No se conoce con exactitud el origen de esta celebración, pero todo parece indicar que se sitúa en una comparsa del Carnaval de la capital guipuzcoana. En el siglo XIX, los donostiarras comenzaron a celebrar la festividad de San Sebastián recorriendo de madrugada las calles con barriles al son de marcha del maestro Santesteban.
No obstante, los tambores y uniformes que hoy visten quienes participan en las diferentes compañías se incorporaron más tarde. En 1860, el compositor Raimundo Sarriegi compuso la tradicional Marcha de San Sebastián, que hoy identifica a la fiesta.
Con los
años, se sumaron nuevas tamborradas, como la Unión Artesana y Euskal Billera, encargadas de abrir y cerrar la fiesta en una abarrotada plaza de la Constitución, hasta llegar al centenar actual. La progresiva incorporación de la mujer a las unidades es otro de los cambios destacables de la época más reciente.
AZPEITIA La fiesta más popular
La Tamborrada de Azpeitia guarda similitudes con la de San Sebastián, pero también tiene sus particularidades. La izada de la bandera en la plaza Nagusia es espectacular. Allí, los más de 800 componentes de las tamborradas tocan al unísono sus tambores. No obstante, los redobles empiezan a sonar a las diez de la noche, cuando las 17 compañías desfilan por las calles de la localidad. De día, la fiesta sigue con la Tamborrada infantil y sus 400 integrantes. Es la fiesta más popular y participativa de Azpeitia.