lo que los historiadores romanos denominaron territorio de los várdulos o zona de asentamiento várdulo. Roma no incidió de forma importante en aquella Vardulia Central, pero sí en sus límites orientales (zona occidental vascona, de Oiartzun-Irun-Hondarribia) fundando Oiassón (puerto-necrópolis-minería-fondeadero de cabotaje) y uniendo ésta con la tarraconense mediante la calzada Tarraco-Oiassón. Los recientes descubrimientos parecen apuntar a cierta presencia romana a lo largo de la costa (Donostia-Getaria) como posibles fondeaderos de apoyo a la citada navegación de cabotaje. Simultáneamente, los escasos hallazgos arqueológicos existentes adscritos a la época romana indican que la huella romana fue muy escasa, aunque esto no cierra que actuales y venideras prospecciones nos sorprendan. Si Roma (romanos u otros hispanos sometidos) anduvieron y se asentaron en la periferia várdula, quizá pudieron utilizar o mejorar algún camino ya existente, ya que el citado Norte-Sur conectaría por el noreste con la vía Tarraco-Oiassón que, cimera y paralela al Bidasoa, pasaba por Belate o Larremiar para bajar a Pompélon (Iruñea); y por el sur, a través de los puertos de Bernoa y San Adrián, conectaría con el Iter XXXIV, que a su vez unía Iruñea con las proximidades de Gasteiz. Con el paso del tiempo, los habitantes de esta zona central siguieron llevando una vida muy similar a la descrita: explotación de la ganadería y cultivo de un número muy limitado de especies. Es ahora cuando de una manera más clara comienzan a relacionarse con los territorios vecinos debido al incremento tanto de la población local como de la limítrofe; por pura necesidad comercial de intercambio o trueque, lo cual va a acarrear la aparición de nuevos caminos transversales de mayor alcance, pero eso sí, sin uniformidad ni estado de conservación aceptable; más que caminos eran la suma de sendas que unían asentamientos o pequeños núcleos. Este estado viario se mantendrá durante el período de desintegración del Bajo Imperio y aún más adelante, siendo la costa y en menor medida la zona central las que se verán afectadas por incursiones de pueblos venidos del norte, tribus vecinas bárbaras o movimientos de campesinado de diversa procedencia. Por su carácter anárquico, más que conformar nuevos caminos, sólo los utilizarían sin ocuparse de su mantenimiento; simplemente, usarían las sendas ya existentes, sin calzamientos ni puentes; sólo vados y caminos sobre suelos de marga, turba o roca viva. En la Alta Edad Media el centro de Gipuzkoa permanece ajeno a la presencia visigoda, así como en lo referente a la caminería; pero puede que ciertos puntos estratégicos quizá utilizados por Roma y situados en algunas cimas pudieran ser reacondicionados para desde allí poder o bien comunicarse mediante grandes hogueras, o bien poder controlar los flujos humanos a través de ciertos caminos que accedían a los territorios controlados por los jefes tribales. La necesidad de acceder a estos puntos de comunicación-observación despierta el interés por conservar los caminos desde esos puntos hacia algún poblamiento o desde un punto a otro. La presión del Islam no afecta directamente a la caminería; los guipuzcoanos siguen moviéndose a través de barrizales, alguna piedra aparejada en medio de un vado, algún tronco en zonas de pendiente y poco más. Cuando parte de la tierra de Gipuzkoa está bajo el control de la incipiente monarquía de Pamplona es el momento en que comienzan a acondicionarse los caminos; la simple necesidad que tenían los guerreros de aprovisionarse y poderse mover con cierta rapidez por el territorio, implicaría la conservación y calzamiento caminero, pero una vez más sin uniformidad ni concierto. No se hace al estilo de Roma, con cierto proyecto previo, pues estos caminos eran meras sendas mejoradas por el constante flujo, mantenidas por gentes obligadas por el señor o jefe, aliado o sometido al monarca navarro, e iban de poblado en poblado, o bien del poblado a la torre de vigilancia. Simultáneamente, se mantiene otra vasta red de veredas y cordeles utilizada por los ganaderos de las sierras. Gipuzkoa pasará del sometimiento de la monarquía navarra a la castellana y con ello los caminos estratégicos quedarán bajo el control del nuevo monarca. Ya las gentes de Gipuzkoa comienzan a organizarse dentro de un contorno territorial aproximado al actual, pues es alrededor del año 1025 cuando se menciona al menos el nombre de Gipuzkoa, siendo el año 1027 cuando se cita en una carta de demarcación del obispado de Iruñea a la alcaldía mayor de Saiaz, dentro de la cual se situaba el territorio de Bidania y por ende el solar de Usarraga. Es también en este período cuando comienza la cristianización y con ella la consagración de algunas de las primeras iglesias (Santa Elena en Irun y San Andrés en Astigarribia) y monasterios (San Sebastián de Olazabal en Alzo); ello implicaba la unión física mediante caminos entre sí y de éstos con las comarcas limítrofes a las que estaban unidos por donación o por pertenecer a una determinada diócesis (Baiona-Iruñea-Calahorra y La Calzada). Navarra vuelve a controlar de nuevo gran parte de la provincia y comienza fundando poblaciones (villas), sobre todo por la costa, como Donostia y Hondarribia, concediéndoles fueros y privilegios, con el fin de controlar las fronteras del reino de cara al mar. También controla algunos "castillos" por todo el territorio. Una vez más es lógico que estuviesen unidos por caminos calzados que pudieran comunicar la Navarra nuclear con los territorios sometidos. Uno de esos caminos transversales este-oeste podría venir por Aralar y buscar algún vado del Oria y de aquí subir hacia Bidania entre los castillos de Mendikute y Aldaba para continuar hacia el Urola y más allá. De nuevo, Gipuzkoa pasa a ser castellana allá por el mes de enero de 1200, siendo este territorio un puente estratégico para las pretensiones de la monarquía castellana (Aquitania). En la Baja Edad Media, al ser Gipuzkoa tierra de realengo, queda bajo la potestad del rey la fundación de las villas y poblaciones; este hecho va a reordenar el territorio guipuzcoano, y de paso sus comunicaciones. En este momento la tierra guipuzcoana queda dividida en 25 jurisdicciones dependientes de sus 25 villas cabeza de jurisdicción, 3 alcaldías mayores y el condado de Oñate. Los caminos públicos quedan bajo la responsabilidad de las villas o de las poblaciones configurantes de las alcaldías mayores, entre las que se encontraba Bidania, estableciendo peajes y portazgos para su conservación. Las características de los caminos en cuanto al firme, anchura, desagües, etc. son muy diversas; básicamente, sólo permiten el paso de caballerías, ganado y transeuntes, no siendo aptos para el paso de carros, al menos en toda su longitud (no hay todavía uniformidad). Los únicos vehículos eran las leras o rastras y alguna litera o camilla, siendo el carro de uso local y no para largos desplazamientos. El firme es muy irregular y se asientan grandes piedras para mantener sólo un extremo de lo calzado (Calzada de Balanzategi -de Akutu a Betelu, en Bidania-), siendo el otro extremo una ladera y entre ambos se rellena con piedra suelta y luego compactada contra el terreno. Otras veces va encachada (de Akutu a Zelatun); sólo algún camino lleva losas encajadas en su superficie (primer tramo desde Albiztur hacia Santutxo-Erroma). Los troncos y los machones o estribos de mampuesto seco son el material utilizado en los puentes, además de los elementales puentes monolíticos (San Juan iturriko zubia en Goiatz). En las zonas de gran pendiente se intercalan desagües (calzada de Albiztur a Bidania por Arrate) y como elementos excepcionales, algunas calzadas presentaban algún testigo; cuando el terreno era llano, seco y bien sustentado, el simple paso o uso lo mantenían como tal camino. Para finalizar con la historia de los caminos, citaremos que algunos de éstos, por ser de interés para el reino, por ser vías comerciales, de postas, de peregrinaje o de paso a otros territorios, es decir, caminos estratégicos, pasaron a ser caminos reales y su dimensión y composición mantuvieron cierta uniformidad y su conservación fue prioritaria y siempre a costa de los pueblos, villas o de la propia provincia. En 1397 se crean las Hermandades de las tierras y concejos de Gipuzkoa, embrión del futuro gobierno provincial, que velará, entre otras cuestiones por la defensa de los hombres y mujeres de esta tierra frente a los abusos del rey, de los parientes mayores o de los bandoleros-malechores. Este último punto es uno de los que nos interesa, pues las Hermandades garantizarían cierto derecho a poder circular con libertad por los caminos. Ya está redactado el Cuaderno Viejo de la Hermandad, siendo en 1463 cuando ya Gipuzkoa puede por fin llamarse provincia y el incipiente gobierno provincial es un hecho. Es precisamente éste, que convocando a los junteros a Usarraga, trataba entre otros muchos asuntos el del mantenimiento de la incipiente red caminera. Los caminos eran más o menos uniformes e iban de villa a villa o de villa a población. Éstos eran los caminos que utilizaban nuestros junteros en sus desplazamientos a Usarraga y de vuelta a sus pueblos de origen. Son caminos que aún hoy día conservan su trazado y decorado (por así llamar a la fauna y la flora) tal y como ellos lo vieron, pues esta parte alta de Gipuzkoa, al menos en su comunicación con el norte (kostaldea) a través de Zelatun-Iturriotz-Andatza, ha permanecido igual que en aquellas remotas épocas de penoso caminar junto a rebaños o a lomos de alguna caballería, cruzándose con recuas de muleros y algún peregrino despistado que prefirió cruzar la Vardulia por temora los pueblos del sur para dirigirse hacia poniente a través de Araba y Castilla. Son caminos que desde aquí, amable lector, le invitamos a recorrer, y hollándolos quizá comprenda mejor a aquellos sufridos gobernantes de los siglos XV, XVI y XVII. Descendiendo por las laderas del Ernio bajo una intensa nevada o embarrados por la mala conservación de la calzada en Erroma o sintiendo la helada bajo sus pies en Beondegi, después de pasar junto a las Santa Marinas de Berostegi y Argisain. Luis Pedro Peña Santiago recordaba: "Algo que he llegado a conocer, ha sido el paso de los ganados trashumantes, que iban de la costa guipuzcoana hasta la Sierra de Andía, y que atravesaban Bidania al amanecer, después de haber marchado toda la noche a través del macizo de Ernio. Yo acompañé a pie el último rebaño que hizo ese recorrido, y jamás olvidaré las luces de Bidania encendiéndose en la amanecida para ver avanzar al ganado entre los ladridos de perros y los silbidos de los pastores...". Pero no fue el último rebaño: Un mediodía de otoño del año 1998 Agustin Beloki pudo contemplar cómo toda la llanura de Bidania estaba repleta de ovejas trashumantes, unas 600 o 700 cabezas. 2. Marco geográfico, geología y clima 2.1. Situación Es preceptivo situar geográficamente el solar de Usarraga dentro del territorio municipal de Bidania; a su vez, Bidania-Goiatz o Bidegoian dentro de la provincia de Gipuzkoa. Usarraga está hoy día situado en un llano, tras haber sido superado el puerto de Aizkomieta (510 msnm.) circulando por la carretera GI-2634 desde Benta-Haundi (Tolosa) en dirección a Azpeitia, unos metros antes de la bifurcación con la carretera GI-3740, que por Goiatz y Urraki también se dirige a Azpeitia. Dentro de Bidania, Usarraga equidista de los límites municipales norte-sur, este-oeste; es decir, está en el mismo centro de Bidania y situado en el barrio de Elbarren-Bailara, que junto con Erreka-Bailara, Elola-Bailara, Eliz-Bailara y algunos caseríos de Santa Marina conforman lo que fue Bidania, que junto con Goiatz componen actualmente la unión municipal de Bidegoian. A su vez, Usarraga se sitúa al abrigo de un promontorio denominado Kurutzeaga, en el extremo oeste del citado llano. Por estar Bidegoian en el centro geográfico de la provincia de Gipuzkoa, tal y como lo demuestra la existencia de una placa metálica en las escaleras del atrio de la iglesia de Goiatz, resulta muy fácil su localización en cualquier mapa. Bidegoian limita al norte con Errezil, con Alkiza en su flanco nor-oriental, con Albiztur por el este, con Legorreta en su flanco sur-este, con Itsasondo en la zona sur, con Beasain por el sur-oeste, siendo Beizama su vecina del oeste. Por lo descrito, se confirma que Usarraga ya se situaba en el centro del centro provincial, lugar equidistante de las poblaciones más lejanas de la provincia, lugar "elegido" siglos atrás, cuando las mediciones no se hacían con el uso de satélites. 2.2. Orografía A continuación, pasaremos a describir los accidentes geográficos que van a dar a Usarraga unas características particulares: Usarraga-Bidania se sitúa en una zona llana a una altitud media de 500 msnm., rodeada por elevaciones montañosas que constituyen un amurallamiento natural. Su lienzo norte es majestuoso: Ernio y Aketegi-Gazume con 1.075 y 997 msnm. respectivamente, y entre ambos el legendario collado de Zelatun a 841 msnm., a modo de puerta principal del recinto murado. Por el nor-este están Akutu a 663 msnm. y Armoi a 645 msnm., flanqueando la contrapuerta del muro que es el alto de Iturburu, y más al este Zelaieta a 668 msnm., que junto con Txinkorta, a 753 msnm., forman la entrada más oriental. Por el este, Txinkorta y Urkobieta (681 msnm.) sirven de marco al puerto de Arrate. Por el sur-este, para dirigirse a Erroma, la Galtzara-Zaharra de Albiztur pasa entre las cimas de Pintoi-Mendibil (639 msnm.) e Intxur (740 msnm.). Por el sur hay dos puertas como en el norte: la primera más septentrional es la de Aizkomieta, entre Pintoi o Mendibil y Ostangala (677 msnm.), y la segunda más meridional está en Beondegi, entre Intxur y Urruztako-Gaina (679 msnm.), puerta para acceder a Usarraga desde Argisain-Berostegi, las dos Santa Marinas. En dirección oeste, Urruztako-Gaina e Illaun (823 msnm.) darían cobijo a la desaparecida ermita de Santa Ageda. Y por fin, al nor-oeste está Urraki (825 msnm.), que junto con Armoi, portican el alto o puerto de Urraki. Este emplazamiento ciertamente privilegiado pudo ser otro de los factores elegidos para que aquellos junteros se reunieran con garantías de no ser molestados por los parientes mayores, ya que Usarraga estaba apartado de los territorios controlados por éstos y era fácil guardar sus entradas. Así se optó por estos parajes, tan unidos a la idiosincrasia de la antigua tierra de Gipuzkoa, herederos de las alcaldías mayores, de los valles del corriedo de la sierra; en fin, de la ancestral Vardulia, en aquellos años de alumbramiento de las Hermandades. 2.3. Ríos Los cursos fluviales que recorren Bidegoian son de caudal estacional y provienen de varios surgentes situados en las laderas de Ernio, como Iturritxikita Erreka e Ibiri Erreka, que alimentan o afluyen a Ernio Erreka, que más adelante recoge las aguas de Goiatz Erreka proveniente de los surgentes del monte Illaun y, una vez superado el centro poblacional de Bidania, recibe el nombre de Bidaniko-Erreka, para ir a desaparecer en un sumidero o dolina junto al caserío Osiondo. 2.4. Geología La geología de la zona es peculiar, por no decir única, pues se trata de un poljé, que constituye una dolina de extensión hectométrica. Esta dolina es un cono invertido a modo de embudo por donde se filtran las aguas de escorrentía al subsuelo por una serie de sumideros ("osinak"; recordemos el topónimo Osiondo baserria). Es pues el resultado o fenómeno típico de los terrenos kársticos; al no tener salida las aguas superficiales, las aguas de Ernio y Goiatz Erreka, al filtrarse, dan como resultado un rico depósito de arcillas de la descomposición calcárea, formando buenos terrenos para cultivo. Otros de los elementos geológicos que componen el subsuelo de Bidegoian son las calizas en forma de lapiaz cubierto y descubierto, las lutitas y las margas. La abundancia de afloramientos calizos (lapiaz) han determinado la composición de las piedras de las calzadas, los frecuentes hornos caleros, así como las estructuras de puentes, iglesias, ermitas y caseríos. 2.5. Clima En cuanto al clima, Pascual Madoz lo consideró allá por 1840 como saludable. No es que sea diferente al clima oceánico, influenciado por la corriente del Golfo y la depresión vasca entre la Cordillera Cantábrica y Pirineos, que a modo de gran collado, los vientos del cuarto cuadrante introducen gran cantidad de humedad a Gipuzkoa; pero sí que al estar justo detrás de la barrera Ernio-Gazume y a 500 m. de altitud, le confiere ciertas características de continentalidad, sumado a la refracción que produce la insolación o su ausencia sobre las laderas calcáreas y las variantes térmicas de la masa de las citadas moles que actúan como bioacumuladores incrementando las temperaturas máximas y mínimas. En nuestros paseos por el entorno de Usarraga le oí decir a Agustin Beloki, quien a su vez recordaba las palabras del gran humorista de Errezil Ignacio Atxukarro, que la helada nació en Beondegi, la bautizaron en Bidania y se casó en Ormaiztegi. Esto se confirmó, ya que mientras en Tolosa la temperatura era de 11ºC, al llegar a Beondegi la helada nos saludó al amanecer. La petición en Junta Particular del Rector de Bidania Don Jorge Elustondo en 1604 puede dar cuenta de la importancia del contraste de temperaturas a la hora de convocar reuniones o congregaciones en Bidania en verano o invierno: "(...) se leyó en la dicha Junta una petición de Don Jorge de Elustondo, retor de Vidania, en que dize que la sala del ayuntamiento (que) la dicha Provincia tiene en la yglesia (...) del senor San Bartolomé de la tierra de (Vidania...) y gra(...) de cerrarse porque de verano por el sol y de inbierbo por bientos y agoas ay mucha descomodidad para las congregaçiones que se hazen. Que conbernía que dexando unas ventanas todo lo demás se ponga de manera que sin pesadumbre se puedan azer los dichos ayuntamientos. A lo qual se decretó que el dicho retor aga cerrar como lo dize en su petición, y para la Junta primera traiga la quenta de lo que costare, para que se le reparta en ella." (DÍEZ DE SALAZAR, L.M. y AYERBE, M.R. Juntas y Diputaciones de Gipuzkoa. T. XVI. (1604-1606). Pág. 54. Edit. Gipuzkoako Batzarre Nagusiak. Donostia, 1999) 3. Descripción de los caminos En lo referente a las rutas y antiguos caminos, tenemos que decir que Fr. Lukas Arizeta, conocedor profundo del entorno de su pueblo natal, relata de forma clara e inequívoca las sendas y los caminos que utilizaban los feligreses de Bidania y Goiatz en el libro titulado "Bidania", publicado junto a Axentxio Elustondo. Sin duda alguna, vamos a coincidir al relatar ciertos caminos, nombres de caseríos e incluso con alguna que otra calzada. Pero queremos dejar claro que no es nuestra intención decir lo dicho; sino olfatear, buscar y anotar de alguna forma, en la medida de nuestras posibilidades, el pisar de aquellos hombres forjados en la dureza y que representaron a los distintos pueblos de Gipuzkoa en las Juntas Particulares de Usarraga y de la antigua iglesia de San Bartolomé durante casi tres siglos. Tomando como base o punto de llegada tanto Usarraga como la antigua iglesia de San Bartolomé, y haciendo nuestro el dicho de que todos los caminos llegan a Bidania, intentaremos anotar las sendas y los caminos que estos representantes utilizaban dentro del territorio de Bidegoian y sus alrededores. Para conocimiento del lector o lectora, diremos que Goiatz y Bidania se asemejan mucho a la boca de un volcán dormido; como si la erupción de la naturaleza hubiera ido formando los laterales. Por lo tanto, para llegar a esta hondonada en la que están ubicados los dos pueblos, aún hoy es necesario subir algún puerto, y antiguamente tenían que superar algún que otro collado que a continuación citaremos. Creemos que es necesario puntualizar que antes de superar cualquiera de estos collados, los junteros habían tenido que recorrer previamente varios kilómetros (unos más que otros), según el pueblo que representaran, para llegar a unos puntos estratégicos o zonas de encuentro. Por decirlo de otra manera, se puede decir que cada collado tenía (y sigue teniendo) su propia antesala en la que confluían varios caminos o calzadas para de aquí partir en uno, o a lo sumo en dos, hacia los collados. Nos situaremos en una de esas encrucijadas, en Iturriotz, la antesala de Zelatun, a donde llegaban los representantes de los pueblos de la misma sierra (la cofradía de Aiztondo y la alcaldía de Saiaz); Bajo Oria y parte de la costa guipuzcoana (Getaria, Zarautz, Orio,...). Otro punto de encuentro, Albiztur, a su vez era el comienzo del collado de Arrate y Erroma. En este municipio se congregaban los representantes políticos de varios pueblos de una zona importante de Gipuzkoa: empezando desde Tolosa, Berastegi, Billabona, Andoain, Zizurkil, Hernani y Donostia; e incluso la comarca del Bidasoa, como Hondarribia, Irun, Errenteria, Pasaia y Oiartzun. Es verdad que estos pueblos del Bidasoa, incluyendo Donostia, también tenían opción a elegir la ruta de Iturriotz, que probablemente elegirían en más de una ocasión por su seguridad o por su dominio sobre los valles, pero basándonos en la lógica, por ser mucho menos accidentado y más asequible a todas luces, creemos que el camino oficial tenía que ser la ruta del valle; que venía a ser, más o menos, desde Bidasoa cruzando el río Urumea y siguiendo el curso normal del río Oria hasta Benta Haundi, para de aquí entrar en Albiztur. Otro lugar de encuentro, también muy importante, fue Erroma. Es aquí donde coincidían los representantes de las tres comarcas de la cabecera de Aizkorri: Goierri, Alto Urola y Alto Deba. Incluso los que venían desde Albiztur pasando por Santutxo llegaban a este punto. Citaremos algunos pueblos visibles de la comarca del Goierri de entonces: Segura, Ordizi, Beasain, Cofradía de Areria y Bozkue. Se puede decir que estos hombres que representaban a los pueblos del Goierri eran los más privilegiados en lo que se refiere a la ruta; pues tenían el camino más corto y menos difícil de todos los que acudían a Usarraga o a Bidania. El primer lugar de conexión o punto de encuentro lo tenían en la ermita de Santa Marina de Berostegi. Los pueblos que conformaban el Alto Urola eran Zumarraga, Urretxu y Legazpi. Y el Alto Deba estaba compuesto por los pueblos de Bergara, Oñati, Arrasate y el Valle de Lenitz. Estos representantes del Alto Deba primero estaban obligados a superar alguno de los siguientes collados: Zatubi Kurutza, Arrolamendi o el collado de Deskarga. Aún sabiendo que circulaban indistintamente por cualquiera de estos collados, al menos eso atestiguan ciertos tramos de calzadas y algunas estratas que subsisten, creemos que el camino o collado de Zatubi Kurutza era el más transitado por ser la calzada oficial entre Oñati y Legazpi; era bien ancha y estaba bien cuidada. Pasaban ante la iglesia de San Miguel, la primera parroquia de Legazpi, para dirigirse a la catedral de las ermitas, la Virgen de la Antigua (Zumarraga). Aquí se reunían con los representantes del alto Urola, desde donde subían al paso obligatorio de Kizkitza, para llegar a Mandubia. En cuarto lugar, nos situaremos en la plataforma o antesala de Urraki, situada en Landeta (Azpeitia). Precisamente en este punto conectaban, como si llegaran al final de un embudo, los representantes de los distintos pueblos de las comarcas del Urola y Deba; e incluso, del resto de la costa guipuzcoana. En lo que se refiere a la comarca del Deba, ésta estaba compuesta por los pueblos de Mutriku, Deba, Elgoibar, Eibar y Soraluze. Y la comarca del Urola por Zumaia, Zestoa, Azpeitia y Azkoiti. También había otra entrada, la de Beazeaga. A lo mejor menos transitado que otros caminos, pero no por eso menos importante. Este camino partía desde Tolosa, ladeando por debajo de Artzaimalda, cruzando el río Oaska, para llegar al barrio Urkizu. Estas cinco plataformas o puntos de encuentro que hemos citado (Iturriotz, Albiztur, Erroma, Landeta y Urkizu) obedecían a un collado o paso de montaña, desde el cual todos llegaban a Usarraga o a la iglesia de San Bartolomé. 3.1. CAMINO DEL NORTE: Desde Iturriotz al collado de Zelatun por Akutu y la calzada de Balanzategi Este camino milenario, tantas veces transitado por rebaños, comunica a gran parte de la costa guipuzcoana con las sierras del sur, y es justamente Bidania el punto donde posiblemente descansaran los pastores después de la primera jornada, cuando todavía esta zona era sólo una llanura repleta de ricos pastos y al abrigo de las borrascas del noroeste, gracias al parapeto natural que forman Ernio y Gazume. Después de haber dejado la ermita de San Juan de Iturrioz y su venta (VER Anexo I. Cita 1), y haber superado las empinadas rampas de la calzada, que aún en algunos tramos puede contemplarse, llegamos al collado de Zelatun (VER Anexo I. Cita 2) . Desde aquí veremos la población de Bidania y la calzada que va descendiendo por la ladera sur de Ernio; unas veces el camino está labrado sobre la propia roca, y otras su suelo está calzado con piedras encachadas sobre el propio terreno. Según vamos descendiendo, pasamos cerca del lugar llamado "Jentilen Kanposantua" (Cementerio de los Gentiles, donde según la leyenda, en este lugar fueron enterrados los vascos caídos en la batalla contra los romanos), para llegar a Akutu. En sus inmediaciones, en el lugar denominado Trinchera, se encuentra una pequeña campa. Además de ser cruce de caminos, era aquí donde, de vuelta de las romerías de septiembre a Ernio, se hacía un alto para echar un trago y bailar al son del acordeón. Continuando en dirección sudeste (tercer camino, de derecha a izquierda) y después de superar una ataka, la denominada calzada de Balanzategi o Galtzara Zaharra, se desciende de nuevo hacia el caserío Betelu Goena. Aquí la calzada mide tres metros y sesenta centímetros, por lo tanto éste sería un camino practicable para carros; está formado por dos hileras de piedras de gran dimensión más o menos cúbicas, situadas a los lados, así como por un calzamiento lateral en muro de mampostería para contener la calzada y salvar los desniveles. Entre las hileras de los lados se conserva la base, compuesta por piedras de distinta dimensión mezcladas con turba; en alguna de las piedras superficiales se notan las huellas producidas por el paso de leras, gurdis y galeras. En su descenso la calzada atraviesa pequeños hayedos trasmochos, algún robledal y algún bosquete de castaños. Llegando al caserío Betelu Goena (VER Anexo I. Cita 3) los junteros tenían la opción de elegir el camino, según la convocatoria fuera hecha bien para Usarraga o bien para la iglesia de San Bartolomé. Supongamos que la llamada era para Usarraga: en este caso seguirían por la parte derecha, paralelo al río Ernio Erreka, hasta el lugar denominado Arranpla. De aquí, rozando el casco nuevo de Bidania, pasando por el puente pequeño de Mañanea llegarían a Zapatarietxea; girando a la izquierda, dirección sur, pasarían por delante de la casa Intxausti, para llegar a Usarraga. En el último tramo de este recorrido no se conserva ningún vestigio de calzada. Si la convocatoria, en cambio, era para la iglesia de San Bartolomé, había que cruzar el río Ernio Erreka para dirigirse hacia el caserío Eztiola. En la actualidad esta zona es impracticable debido tanto al abandono o desuso, como a los cerramientos y enajenación de algunos particulares. Incluso el puente que servía para cruzar el río Ernio Erreka, arrastrado desde hace algún tiempo por las aguas torrenciales, no se ha vuelto a recuperar. Fue en el caserío Eztiola donde Agustín Beloki vió llegar por primera vez a una novia con todo el arreo (ajuar) para la boda; era un gurdi tirado por una pareja de bueyes y cargado de muebles, arcones con ropa, etc. Desde Eztiola a Otegi Zahar el camino va ascendiendo lentamente. Por su lado derecho está calzado con un muro de mampostería; en el lado izquierdo el terreno está cortado o elevado respecto al camino, sirviendo de muro o límite lateral. Es un camino bien asentado; se notan las huellas del tránsito de vehículos. Aquí se pasa por delante de las ruinas del casi desaparecido santutxo de "San Pedrotxo". Unos metros más adelante, enfrente del caserío Otegi Zahar -que coincide, a su vez, con el final de la calzada y comienzo de la carretera asfaltada- giramos hacia la izquierda para enfilar el camino hacia la antigua iglesia de San Bartolomé. Llegando al caserío Bengoetxe, dejamos el asfalto y retomamos la calzada que asciende a la antigua iglesia parroquial (actual cementerio). Aquí la calzada se divide en dos: siendo la parte izquierda una mezcla de escalera-calzada, que fue, en un principio, el camino a la iglesia y, posteriormente, camino mortuorio-fúnebre y la parte derecha era el camino de los pueblos que unía los tres pueblos de la sierra: Albiztur, Bidegoian y Errezil. Estamos en lo que ya desde 1391 (Murugarren cita que ya existía en 1350) fue el centro de Bidania, pues aquí se erigía la iglesia parroquial de San Bartolomé. 3.2. CAMINO DEL ESTE: Desde Albiztur por Arrate Este camino sale de Albiztur y pasa junto al caserío Azarola en empinada cuesta y, atravesando diversos prados y bosques, llega al collado de Arrate donde se encuentra el caserío de igual nombre. Estas laderas de Urkobieta y Txinkorta están orientadas al sur y era precisamente al caserío Azarola donde venía Agustin de pequeño a intercambiar semillas de maíz y nabo por ramas de laurel, que eran usadas para hacer cruces y enramadas para usarlas, una vez benditas, como protectoras de casas, bordas o sembrados. La calzada aún presente en los tramos altos nos confirma que por aquí pasaba el camino utilizado por los vecinos de Albiztur y Bidania, y servía como atajo para aquellos que iban de Tolosa a Errezil, tal como nos confirmó el propietario del caserío Arrate. Al ser un camino muy transitado, era a su vez frecuentado por bandoleros; de ahí las historias que le contaron al dueño de Arrate y la razoón del topónimo "lapurzulo". Este camino estaba también bien calzado y con unas dimensiones originales de tres metros y sesenta centímetros, como aún se puede comprobar; su conservación es mala y la presencia de calzamientos y piedras límite o esquineras es muy irregular; a su vera hay restos de hornos caleros, uno a medio camino y otro ya en Arrate. Una vez superado el collado o puerta de Arrate, la antigua calzada va por la izquierda de un cercado en dirección oeste hacia Bidania. A los pocos metros, la carretera o camino asfaltado que baja al centro corta la calzada, por lo tanto caminaremos por el asfalto mientras vamos descendiendo hacia el pueblo. A medio camino por la izquierda hay una senda o estrata que desciende bruscamente hacia los caseríos Arizkoeta y Landa para luego, en el llano, terminar en Usarraga, cruzando previamente la GI-2634 a la altura de Irutxikita. Continuando desde la bifurcación antes citada y dejando a la derecha el camino asfaltado, es aquí donde aún se puede ver el antiguo trazado. Su aspecto es inconfundible: en su primera parte ha quedado hundido por los terrenos colindantes al haber sido durante años mejorados para el cultivo y la segunda parte va calzada por un muro lateral de mampostería sin sillares laterales por la izquierda y por la derecha en corte de terreno soportado por otro muro a modo de pared derecha, siendo el piso de piedra caliza irregular mezclada con turba. Este trozo de calzada, todavía hoy perfectamente reconocible, conocido con el nombre de "Calzada Iriarte" (nombre del cercano caserío), pasa por la iglesia de San Bartolomé. Existe otro camino que, a su vez, sirve de enlace entre la calzada de Iriarte y la calzada de Aizkoeta, las cuales parten del collado de Arrate. Este camino pasa por delante de la casa Lizasoain, la ermita de Santa Agueda y el caserío Landa, donde enlaza con la calzada de Aizkoeta, para cruzar el río "Bidaniko Erreka" sobre un puente más o menos asequible llamado "Errekaldeko zubia" y de aquí sale a la llanura de Elbarren para dirigirse a Usarraga. Es de suponer que este camino, pero en dirección contraria, lo utilizaban los representantes políticos del Goierri y Alto Debapara acudir a las juntas particulares que fueran convocadas para la iglesia parroquial de San Bartolomé. 3.3. CAMINO DEL SUDESTE: De Albiztur a Erroma por Santutxo (NOTA: El tramo Erroma-Aizkomieta al centro de Bidania se describirá más adelante pues es común a todos los caminos del sudeste, sudoeste y Oeste.) Esta calzada que comienza en una curva de la carretera que sale de Albiztur (por el oeste) hacia Santuxo (junto a un gran castaño balizado para excursiones) es más transitada y se ven las losas superficiales; quedan despejadas de turba y hojas debido a la acción mecánica del paso de los transeúntes. Su anchura es muy irregular en el primer tramo; es muy estrecha, casi una senda, debido a los corrimientos del terreno. Justo en ese punto en el extremo izquierdo de la calzada según se asciende, se conserva una gran piedra o pieza de cantería, pues se nota que está labrada, pudiendo ser una pieza que cayera de un carro, destinada a un marco de una puerta. Más arriba, el camino queda cortado por una pista de hormigón. Continuando por ella hacia la izquierda en sentido ascendente, nos encontramos con el segundo tramo; en él se puede ver la calzada en toda su dimensión, llegando a superar los cuatro metros más el explanamiento lateral, manteniendo los tres metros sesenta al atravesar una trinchera. La calzada pasa junto a un hayedo trasmocho y junto a él, ocupando el piso del camino, se observan los restos de la "plaza" de una "txondorra". La calzada se corta más adelante por la carretera GI-2634 que se dirige a Bidania, a modo de trinchera y pasando junto a la venta de Santutxo. Suponemos que el antiguo camino pasaba por encima de la actual trinchera (como ocurre en Aizkomieta) y, bordeando por la izquierda en dirección oeste la hondonada de Sorginzulo (actual aparcamiento junto a la venta de Santutxo), se dirigiría hacia Erroma, lugar en el cual, según le contaron a Luis Pedro Peña Santiago, se pudo situar la desaparecida ermita de Santa Ana; hoy sólo queda el testimonio de su existencia mediante una imagen de Santa Ana y la Virgen Niña en una hornacina situada en la fachada de la venta de Santutxo. Hablando de Erroma, cuenta la etxekoandre de Usarraga Paskuala Rezola que oyó decir a su madre, oriunda de Albiztur, que Erroma nunca fue habitado por nadie; hecho que ni el ayuntamiento de Albiztur, ni los actuales propietarios nos han podido confirmar. Según consultas realizadas, Fernanda Igarzabal, del caserío del mismo nombre, fue dueña de Erroma. Aún hoy, ciertos terrenos de este entorno son conocidos con el nombre de "terrenos de Fernanda". Parece ser que poseía más propiedades en Albiztur; el caserío Azarola Azpikoa era al menos de su propiedad. El anexo de este caserío fue destruido por el fuego y acordaron desmantelar el tejado de Erroma para darle cubierta al caserío siniestrado. Es en Erroma donde confluyen varios caminos para entrar en Bidania por Aizkomieta. (VER Anexo I. Cita 4) La calzada descrita desde Albiztur (que venía de Nafarroa por Tolosa), y en concreto este tramo, pudo haber formado parte de un importante eje viario de comunicación entre las cuencas fluviales del Oria y el Urola debido a la presencia de torres o castillos de vigilancia situados en Mendikute y Aldaba; estos hitos dan pues categoría estratégica a la calzada. Cuando a media mañana transitábamos por los caminos oímos las campanadas de Albiztur y recordamos el característico tañido de los diversos toques ya en desuso. Tiempos ya pasados cuando mediante las campanas se tocaba a misa, a difuntos, a fuego, las horas, los repiques, los cuartos y las medias; hoy en muchos de nuestros pueblos se han prohibido pues molestan al vecindario. Tiempos en que cada uno reconocía sus campanas y los mensajes eran iguales en todas; tiempos en que se hacía un alto en el trabajo para rezar el ángelus... Se contó la anécdota de que en Hondarribia las campanas de la ermita de Guadalupe al llamar a misa decían "Beti miseria", refiriéndose a la pobre vida de los pescadores; y la iglesia parroquial contestaba "Baita ere", pues los moradores del burgo amurallado no andaban muy sobrados de dinero. Así mismo, sus vecinos de Irun parecían contestar "Hor konpon" mediante el tañido de las campanas del Juncal, demostrando ignorar a la antigua ciudad cabeza del estuario bidasotarra, siempre oprimiendo a Irun y Hendaia cuando éstas dependían de ella. 3.4. CAMINOS DEL SUR: Desde Santa Marina de Berostegi pasando por Burnikutz y Santa Marina de Argisain hacia Erroma (VER Anexo Cita 5) El primero de estos caminos comenzaría en algún vado del Oria junto a Santa Marina de Berostegi. Hablando un día con los dueños del molino y la serrería que se sitúan junto a la ermita de Berostegi, nos ratificaron que sus padres les habían relatado el paso de ganado ovino por este vado camino de Andra Mari de Alzagarate y con destino a las majadas de Aralar. Este dato, junto con los antiguos documentos consultados, acreditan que la trashumancia estacional utilizaba aquellos caminos, al igual que lo harían los junteros para dirigirse a Usarraga viniendo de los concejos del sudeste guipuzcoano. Hoy en día queda practicable sólo el principio del camino, ya que una vez superada la presa del antiguo molino de Berostegi el camino va zigzagueando en pronunciada pendiente y cerrándose por completo a escasos metros por delante. Si alguien desease seguirlo, debería ir por la cresta del espolón sur del monte Igetegain, que está sobre Legorreta y tiene 515 metros de altitud. El camino discurre por detrás del caserío Legorreta Zaharra, que aún hoy sigue estando en activo. Más arriba, pasaremos junto a las ruinas del caserío Bizkarreta. Continuando en dirrección norte, llegaríamos al paraje de So-Larre, donde se sitúa la cruz de hierro llamada Burnikutz, antiguo mugarri divisorio de Saiaz (Albiztur, Bidania y Goiatz) con Legorreta. Aparte de estos tres pueblos , Beizama, Errezil y Aia también eran componentes de la cofradía de Saiaz. Por lo tanto, sus tierras se extendían desde la playa de Olibarzar, situada en la desembocadura del río Oria, hasta el mugarri de Burnikutz. La cofradía antes mencionada, también conocida con el nombre de Unión de la Sierra, pudiera tener relación con la inscripción que se puede leer en la pequeña cruz de Solarre: la cruz está pintada de negro y en relieve se lee justo en el crucero: "1743. La Paz Unión". Esta cruz de hierro está sobre el capitel de una pequeña columna sobre cuyo fuste blanco, grabado y pintado en negro, se lee una fecha: "1699". Éste es sin duda un mugarri que nos habla de tiempos pretéritos, de cuando estos testigos olvidados tenían valor y eran respetados. Antxon Aguirre Sorondo asevera que aquí se situaba la desaparecida ermita de Santa Ana de Osausteaga: "Discurrimos sobre Zaldibia, y al llegar a Altzagarate comenzaremos a descender a Legorreta. Toca otra vez subir por donde estaba la ermita de santa Ana de Osausteaga (hoy su lugar lo señala la cruz de Burnigurutzeta) y de allí hasta Santa Marina de Argisain". ("Por los caminos trashumantes" El Diario Vasco. 17-10-1998). Más adelante, y siguiendo en dirección norte, nos cruzaremos con la carretera que viene de Santa Marina de Argisain (este camino y el descrito a continuación se dirigen al prado de Beondegi para entrar a Bidania por Aizkomieta pasando por Erroma). El segundo camino del sur llegaría a Santa Marina de Argisain rodeando Murumendi desde Mandubia. Éste fue también camino de mudas ganaderas con destino a las campas de Urbia. Fue camino de peregrinos, pues según tenemos leído y oído, el aún hoy en pie caserío Santamaña-Haundi fue hospital de caminantes a Santiago; enfrente suyo encontramos la antigua venta y entre ambos la iglesia de aspecto gótico-rural, al menos sus lisas arquivoltas lo demuestran. Avanzaremos hacia Bidania y a nuestro encuentro vendrá por la derecha el camino que venía de Berostegi y Burnikutz. Ya enBeondegi (Berondegi), pasando por delante de la fuente del mismo nombre por su parte izquierda, encontramos los restos de aquella "galtzara": sólo un pequeño tramo de cuatro metros de anchura que por el desuso está invadida de zarzas, pero que aún mantiene sus límites laterales mediante dos muros de piedra. Este tramo de apenas 75 metros de longitud termina en una rampita para unirse con la calzada que venía de Beizama, actual carretera GI-3720. Agustin también recuerda el antiguo camino en este punto concreto, pues los gurdis tirados por bueyes pasaban apuros al superar esta cuestita. El camino continúa hacia Erroma para por Aizkomieta entrar en Bidania. 3.5. CAMINO DEL SUDOESTE: Desde Mandubia hasta la ermita de Santa Ageda pasando por Bidegurutzeta Este camino se ha citado al hablar del que venía desde Mandubia hacia Santa Marina de Argisain, siendo Bidegurutzeta (646 msnm.) el punto que nos interesa. Del camino que comentamos sale una pista forestal por la derecha que nos conducirá hasta Argisain; ésta va entre bosques de cultivo de pino de Monterrey. Continuando por el camino que viene de Mandubia y que coincide con la ruta de gran recorrido GR-34 Donostia-Arantzazu, a mano izquierda y según avanzamos hacia Santa Ageda, todavía se percibe la antigua calzada por su delimitación de muretes y de arbustos de avellano; otras veces desaparece por la superposición del hormigón sobre la misma. El camino llega hasta un caserío de reciente construcción situado junto a la carretera GI-3720. De nuevo los recuerdos de lo que fue la antigua casa de camineros y el testigo de la desaparecida ermita de Santa Ageda se ven reflejados en la imagen de la Santa dentro de la hornacina que está en la fachada. Al hablar con el caminero nos dijo que la imagen original se guarda en la iglesia de Beizama (VER Anexo I. Cita 6); ahora, mientras juega con su nieta, se le agolpan las vivencias en el corazón y recuerda aquellos caminos y aquellos caminantes que reparó y socorrió. (Este camino continúa hasta Bidania, tal y como se describe a continuación) 3.6. CAMINO DEL OESTE: De Beizama a Bidania por Santa Ageda-Erroma-Aizkomieta Vamos a describir el camino desde la entrada de Santa Ageda, que es donde hemos parado para hablar con el caminero. Los camineros personajes entrañables que tan pronto asentaban algún adoquín de las calzadas, como socorrían a algún caminante perdido en días de niebla o tormenta, con sus casas siempre abiertas al transehunte necesitado; hoy día sin uso y sustituidas por los restops y áreas de servicio tan deshumanizados. Continuando monte a través, iremos perdiendo altura en busca del caserío Lurreta. Los múltiples afloramientos calizos y el karobi junto al caserío y la calzada nos hacen recordar el "karobi ezteia". Después de trabajar sin interrupción días y noches para tener vivo el fuego de la calera, al ver que la calera ya emanaba humo blanco, un experto en la materia daba por finalizado el trabajo; el humo blanco significaba que la carga de la piedra caliza que habían depositado dentro de la calera se había convertido en cal. A continuación, dos trabajadores con un barreno cada uno se posicionaban ante una losa de piedra que habían preparado al efecto; y haciéndo chocar el barreno con la losa, sacaban un sonido fino, tipo "txalaparta", que se podía escuchar en un kilómetro a la redonda, más o menos. Esto era una invitación al "karobi ezteia". Era una llamada para avisar a los que habían colaborado en alguna tarea relacionada con el karobi, como acarreado de leña o piedra, manteniendo vivo el fuego o partiendo piedras calcinadas, etc. Y, así, poder agradecer, de algún modo, el trabajo prestado con un bocado y su correspondiente trago. También había otra forma de hacer esta misma invitación de una forma más "elegante". Consistía en que dos jóvenes atletas transportaban un palo largo de donde iban colgados unas anillas y varios hilos finos de acero; éstos, a su vez, sujetaban una palanca horizontal. Por detrás iban dos tobadores con sus varitas de metal tocando suavemente la palanca emitiendo un sonido muy peculiar, mientras daban vueltas alrededor del caserío o en el entorno del karobi. El objetivo era que la gente se enterara del "karobi-ezteia". Más abajo, y después de desaparecer el terreno calzado, penetraremos en otro bosque de cultivo de alerces y pinos de Monterrey. En el momento de hacer este estudio el piso del camino está embarrado pues atraviesa una zona húmeda y muy degradada por el paso de maquinaria. Cruzaremos de nuevo la carretera; en zona llana y entre hayas trasmochas se puede ver un retazo de lo que fue aquella calzada prácticamente desaparecida desde aquí hasta la cuestecita donde los gurdis patinaban en Beondegi. Precisamente en Beondegi nos encontraremos de nuevo con la calzada que venía de Argisain o Berostegi. Por fin penetramos en Erroma, lugar donde se comenzó a construir el caserío Erroma, pero no se terminó. Aquí también vendría a parar la calzada que desde Albiztur pasaba sobre la actual venta de Santutxo y aquí también, según dicen, pudo estar situada la ermita de Santa Ana; asimismo, entre las campas de Beondegi y los prados de Erroma y Sorginzulo, pastarían los rebaños trashumantes cuando los pastores paraban en Santutxo al haber terminado la primera jornada (esto ocurría en las épocas en que el llano de Bidania era tierra cultivada). Continuando hacia Aizkomieta, la calzada mantiene una anchura de cuatro metros y va bordeando por la parte izquierda de la dolina de Sorginzulo. El piso está muy deteriorado y es como siempre de piedra caliza. Ascendiendo a lo que denominamos la puerta de Aizkomieta, la calzada se divide y corta en trinchera una pequeña elevación, quedando la parte izquierda más ancha para los carros y la derecha más estrecha para los caminantes. Más adelante sigue ascendiendo hasta quedar cortada bruscamente por la trinchera de la GI-2634. Podremos aprovechar un puente que queda sobre la citada carretera para cruzar al otro lado. Este punto concreto de Aizkomieta y lo que resta de aquí a Usarraga, más o menos un kilómetro, ha sido totalmente transformado en estos dos últimos siglos: entre los años 1830 y 1833, al ser construida la carretera Otxarain-Elgoibar, en Aizkomieta abrieron una trinchera que supuso bajar la cota nada menos que 15 o 20 metros. Más tarde, en 1923, volvieron a abrir una nueva trinchera en roca viva y bajaron otros 15 metros; al mismo tiempo construyeron un puente para unir los montes Pintoia y Ostangela. Es decir, si este puerto de Bidania tiene actualmente 512 metros sobre el nivel del mar, en otra época llegó a tener 540. Según descendemos, vemos cómo la carretera actual atraviesa todo el valle por la mitad, mientras la calzada antigua, esquivando las dolinas y buscando tierra firme, no tenía más remedio que zigzaguear; empezando por los bajos de Pintoia, donde podemos ver de nuevo un tramo corto de la calzada y su límite izquierdo formado por grandes piedras cúbicas. Siguiendo por debajo de Urkubieta se llegaba al caserío Osiondo, situado junto a la dolina donde desaparece el río Bidania. De aquí se pasaba al otro lado, hasta las faldas del monte Gurutzeaga, junto al caserío Batzale, quedando arriba el caserío Ibarra, para así llegar a Usarraga. El nombre de "Batzale" nos sugiere que en estas tierras junto a Usarraga pudo haber algún sitio de reunión o batzarleku, quizá lugar primigenio de asamblea donde aquellos pobladores y sus rebaños descansaban y discutían de pastos, bosques y cultivos. 3.7. CAMINO DEL NOROESTE: De Azpeitia por Elosiaga-Urraki-Goiatz a Bidania-Usarraga Este camino, y la actual carretera que lo sustituye, era el que venía de Azpeitia y, pasando por Bidania y Albiztur, comunicaba con Tolosa; por lo tanto lo que vamos a describir sería la continuación de la calzada que pasaba por Albiztur-Santutxo-Erroma-Aizkomieta-Usarraga-Bidania. Simplemente citaremos Elosiaga y su iglesia (ermita) de Santa Lucia como barrio que la carretera ha dejado sin atravesar y que está casi como se encontraba en el siglo XIX, lugar en el que aún hoy día se puede ver la huella de las antiguas estratas, sobre todo en los altos prados superada Potzu-Benta. En este lugar existe una laguna permanente, sobre cuya profundidad se barajan diferentes versiones. Hay quien asegura haberlo visto vacío y que es poco profundo. Por otra parte, la leyenda popular relata cómo una yunta de bueyes, abatidos por el calor y el esfuerzo, se apresuraron a beber agua y desaparecieron junto a su carro en las aguas. Cuenta el octogenario y conocido ventero de Elosiaga que cerca de aquí, en el caserío Lasturreta, sita en zona divisoria de varios pueblos, se puede colocar el pie derecho en Beizama, el pie izquierdo en Azpeitia y beber agua de Errezil. Ya en el alto, en Urraki, a mano izquierda, nos encontramos con el refugio denominado "Ignacio Zuloaga"; desde aquí hay una preciosa vista sobre Errezil y el macizo de Ernio-Gazume. A continuación, atravesamos un bosquete de hayas y luego uno de alerces y un montón de campos cercados por alambre de espino, sin atakas ni peldaños de madera que permitieran el paso. Bajando, y siempre por el lado derecho de la carretera, llegaremos al caserío Otzebiaga. Antes de alcanzarlo, el camino mejora y es más fácil de avanzar. Aquí se cruza con la senda GR-34 (Donostia-Arantzazu) en su trayecto entre Akutu y Santa Ageda. Desde Otzebiaga (VER Anexo I. Cita 7) la calazada queda superspuesta varias veces por la GI-2634; en ocasiones se asomará tímidamente antes del caserío Eskalona (se percibe entre muros de mampuesto y avellanos). Aquí la anchura del camino no llega a los tres metros; suponemos que al quedar en desuso la presión de los terrenos colindantes y la elevación por mejora de los mismos acaban hundiendo (o al menos dan esa imagen) y estrechando el camino. De nuevo, la GI-2634 atraviesa la calzada, que en considerable descenso pasa entre los caseríos Iriarte y Alkortaetxe. Entre ambos, a mano derecha, nos encontramos una vez más con un karobi. Este tramo, precisamente, es conocido como la calzada de Alkortaetxe. Ahora, girando en ángulo recto a la derecha y después de dejar un camino asfaltado que pasa delante de Iriarte, la calzada se adentra entre dos campos; una vez más queda hundida y entre muros de mampuesto, pero al estar en uso (es útil para el paso de vehículos a motor) mantiene sus casi cuatro metros de anchura así como su piso de piedra caliza, brillante por la acción mecánica de las cubiertas de la maquinaria agrícola. Dejando los terrenos de cultivo, la calzada se pierde en el río Goiatz y lo atraviesa en uno de sus meandros; es un vado, lugar que debido a la poca corriente y al poco caudal sumado a un fondo de río rocoso es aprovechado para poder transitar, "vadear" y atravesar el río sin necesidad de puentes. Siguiendo por la orilla derecha y con dificultad, pues la abundante vegetación de la ribera nos lo pone difícil, llegaremos a San Juan Iturri y San Juan Iturriko Zubia (es uno de esos puentes monolíticos que permanece escondido sobre los riachuelos de nuestros pueblos y que utilizamos para pasar a la otra orilla). Ya en la otra ribera, un estrecho camino a través de un terreno cultivado asciende hacia el centro de Goiatz, recobrando su verdadera dimensión cuando sobre una rampa calzada más adelante pasa entre los muros de una tapia y los de la casa torre. Es éste el camino que desde San Juan Iturri va al centro de Goiatz; aunque la vida de este pueblo discurre por la zona norte, en sí da la sensación de que está mirando hacia el sur, que es donde se ubica San Juan Iturri, la entrada oficial del pueblo durante siglos; y todavía se resiste a desaparecer, aunque está muy abandonado. Y es aquí en Goiatz, y más precisamente en uno de los escalones del atrio de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, donde se encuentra el ya citado centro geográfico de Gipuzkoa, señalado con una chapa metálica. Volviendo a san Juan Iturri, el camino en dirección a Bidania, lindero con un bosque, no es practicable. El río y la calzada pasarían junto al actual caserío Zubiondo y por delante de Intxausti y Labakabarrena; ya en pleno Elbarren-Bailara llegaríamos a Usarraga, eso sí, por carretera, pues desde Zubiondo no se percibe ningún tramo de camino calzado. 3.8. CAMINO DEL NOR-NOROESTE: Errezil-Akutu (Iturburu)-Balanzategi-Betelu-Bidania-Usarraga Siguiendo con la pauta de describir sólo el camino desde las entradas naturales y menos detalladamente desde la población origen de la calzada, esta vez diremos que partiendo del centro de Errezil (VER Anexo I. Cita8) iría la calzada en busca del portillo de Iturburu para juntarse con la que desde Zelatun bajaba hacia Akutu. Esta calzada pasaba junto a la ermita de san Migel Goikua o de Lezea, templo ya citado por López de Isasti en el año 1625 en su compendio historial. Ya una vez en Akutu, sería la misma descrita en la primera entrada a Bidania por el norte: Balanzategi, Betelu-Eztiola, etc. hasta la antigua iglesia de San Bartolomé, antiguo centro de Bidania. 3.9. CAMINO DEL NORESTE: Urkizu-Beazeaga-Bidania-Usarraga De este bello y sosegado barrio de Urkizu nos dirijimos hacia el paso de montaña de Beazeaga, dirección Bidania. Un camino asfaltado de reciente construcción que lleva a los caseríos más alejados ha dejado en desuso y en algunas zonas en total olvido la calzada milenaria. Ésta resiste a desaparecer, pero es imposible avanzar por ella, aunque sea perfectamente reconocible. A medio camino aproximadamente, cruza con otra calzada que subía desde Albiztur al castillo de Mendikute, también mutilada por el asfalto, partida en dos. De todas maneras, exceptuando el tramo que sube hasta el caserío Intxurbi, es digno de ver cómo se ha conservado la calzada, sobre todo, en el último tramo de subida a este castillo del S.XIII, anterior a la época en la que los representantes políticos acudieran a las Juntas Particulares de Usarraga. Sigamos rumbo hacia nuestro objetivo, dejando a la izquierda la campa llamada "Granja de Fabián", también conocida como lugar de romería. (Este hombre inquieto y emprendedor creó una ganadería de cierta relevancia allá por los años cuarenta e incluso montó su propia empresa de embutidos, en plena sierra.) Ladeando la montaña, el camino pasa por el caserío Larte; en su día caserío de dos viviendas, hoy remozado, aunque no habitado como casi todos los de alrededor. Es aquí, a ambos lados de este caserío, donde podemos ver y apreciar en toda su plenitud la calzada antigua; calzada perfectamente visible con zonas de pared de contención montadas con moles de grandes dimensiones. Nos da lugar a pensar lo importante que sería en su día este paso de Beazeaga hacia Bidania. El camino atraviesa el río Igaran, también conocido como "Larte Erreka". Ladeando el monte Etzimendi, en cuesta bastante empinada, el camino pasa junto al caserío Azti o Ariztizabal para llegar al paso Beazeaga por la cara norte del monte Txinkorta. A poca distancia queda el caserío que da el nombre a este paso de montaña; posiblemente el caserío habitado más alto de Gipuzkoa (719 metros de altitud), tal como nos lo comentaba su dueño, José Angel Otamendi. El camino hacia Bidania pasa por los caseríos Urritza y Goiti y enlaza con la calzada de Iriarte (Camino del Este) y, al mismo tiempo, con la antigua parroquia de San Bartolomé. Desde aquí, cogiendo el ramal que pasa por delante de la ermita de Santa Ageda, bajamos al caserío Landa, cruzamos el río "Bidaniko Erreka" y salimos a la llanura para así llegar a Usarraga. 3.10. Otros caminos de interés: GR-21, GR-34 y GR-65-2 3.10.1. GR-21 o sendero de Gran Recorrido número 21: El Camino Ignaciano Javier-Loiola Este camino que tiene su origen en Iruñea y su destino en Azpeitia coincide más o menos con el que utilizaron las personas que condujeron herido al Santo de Loiola hasta su casa natal desde las murallas de Iruñea hasta el solar de Zuasti y más tarde, a través de Aralar. Con motivo del V centenario del nacimiento de San Ignacio y promovido por la Compañía de Jesús, se decidió unir Loiola con Javier; para ello al sendero descrito se le añadió el tramo Iruñea-Javier, camino utilizado durante las Javieradas. El traslado del herido comenzó el día 20 de mayo de 1521, cuando estando Ignacio defendiendo la ciudad de Iruñea una bala de culebrina fracturó una de sus piernas e hirió la otra. Pero no vamos a describir e ilustrar históricamente el hecho, pues está recogido, entre otros, en el libro Rutas Ignacianas del P. Juan Plazaola y geográficamente ilustrado y detallado en una topo-guía que en breve será publicada. Sí comentaremos y describiremos que lo que resulta evidente es que Ignacio pasó por Bidania, aunque no sabemos exactamente por dónde. Uno de los coautores de este capítulo, después de haber investigado y publicado trabajos sobre rutas ignacianas, piensa que Ignacio pudo haber pernoctado en algún lugar de Itsasondo, y más concretamente en la casa de Isasiaga y desde aquí y en última etapa debió ascender hacia Bidania; quizá por el camino de Berostegi, ya que era un camino menos transitado que el de Albiztur. Como venía herido y escoltado por algún vasallo del Señor de Zuasti, "enemigo" de Castilla, probablemente se preferiría evitar el paso por ciudades como Tolosa, o al venir acompañado por castellanos o guipuzcoanos de Loiola (por aquel entonces no se sabía de parte de quién estaba Tolosa), trataría de pasar lo más inadvertido posible. Cualquiera de las dos soluciones invitaba a subir por Berostegi, camino de trashumantes. Estaba avanzada la primavera y los balidos y mugidos del ganado camino de Aralar, así como los ladridos de mastines y las mulas con los arreos de los pastores harían que la comitiva pasara de manera desapercibida. Llegando a So-Larre, donde hoy se encuentran la columna y cruz de Burnikutz, se dirigirían hacia Beondegi para ir hacia Santa Ageda por la calzada de Beizama, siempre intentando evitar los caminos más transitados, y llegando a la base del monte Ilaun, dejar la calzada y tomar la estrata por la que actualmente discurre el GR-34 en dirección a Otsebiaga. Una vez ya cerca de Urraki y superado el portillo, descenderían camino a Azpeitia y Loiola. 3.10.2. GR-34 o sendero de Gran Recorrido número 34: Ruta de la Trashumancia de Donostia a Arantzazu Esta ruta discurre por Bidania, coincidiendo desde Zelatun hasta Akutu con el camino Norte-Sur. Luego, desde Akutu pasa por encima de la carretera GI-2634 a la altura del Alto de Bidania para por un camino asfaltado llegar hasta el caserío Otsebiaga, una vez pasada la GI-3740. Por aquí continúa en dirección oeste y por camino de asfalto hacia los caseríos Mendizabal-Iturri y Mendizabal-Bazterra; más adelante y en dirección sur, el camino bordea la ladera oriental del monte Ilaun. En este punto el camino se ha transformado en una preciosa estrata o herribide que discurre entre muros y bajo un arco de avellanos. Realmente merece la pena transitar por él! Por la derecha, la calzada que va a Beizama se nos une (ahora el camino es más ancho) para dirigirse hacia Santa Ageda y cruzarse con la GI-3720; el camino vuelve a estar hormigonado en dirección a Mandubia. En este GR se han unido las rutas pecuarias trashumantes, los caminos históricos y la religiosidad, atractivo garantizado para montañeros, senderistas y peregrinos a Arantzazu. 3.10.3. GR-65-2 o sendero de Gran Recorrido número 65-2: El Camino de Santiago Nos encontramos ante el Camino de Santiago atravesando Gipuzkoa desde el vado de Santiago entre Hendaia, Irun y Portugaina sobre el paso horadado de San Adrian entre Aratz y Aizkorri. El decir que el camino de Santiago pasaba o pasa por tal o cual punto va en contra de la espiritualidad del propio camino. También es verdad que ciertos hitos y tradiciones, muchos de ellos de transmisión oral, parecen indicar que hubo cierto flujo de peregrinos por estas tierras. Las noticias del tránsito de algún caminante ilustre se remontan a 1120 (s. XII) en relación al viaje del obispo don Hugo de Oporto enviado por el arzobispo Diego Gelmirez al Concilio de Reims que volvió a Santiago por tierras guipuzcoanas: "...desde Bayona, dejando los hábitos episcopales con dos criados y procurándose algún indígena que supira la bárbara lengua de los vascones y dar por los atajos, se metió por los montes; do atravesó por Guipúzcoa y por Bizcaya y por Asturias (de Santillana) ora a caballo ora a pie, dejando de lado el mar que se estrella contra las últimas rocas de Hispania. En aquellos remotos y extraviados lugares montañosos habitan gentes feroces, de ignota lengua, prontos a cualquier maldad; no sin razón hay hombres inhumanos y desenfrenados en los lugares escabrosos y espantables; como que estas sendas extraviadas van por rocas, por jaros y por lugares casi desiertos." Hasta que "Sancho el mayor mudó el camino francés que venía por Guipúzcoa a Vizcaya e a Asturias e Oviedo e los fizo por Navarra e a Logroño e a Burgos e a Leon por donde agora es". Así lo describe Lope García de Salazar en sus Biendandanzas e Fortunas en el año 1455, lo cual nos indica que hubo un periodo en que, mientras se iban consolidando las fronteras del sur, hubo rutas intermedias entre la costa y el camino oficial actual que conducían al peregrino a Compostela por Gipuzkoa y Araba, siendo este ramal de montaña uno de ellos. El verdadero peregrino salía de casa y desde allí iba hacia Santiago utilizando los mejores y más cómodos caminos. No se molestaba en ir primero a Orreaga como se hace hoy día (lo cual no nos parece mal) y dependiendo del dinero, la situación y momento histórico, tomaba uno u otro camino, parecido a lo descrito en la ruta Ignaciana. Eso sí, es obligado citar que en los primeros años que se comenzó a peregrinar a Santiago de Compostela uno de los caminos más transitados de Gipuzkoa era el que desde Zelatun hacia Mandubia atravesara Bidania y Goiatz. En realidad, cualquiera de los descritos pudo ser utilizado; la tradición parece indicar el paso obligado por Santa Marina de Argisain y su ya citado caserío Santamaña-Haundi, "antiguo hospital de peregrinos". 4. Epílogo Durante uno de nuestros paseos por Bidegoian, Agustin nos condujo al Balcón de Bidania, una elevación denominada Gurutzeaga sobre la que se divisa todo el pueblo. Hablamos de la riqueza de estas tierras, de las cuadrillas de layadores y de cómo después de haber sido marcado el campo con "la navarra" (un tipo de arado) se comenzaba a voltear la tierra, de con qué facilidad clavaban las layas, de cómo se pedía ayuda para las faenas agrícolas poniendo una sábana en el balcón del caserío,... Y cómo no, se afirmó que las mejores alubias eran las de Bidania! En fin, tantas anécdotas y recuerdos de una infancia que coincidía con la desaparición del mundo tradicional y la entrada del que conocemos: fin del trashumar, fin del layado, fin del hablar a distancia con sábanas, varas de metal y campanas, del puré de cal para conservar los huevos, y tantas cosas más. Por todo lo oído, leído y visto, "Usarraga" pudo ser el nombre que recibiera todo este llano que hoy ocupa Bidania. Recordemos que los primeros y únicos vecinos que se citan de Usarraga allá por el comienzo del milenio eran de Aizarna y Errotatxiki (Tolosa); recordemos que Usarraga, lugar de reunión de las Juntas Particulares (antaño hipotética ermita), se encontraba en los humedales y dolinas que forman este poljé. Recordemos que Usarraga puede derivar de "urtsuarraga" (lugar húmedo), como es aún hoy día este fondo de cubeta cárstica. Y fuera aquí por estar apartado y a la vez equidistante de toda la provincia, comenzó a reunirse la gente de Gipuzkoa para resolver sus problemas más acuciantes. Y no fue por casualidad, pues los antiguos caminos se cruzaban aquí y traían a las gentes siguiendo los influjos de la trashumancia, el comercio con Araba, Nafarroa y Bizkaia, de Castilla con la costa y Aquitania, caminos de peregrinos, de tropas entre los castillos de Mendikute, Aldaba, Auza, Donostia, Beloaga, Hondarribia, etc.; caminos cimeros, seguros, divisando siempre las dos vertientes; caminos a lomos de caballerías por el espinazo montañoso de la antigua Gipuzkoa entre el Deba y el Bidasoa, de Getaria a las sierras del sur; caminos lejos de las acciones banderizas, auténtica tierra de Gipuzkoa y centro de la misma. Al abrigo de esta elevación decidieron probablemente edificar algo parecido a un cobertizo, que con el tiempo acabó siendo una Casa de Juntas y luego, al trasladarse a la antigua iglesia de San Bartolomé cuando ya Bidania era más que un "bide-une", quedó Usarraga como vivienda-caserío, ya englobado en la alcaldía mayor de Saiaz. 5. Citas 1ª Cita: "Este día se presentó en la dicha Junta una petiçión de Pedro Ruiz de Recondo por la qual pide manden a los conçejos de Régil, Aya, Bidania, Goyaz e Albíztur hagan hazer e reparar el camino real que va de Vidania a la venta de Yturrioz, nombrando para ello un comisario.- La Junta lo remitió para la Junta de Rentería." Deba, 14/24 de noviembre de 1570. DÍEZ DE SALAZAR, Luis Miguel y AYERBE, María Rosa (Coautores). Juntas y Diputaciones de Guipúzcoa. Tomo V. Documentos 1569-1573. Pág. 175. Edit. Gipuzkoako Batzarre Nagusiak / Juntas Generales de Guipúzcoa. Donostia, 1990. 2ª Cita: "Este día la Junta mandó que la villa de Azpeitia aga reparar para el día de Santiago el camino real que ba desde la herrería de Ygueraeta asta la de Herrazti, y al conçejo de Beyçama el que sube desde la casa de Munagaray asta lo alto de Loyateçával, y a los de Vidania e Goyaz el qual ba desde Loyateçával a penaburu, y a Réxill e Vidania el qual ay desde la casa de Betelu asta Çelatun, que es en el alto de Hernio." Errenteria, 15/25 abril de 1589. Opus Cit. Tomo X. Documentos 1587-1589. Pág. 434. 3ª Cita: "Este día Martín de Ezquiola, vezino de Bidania, por una petiçión que presentó dixo que el camino público que ba desde la plaça de Bidania para la huniversidad de Réxil, entre las dos casas de Betelu está ocupado con setos y mal reparado. Piden manden cometer a una persona el haze(r) desocupar el dicho camino y que lo haga adreçar como conbenga." Zarautz, 14/24 Noviembre de 1564. Opus Cit. Tomo III. Documentos 1558-1564. Pág. 483. 4ª Cita: "Este día el dicho Corregidor requerió a la dicha Junta que en lo de los caminos diesen horden como se hiziesen las calçadas e las començasen ha hazer en la primabera, espeçialmente començando desd'el puerto de Sant Adrián esta el paso de Beobia y dende Tolosa asta Bidania e dende a Azcoitia a Bergara e dende Bergara a Mondragón e el camino que ba desde Tolosa a Navarra. E si más caminos se pudiesen hazer, más. E que los dichos caminos hiziesen cada uno en su jurediçión como es huso e costunbre. E que las dichas calçadas agan de quatorze pies en ancho en las partes que se pudiere çufrir e de piedra menuda comforme a lo que se hordenó en la última Junta de Villafranca. E que en las partes donde huviere ladera agan sancha por la raiz de la calçada e bertederos para el agua. E porque los dichos caminos pudiesen con más brevedad hazer pusiesen luego mano en hazer las contrataçiones con los que las han de hazer, con aperçivimiento que les hazían e hizo que no lo haziendo asy enviarían una persona con seis reales de salario cada día a costa de los alcaldes e regidores de la tal villa, alcaldía o lugar que fueren negligentes. E donde no huviere alcaldes e regimientos, a costa de los jurados e diputados. E porque ninguno se pudiese escusar de hazer las dichas calçadas e caminos deziendo que no tenían con qué, que diputasen personas para con Su Merçed para que pudiesen dar liçençia para repartir lo que así para ello huviesen menester, conforme a la provisión real que para ello tiene..- La dicha Junta dixo que estavan prestos e çiertos de hazer lo que por Su Merçed les hera mandado e que suplicavan a Su Merçed les hiziese conplir todo lo sobre dicho por la horden que Su Merçed lo avía mandado, por manera que los dichos caminos se hiziesen." Hernani, 14/24 Noviembre de 1551. Opus Cit. Tomo I. Documentos 1550-1553. Pág. 210. 5ª Cita: "Este día se leyó una petiçión por parte del concejo de Aya en que pide manden azer reparar al concejo de Villafranca e tierra de Legorreta el camino y cuesta de Beoroztegui, que biene para Bidania e Guetaria e otras partes.- La Junta mandó dar comisión a Antonio Verástegui para que aga azer reparar el dicho camino a costa de los concejos en cuya juridiçión cae, de manera que por él puedan pasar buenamente. Este día la Junta mandó que los concejos de Goyaz e Bidania agan abrir e reparar este berano el camino que va para Guetaria, Aya e otras partes por la parte de hernio, e traigan testimonio de su cumplimiento para la Junta de Guetaria, con apercivimiento que se nonbrará comisario." Errenteria, 28 Abril / 8 mayo de 1571. Opus Cit. Tomo V. Documentos 1569-1573. Pág. 231. 6ª Cita: "La Junta mandó que los caminos y malos pasos que ay desde Hurriztilla asta la yglesia de Beycama, y desde Beroztegui y herrería d´ella asta Bidania, por el camino real, los agan y reparen cada uno en su jurisdición." Azpeitia, 27 de abril / 11 de mayo 1591. Opus Cit. Tomo XI.. Documentos 1590-1592. Pág. 287. 7ª Cita: "Se mandó así bien a la villa de Azpeitia, tierra de Réxill y Bidania y Goyaz que para el dicho día de San Juan agan hazer y reparar los caminos y malos pasos que ay dende Bidania para Réxil y dende Osobiaga para Azpeitia, cada uno en su jurisdicción." Tolosa, 19/29 de abril de1586. Opus Cit. Tomo IX. Documentos 1584-1586. Págs. 383-384. 8ª Cita: "Este día se leyó en la dicha Junta una petiçión del capitán Pero Ruiz de Recondo en que pide manden nonbrar comisario para que haga azer el camino de Réxill a Vidania y dende a Veroztegui e otras partes.- La Junta dixo que estaba proveydo sobre ello comisario." Azpeitia, 4/14 Abril de1573. Opus Cit. Tomo V. Documentos 1569-1573. Pág. 469. 6. Bibliografía ACHON INSAUSTI, J.A. Historia de las vías de comunicación en Gipuzkoa 2. Edad Moderna (1500-1833). Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1998. AGUIRRE SORONDO, A. "Por los caminos trashumantes" El Diario Vasco. 17-10-1998. ASTIAZARÁN ACHABAL, M.I. La construcción de los caminos reales de Gipuzkoa en el siglo XVIII Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1995. BARRENA OSORO, E. Historia de las vías de comunicación en Gipuzkoa 1. Antigüedad y Medievo. Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1991. BENITO, A., ESTEBAN, M. y IZQUIERDO, M. Guía del museo de Santa Elena de Irun. Edit. Ayuntamiento de Irun (Dpto. de Cultura). 1995. DÍEZ DE SALAZAR, L.M. y AYERBE, M.R. (Coautores) Juntas y Diputaciones de Guipúzcoa. Edit. Gipuzkoako Batzarre Nagusiak. Donostia, 1990. ECHEGARAY, C. Compendio de las instituciones forales de Guipúzcoa. Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. (Edición facsímil) Donostia, 1984. ELUSTONDO, A. y ARICETA, L. Bidania. Edit. Fundación Kutxa. Donostia, 1993. GÓMEZ PIÑEIRO, J., ORELLA, J.L., SANZ, J.A., ROLDÁN, J.M. y ARAMBURU, J.M. Documentos cartográficos históricos de Gipuzkoa. Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1984. GOROSABEL, P. Diccionario descriptivo de los pueblos valles y partidas, alcaldías y uniones de Guipúzcoa. Edit. Imprenta de Pedro Gurruchaga. Tolosa, 1862. LARRAMENDI, Manuel de. Corografía o descripción general de la M.N. y M.L. provincia de Guipúzcoa. Edit. Editorial Amigos del Libro Vasco. Bilbo, 1985. LECUONA, M. En el Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País. Año XX. Cuadernos, 1º y 2º. Donostia, 1964. MADOZ, P. Diccionario geográfico estadístico histórico. Edit. Juntas Generales de Gipuzkoa. (Edición facsímil) Donostia, 1991. MUGICA, S. Guipúzcoa. Geografía General del País Vasconavarro. Edit. Alberto Martín. Barcelona. ODRIOZOLA, Imanol Elías. Apuntes históricos de Albiztur-Bidegoyan-Regil-Santa Marina-Urquizu. Edit. C.A.M. Donostia, 1975. ORELLA, J.L., KORTADI, E. y Cols. Camino de Santiago en Gipuzkoa. De Zubernoa a Zalduendo. Edit. Eusko Ikaskuntza. Cuadernos de sección: Artes plásticas y monumentales 3. 1985. ORTUETA, A. Sancho el Mayor Rey de los vascos. (Tomos I y II) Edit. Ekin. Buenos Aires, 1963. PEÑA SANTIAGO, L.P. Gipuzkoa ignorada. Colleción "Bertan" (Tomo II) Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1993. PLAZAOLA, J. Rutas Ignacianas. Loiola 93. Edit. Eusko jaurlaritza, Gipuzkoako Foru aldundia, Azpeitiako Udala, Azkoitiako Udala eta Jesusen Lagundia. 1993. VALVERDE, L. Historia de Gipuzkoa. (T. 64) Edit. Txertoa. Donostia, 1984. 7. Guías, mapas, planos y topoguías Album gráfico descriptivo del País Vascongado. Tomo de Gipuzkoa. Años 1914-1915. GOIKOETXEA, Imanol. Mapa de Ernio. Mapa de la provincia de Guipúzcoa. Año 1548. Editado en Amberes (Litografía) 1548. Mapas del Instituto Geográfico y Catastral. Nº 64 y 89. 1953. PEÑA SANTIAGO, L.P. Paseos y excursiones por Gipuzkoa. Edit. G.A.P. 1984. PEÑA SANTIAGO, L.P. Paseos por Gipuzkoa. Edit. El Diario Vasco y Kutxa. Donostia, 1991. Plano topográfico del Ayuntamiento de Bidegoyan. MARTÍNEZ GIL, J. Por la ruta de la trashumancia de San Sebastian a Aranzazu. GR34. Edit. Txertoa. Donostia, 1997. Puntos de interés geológico de Gipuzkoa. Edit. Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia, 1991. VALLE GOIRI, J. Sobre el Camino de San Ignacio. 6º Anuario del Instituto Ignacio de Loiola. Edit. Universidad de Deusto, 1995. |