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Hemos de aclarar unos cuantos conceptos previos.
Subsidiariedad.
El planteamiento del Servicio es desarrollar los servicios que tienen por
destinatarios/as directos/as a los/as niños/as y jóvenes guipuzcoanos/as
en atención al principio de subsidiariedad, tanto respecto a la administración
local como a las organizaciones no lucrativas del sector. El Servicio estimulará
que las respuestas a las necesidades de los/as niños/as y jóvenes sean desarrolladas,
prioritariamente, por organizaciones de carácter no lucrativo, por los/as
propios/as jóvenes y en el ámbito local. Y lo hará, precisamente, desde
el principio de responsabilidad pública.
El Servicio de Juventud de la Diputación Foral de Gipuzkoa prestará servicios
a niños/as y jóvenes, ..., en la medida en que detecte necesidades no cubiertas
(nuevas necesidades, lagunas, problemas en la accesibilidad a los servicios,
u otros factores) e independientemente del ámbito de que se trate (educación,
cultura, vivienda, empleo, salud, ...), de cara a favorecer el reconocimiento
efectivo y la ampliación de los derechos de los/as niños/as y jóvenes.
Igualmente el Servicio de Juventud desarrollará una oferta propia o gestión
directa de servicios dirigidos a niños/as y jóvenes de manera estable cuando
estos requieran de economías de escala para su prestación no resultando
viable su desarrollo por las redes locales (a nivel municipal o comarcal).
Respecto a los servicios dirigidos a entidades y redes estos tendrán un
carácter permanente, si bien pueden no ser desarrollados directamente por
el Servicio participando en su prestación estructuras intermedias (agencias
de promoción cultural, escuelas de formación, consultorías especializadas,
centros especializados de información y documentación, ...).
Redes.
Se entiende por red local (municipal, comarcal, ...) de atención a la
infancia y juventud, el conjunto de agentes, entidades e instituciones
que prestan servicios de empleo, vivienda, educación, cultura, salud, servicios
sociales, ... dirigidos también a niños/as y jóvenes. La red local propia
forma parte también, lógicamente, de la red local de atención a la infancia
y Juventud.
Se entiende por red local propia, el
conjunto de agentes, entidades e instituciones que prestan servicios de
información, educación no formal y culturales, de promoción y emancipación
dirigidos específicamente a niños/as y jóvenes a nivel local, así como las
iniciativas desarrolladas por los/as propias niños/as y jóvenes y la redes
informales (padres y madres, educadores/as de la red informal, amigos/as,
vecinos/as) que, fundamentalmente, desarrollan un papel educativo no formal.
Emancipación.
La intervención desde el Servicio de Juventud en materia de emancipación
se centra en favorecer la eliminación de barreras y el desarrollo
de procesos educativos en marcos formales y no formales que preparen a las/os
jóvenes para el tránsito a la vida adulta. El desarrollo de ambas estrategias
exige contar con recursos propios de otros sistemas de atención. El Servicio
desarrolla, por tanto, políticas periféricas y no nucleares de emancipación.
Modalidades de gestión.
La prestación de servicios por parte del Servicio de Juventud, que tendrá
pleno sentido en todos los casos que acabamos de describir, podrá llevarse
a cabo tanto mediante gestión directa como indirecta (oferta propia).
La oferta propia no implica el incremento
de la plantilla del Servicio, concertándose la prestación del servicio con
entidades privadas, preferentemente de carácter no lucrativo. Sí implica
la integración funcional de los servicios en la dinámica del Servicio. Resulta
la modalidad de gestión más adecuada para aquellos servicios cuya gestión
se pretende transferir a las redes locales y, por tanto, en lo relativo
a la gestión de la mayor parte de servicios dirigidos a niños/as y jóvenes.
La gestión pública directa es recomendable
cuando los servicios tienen un carácter permanente (servicios a agentes,
entidades y redes y algunos servicios dirigidos a niños/as y jóvenes que
requieren economías de escala), siempre y cuando la plantilla actual esté
cualificada para desarrollarlos o ésta pueda ampliarse y sin olvidar que
en principio resulta recomendable para el desarrollo de las redes locales
y de la propia intervención con niños/as y jóvenes que existan estructuras
intermedias de carácter privado social.
Programas, planes y proyectos.
Entendemos por programas las herramientas
o instrumentos de planificación que permiten desarrollar aquellos servicios
o equipamientos que se definen como nucleares o estructurales (en nuestro
caso, servicios de información, educación no formal y culturales, promoción,
emancipación, estudios y publicaciones, información y documentación, formación
y consultoría, transferencia de recursos y soportes, evaluación y control,
centros de atención a nivel local de primera y segunda instancia).
Los planes son así mismo herramientas
de planificación que tienen igualmente un carácter estructural pero articulan
la acción conjunta de los diferentes programas en torno a objetivos transversales
(en nuestro caso, el plan de desarrollo de redes locales, o los planes de
infancia, adolescencia y juventud).
Todos ellos, constituyen el núcleo de actuación del Servicio de Juventud,
aunque en el caso de las acciones transversales relativas a infancia, adolescencia
y juventud se haya tomado la opción de estructurarlas como planes sólo a
largo plazo. El hecho de que las acciones existentes no se articulen en
planes no quiere decir que estas no tengan un carácter transversal.
Los proyectos son herramientas de planificación,
de mayor o menor amplitud, que concretan los planes y programas a nivel
local, pudiendo tener o no un carácter transversal. Ningún proyecto tiene,
para el Servicio, carácter estructural. El proyecto de mayor amplitud que
puede desarrollarse es un proyecto de desarrollo de la red local de atención
a la infancia y juventud que en el futuro pudiera llegar a conveniarse con
los entes locales.
Entendemos que la estructura que debe adoptar el Servicio de Juventud debe
ajustarse al doble plano de trabajo que estamos planteando: los servicios
dirigidos a niños/as y jóvenes por un lado, y los servicios dirigidos a
los agentes educativos, las entidades, redes por otro.
Este esquema se considera estructural, esto es, intrínseco a la propia misión
del Servicio y por lo tanto no sujeto a consideración arbitraria o subjetiva.
En este mismo plano, hemos decidido insertar el programa de equipamientos,
ya que entendemos que es uno de los ejes de todo el Plan Estratégico y por
lo tanto precisa de una focalización individual.
Este esquema propuesto puede suponer para los servicios municipales o comarcales
de la red propia su Plan estratégico, ya que todos los programas definidos
como estructurales en el caso del Servicio foral de Juventud, lo son también
en el caso de los Servicios locales de Juventud.
a.- Los servicios dirigidos a niños/as y jóvenes.
La finalidad de los servicios dirigidos a niños/as y jóvenes es favorecer
su proceso de crecimiento, su participación, el tránsito a la vida adulta
y la emancipación, desde un concepto de ciudadanía activa, considerando
necesario que las intervenciones vayan ampliándose (sobre todo con adolescentes
y jóvenes) y madurando en el nivel de proyectos.
El núcleo de atención del Servicio está configurado por un continuo de servicios
de información, educación no formal, culturales, de promoción y emancipación,
que acompañan el proceso de crecimiento de niños/as y jóvenes incluyendo
el momento del tránsito a la vida adulta. Así, una/un niña/o o joven que
se acerca a la red recibirá información, será orientado/a respecto a servicios
propios y de otros sistemas de servicios, podrá participar si lo desea en
ofertas de educación no formal y culturales de carácter estable (a lo largo
del año y hasta la edad adulta), y fundamentalmente a partir de los dieciséis/dieciocho
años recibirá apoyos para desarrollar sus propias iniciativas culturales,
de ocupación del tiempo libre, ... y para su emancipación.
En determinadas condiciones, de cara a favorecer el reconocimiento efectivo
o la ampliación de los derechos de niñas/os y jóvenes el Servicio puede
promover la prestación o prestar directamente otros servicios (experiencias
piloto en materia de empleo, vivienda, educación, salud, ...).
De esta manera, los cuatro programas básicos de la red propia y por tanto
de carácter estructural son:
· Programa de información.
·
Programa de educación no
formal y cultural.
·
Programa de promoción.
·
Programa de emancipación.
b.- Servicios dirigidos a Agentes educativos,
Entidades y Redes.
La atención ofrecida por el Servicio de Juventud a entidades y redes se
estructura como un continuo de servicios de estudios y publicaciones, información
y documentación, formación, asesoría y consultoría, transferencia de recursos
y soportes, y evaluación y control (inspección). Así, una entidad o red
que quiere constituirse o desarrollar un proyecto concreto puede utilizar
el conjunto de servicios ofrecidos recibiendo información y documentación,
formación y servicios de consultoría inicial para el diseño y la puesta
en marcha, recursos y soportes para la gestión de la red, la entidad o el
proyecto, formación continua y servicios de consultoría permanentes, y servicios
de evaluación.
De esta manera, los cuatro programas básicos, y por tanto de carácter estructural,
en relación a la promoción de agentes, entidades y redes son:
·
Programa de estudios (incluye
evaluación) y publicaciones.
·
Programa de información y
documentación.
·
Programa de formación y consultoría.
·
Programa de transferencia
de recursos y soportes.
Los servicios se dirigen fundamentalmente a las redes propias de servicios,
si bien pueden dirigirse también a las redes de atención a la infancia y
juventud.
El plan, de carácter estructural, relacionado con la promoción de agentes,
entidades y redes que se pretende poner en marcha es el Plan
de desarrollo de redes locales.
c.- Programa de equipamientos.
El desarrollo de equipamientos en el marco de una red básica es uno de los
objetivos fundamentales del presente Plan. De hecho, los equipamientos constituyen
un servicio más prestado tanto a agentes, entidades y redes como a los/as
propios/as jóvenes y además el espacio en el que pueden desarrollarse muchos
de los restantes servicios y una parte importante de las iniciativas de
las entidades, de los/as propios/as jóvenes, ..., pudiendo constituir un
espacio de auténtico intercambio de experiencias, encuentro intergeneracional,
... Atendiendo a todas estas razones, la gestión de equipamientos constituye
también un programa de carácter estructural que se coordina transversalmente
con el resto de programas con el objetivo fundamental de desarrollar las
redes locales.
El programa de equipamientos pretende el desarrollo de una red de espacios
socioculturales para infancia, adolescencia y juventud, de titularidad municipal
y caracterizados por la cercanía, la participación, la animación y la polivalencia,
e integra igualmente tanto las actuales oficinas de información juvenil
(OIJs) que se pretende evolucionen hacia centros básicos de la red local
y los albergues, que se pretende jueguen un papel similar a nivel comarcal.
Los equipamientos para jóvenes son centros públicos de oferta de servicios
promovidos por la administración local, cuyo objetivo es lograr la integración
y participación social de los/as jóvenes a través de procesos socioeducativos
presentes en actividades culturales, deportivas, asociativas y en todas
aquellas que resulten de interés para los jóvenes. Deberían ocupar siempre
un lugar complementario en las políticas municipales de juventud entendidas
en sentido integral.
Se trata de promover espacios estables ubicados en una zona de influencia
o territorio determinado, capaces de integrarse como un elemento más en
el conjunto de recursos ofertados, huyendo de la tentación de entender su
funcionamiento centrado en sí mismos; esto es, con objetivos aislados de
la necesidad de promover iniciativas o incentivar plataformas de coordinación
con el tejido social para abordar problemáticas de todo tipo.
Si buscamos promover la participación de los/as jóvenes del municipio, generar
alternativas positivas al tiempo libre mercantilizado, se hace preciso crear
infra-estructuras estables y abiertas. Espacios capaces de ser usados para
desarrollar ideas o proyectos creados por los/as propios/as jóvenes.
Las Oficinas de Información Juvenil entendidas como centros básicos de la
red, pueden desarrollar en su espacio actividades y proyectos relacionados
con el conjunto de servicios dirigidos a niños/as y jóvenes y, de la misma
manera, con algunos de los servicios dirigidos a agentes, entidades y redes
(información y documentación dirigida a entidades, actividades de formación
y consultoría, transferencia de recursos materiales -cesión o alquiler de
locales y equipos, servicios comunes-), articulando los diferentes programas
en el marco de uno de los espacios fundamentales, no el único, en los que
se desarrolla la acción de la red local.
Los albergues, como tales, prestan específicamente servicios de estancia
y alojamiento para jóvenes en el marco del programa de promoción (turismo
juvenil). Los servicios de estancia y alojamiento prestados a entidades
se conciben en realidad como un caso de transferencia de recursos a las
entidades para el desarrollo de actividades y proyectos dirigidos a niños/as
y jóvenes.
Esquemáticamente, la estructura propuesta viene a ser la siguiente.
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Ya
hemos señalado en la presentación que el Servicio de Juventud se puede considerar
una unidad ad-ministrativa relativamente “joven”. Ha venido centrando su
actuación en mayor medida en la gestión de programas/servicios de información
juvenil, albergues, ocio y tiempo libre, y difusión, promoción y creación
cultural, etc. El desarrollo de la oferta a nivel del conjunto del territorio
histórico ha venido comprometiendo la mayor parte de los esfuerzos de los/as
profesionales que trabajan en el Servicio y ha determinado la estructuración
del mismo.
No obstante, respecto a la oferta de servicios dirigidos a niños/as y jóvenes
existen lagunas significativas respecto a lo que en este momento se consideran
ya programas estructurales, fundamentalmente por lo que respecta al desarrollo
de la oferta de educación no formal y cultural a lo largo del año y de los
segmentos de edad, y a los programas de promoción, siendo el programa de
emancipación prácticamente inexistente.
Es en estos aspectos menos desarrollados en los que resulta preciso centrar,
en todo caso, la oferta propia de servicios, promoviendo proyectos piloto
y favoreciendo su transferencia posterior a las redes locales.
Por otro lado, la promoción de entidades y redes como estrategia nuclear
del Servicio requiere reorientar el Servicio, poner en marcha el Plan de
desarrollo de redes locales integrando acciones previas y potenciando nuevas
acciones, y desarrollar los servicios (programas dirigidos) a entidades
y redes que se encuentran menos desarrollados -información y documentación
dirigida a entidades y redes, asesoría y consultoría, formación, evaluación-
, estructurando el conjunto de servicios como un continuo de atención.
Por otro lado, el desarrollo de las redes locales y de un continuo estable
de servicios dirigidos a niños/as y jóvenes exige alcanzar una solución
definitiva a los déficits de equipamientos infantiles y juveniles. Se constituye
así un programa estructural de equipamientos que desborda el trabajo de
la actual Sección de Albergues, ampliando sus funciones al desarrollo de
equipamientos infantiles y juveniles a nivel de todo el territorio histórico.
Y ésto, entendiendo además que existen sinergias entre el desarrollo de
los albergues como centros en los que se desarrollan programas de información,
de educación no formal, culturales, de promoción, y servicios de dinamización
de asociaciones, y su rentabilidad económica como servicios de estancia
y alojamiento o de turismo juvenil.
Por lo que respecta al desarrollo de la gestión del Servicio esta nueva
fase exige:
· Introducir herramientas de
planificación sistemática (evaluación de necesidades y recursos, planes
estratégicos y de gestión, ...).
·
Mejorar los sistemas de gestión
de la información, garantizando la disponibilidad de información estratégica
actualizada y desarrollando la información a nivel local.
·
Definir sistemas de coordinación
entre los/as profesionales a cargo de los diferentes servicios y programas,
y dentro de cada área o sección (servicios dirigidos a niños/as y jóvenes,
servicios dirigidos a entidades y redes, y equipamientos).
·
Habilitar una partida presupuestaria
importante para la promoción de entidades y redes, incrementando las actuales
partidas para programas municipales, formación, ...
·
Gestionar de una manera sistemática
los recursos humanos introduciendo un plan de formación acorde a los objetivos
que se pretenden alcanzar, incrementando la capacitación de los/as profesionales
en el desarrollo de funciones de gestión, la promoción de entidades y redes
(participación, asc, trabajo en red, ...), la prestación de servicios de
formación, consultoría, evaluación, ..., y desarrollar sistemas de evaluación
de competencias y dirección por objetivos asociados a la puesta en marcha
de planes y proyectos.
·
Formalizar progresivamente
planes, programas y proyectos, favorecer el intercambio de experiencias
entre entidades e instituciones a nivel local.
·
Modificar la estructura del
Servicio y redefinir las funciones de las/os profesionales, desarrollando
una estructura flexible y de carácter transversal que conecte la prestación
directa de servicios a los/as niños/as y jóvenes, la atención a redes y
el desarrollo de equipamientos, trabajando en base a planes y proyectos.
·
Realizar un esfuerzo de comunicación
externa respecto a las modificaciones en el Servicio que incida expresamente
sobre entidades e instituciones a nivel local, y multiplicar las relaciones
externas mantenidas por el Servicio.
La distancia existente entre la realidad actual del Servicio y los objetivos
y requerimientos que se plantean como deseables, exige realizar un planteamiento
orientado en esta dirección pero muy realista a corto-medio plazo.
El desarrollo del espacio de intervención del Servicio y de una política
de Juventud con mayúsculas requiere del Servicio de Juventud que se desarrolle
en esta dirección, y a su vez el Servicio para poder desarrollarse en esta
dirección pareciera requerir de la maduración de su espacio de intervención
y de la política de juventud.
La pretensión del presente Plan Estratégico es desarrollar el continuo de
atención a niños/as y jóvenes, las redes locales, una red coherente de equipamientos
y el carácter de agencia especializada del Servicio, como estrategias de
cara al desarrollo a largo plazo de una auténtica política sectorial de
Infancia y Juventud. |
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