El pequeño tamaño de la empresa guipuzcoana ha forzado una doble realidad industrial: por un lado, empresas volcadas hacia el mercado interior y, por otro, industrias que trabajan como suministradoras de productos finales o de partes sustanciales de los productos que fabrican compañías internacionales.

La desaparición de las barreras comerciales en el mundo ha creado una necesaria internacionalización de la empresa guipuzcoana.

Muchos productos han conseguido abrir nuevos mercados al tiempo que otras empresas siguen trabajando para fines industriales internacionales.

Paralelamente, el fuerte desarrollo del sector tecnológico guipuzcoano hace posible que muchas aplicaciones tecnológicas internacionales se realicen con base guipuzcoana y que proyectos tecnológicos impulsados por la Unión Europea recaigan en empresas guipuzcoanas.

Así mismo, un número creciente de empresas guipuzcoanas abordan implantaciones en las principales áreas económicas mundiales.

Todo ello ha provocado un aumento de la confianza de inversores extranjeros que han elevado considerablemente su presencia en el tejido industrial de Gipuzkoa.
Línea de fabricación de trenes de la empresa CAF, ubicada en Beasain, número uno a nivel nacional en la fabricación de trenes. Detalle del metro de Bilbao fabricado por esta empresa. Arriba, ejemplos de productos guipuzcoanos con proyección internacional.