Con el fin de adaptar las zonas inactivas del vertedero de San Marcos a la actual normativa, se han venido realizando durante el año 2005 y que se prolongarán durante el año 2006, diversas actuaciones encaminadas todas ellas a generar una situación medioambiental más correcta y acorde a la normativa.
El coste total de las obras de recuperación y clausura asciende a 5 millones de euros cuantía que en un 80% ha sido cofinanciada por Fondos de Cohesión procedentes de la Unión Europea.
Las obras de recuperación han tenido, además de la particularidad de convivir con el normal proceso de explotación del vertedero, la característica de tener que compaginar las diferentes actuaciones previstas con la explotación agrícola de parte de su superficie representada por el cultivo hidropónico de los invernaderos presentes sobre parte de la zona inactiva.
En términos generales las obras de clausura se pueden subdividir en diferentes fases o procesos que siguen un orden de ejecución y que son los que a continuación se citan:
| Obras | Datos |
|---|---|
| Superficie superior clausurada | 75.000 m2 |
| Volumen de movimiento de materiales | 50.000 m3 |
| Canales construidos | 1.300 ml |
| Pozos de desgasificación | 19 pozos |
| Viales | 500 m |
| Piezómetros de control | 5 unidades |
| Volumen de dique | 11.650 m3 |
| Impermeabilización dique | 4.670 m2 |
Paralelamente al proceso de impermeabilización se llevó a cabo un cálculo y posterior diseño de un sistema de canales perimetrales que por un lado impidieran la entrada de aguas del exterior hacia la masa de residuos y por otro evacuaran las aguas que sean drenadas por el sistema de impermeabilización.
Finalmente el proceso ha finalizado con la instalación de un vial perimetral destinado a operaciones de mantenimiento y con la construcción de una serie de bancadas horizontales que permitirán su aprovechamiento para posteriores usos en función de las necesidades de la Mancomunidad. En dos de estas bancadas han sido relocalizados los invernaderos preexistentes y se han urbanizado el resto, adecuándose un vial de operaciones alrededor de las mismas para permitir una correcta explotación de las actuaciones que se puedan implantar en ellas.
Adicionalmente a las actuaciones de clausura y con el fin de optimizar la capacidad del vaso de vertido, además de garantizar un correcto drenaje de los lixiviados, se procedió a instalar en el pie del vertedero un elemento de contención, impermeabilizado con los requerimientos exigidos en la actual normativa y dimensionando el sistema de drenaje de lixiviados para el peor de los casos posibles.
Todo el nuevo sistema de drenaje del vaso ha sido conducido a través de tuberías de mayor diámetro y especificaciones técnicas hasta la planta de tratamiento de lixiviados existente en el emplazamiento. Al mismo tiempo se ha redefinido el vial de acceso hasta dicha planta con la finalidad de favorecer el acceso a la mismo de los diferentes proveedores de reactivos.
Considerando que las actuaciones ejecutadas podían llevar asociado un impacto hacia el medio circundante, todo el proceso constructivo ha sido supervisado por una entidad independiente de todas las partes implicadas (Mancomunidad, Contratista, y Dirección de Obra), al objeto de garantizar la objetividad de los resultados obtenidos. En todos los casos, la analítica ha demostrado que la incidencia de las obras ha sido nula.
Asimismo y con el fin de coordinar a todas las partes involucradas, también fue preciso establecer la figura del coordinador de seguridad y salud de la obra, quien estuvo encargado de vigilar que en todos los trabajos se cumpliesen las medidas preventivas para evitar accidentes.