| DEBILIDADES
Escasa clarificación competencial y falta de consolidación del núcleo de actuación del Servicio. No existe claridad en cuanto a las competencias del Servicio, los aspectos estructurales que lo identifican y constituyen su núcleo de actuación, la delimitación de sus funciones respecto a otros departamentos de la administración o su papel respecto a la promoción de políticas integrales de juventud. El propio plan ha pretendido avanzar en la definición de estos aspectos y consolidar el núcleo de actuación del Servicio. Insuficiencia e inadecuada orientación de los recursos económicos para responder a las necesidades actuales de las/os niñas/os y jóvenes guipuzcoanos/as. Vivimos en un momento de una enorme complejidad a nivel social, político, cultural, ..., en el que los procesos de socialización y emancipación se han hecho también más complejos. Al mismo tiempo se detecta un debilitamiento de los agentes educativos tradicionales y de las ofertas de carácter educativo. Las necesidades derivadas del desarrollo del continuo de atención de manera estable (a lo largo del año y del proceso vital), de la consolidación de las redes locales, del desarrollo de una red coherente de equipamientos y de la propia gestión del Servicio, demandan un incremento significativo de la capacidad presupuestaria del Servicio, necesariamente con un carácter progresivo, así como el desarrollo de un plan de mecenazgo social. Necesidad de desarrollar un sistema de planificación. El Servicio precisa desarrollar un sistema integrado de planificación que conecte la evaluación y la programación, y cuente con el apoyo de un buen sistema de información, de carácter estratégico. Es necesario desarrollar la evaluación de necesidades y recursos/servicios, el análisis comarcal y la evaluación en sentido estricto del conjunto de servicios ofertados directamente. Finalmente, es preciso cuando menos desarrollar sistemas para acceder a la demanda de los/as jóvenes (más allá de los/as usuarios/as de los servicios) y, en la medida de lo posible, diseñar sistemas que favorezcan la participación de los/as jóvenes (fundamentalmente a través de asociaciones y redes locales) en el diseño y evaluación de, al menos, los proyectos en los que participan. Necesidad de adecuar la estructura del Servicio a las necesidades y desarrollar acciones integradas de carácter transversal. Los sistemas de coordinación interna se verán muy afectados por el trabajo transversal, en base a planes y proyectos, y la estructura matricial contemplada en la propuesta organizativa del Servicio. En este sentido, es necesario desarrollar un auténtico liderazgo, favoreciendo la autonomía de los/as profesionales en el desarrollo tanto de programas como de funciones de gestión, en el marco de una dirección por objetivos y por tanto garantizando una sintonía del conjunto del equipo (técnico y político) en cuanto a las líneas estratégicas que orientan la acción del Servicio. Insuficiencia de los equipamientos para desarrollar su carácter de núcleos locales de una red coherente. Tanto la red de albergues como la red de oficinas de información juvenil requerirían de mejoras en las instalaciones y de una mayor dotación de equipamientos para desarrollarse en el marco de la finalidad del Servicio, desarrollando su papel como centros de recursos aglutinadores de las redes locales. Por otra parte, la manifiesta necesidad de desarrollar una red de equipamientos relacionales de ocio para los diferentes segmentos de edad (haur txoko, gazteleku, gaztetxe, ...) requiere la puesta en marcha de iniciativas imaginativas y urgentes. Necesidad de reorientar la acción de los/as profesionales del Servicio y adecuar sus competencias a las necesidades de desarrollo del Servicio. La estructura actual de la plantilla del Servicio no permite responder a las necesidades que se derivan de los retos a los que nos enfrentamos, a pesar de que la plantilla total es realmente amplia. Sería necesario ampliar los recursos humanos disponibles para el desarrollo de las líneas de acción del Servicio, mediante el desarrollo de lo que hemos denominado estructuras intermedias. Respecto a la gestión de los recursos humanos, cabe señalar la inexistencia de un plan de formación en sentido estricto así como la existencia de un déficit de ofertas formativas, siendo necesario diseñar y poner en marcha un plan de formación para técnicas/os y responsables políticos/as de juventud -municipales y forales- que tenga a su base un diagnóstico de necesidades de formación y acompañe el desarrollo de los diferentes planes de gestión. Por otro lado, ya hemos constatado la inexistencia de sistemas de evaluación de competencias y dirección por objetivos y en general se constata la no definición de un sistema coherente de gestión de recursos humanos (reclutamiento-selección-acogida-formación-seguimiento de los/as profesionales) en parte derivada de la falta de autonomía del Servicio para asumir determinados aspectos de la gestión de recursos humanos y en parte de la falta de especialización/formación de los/as responsables técnicos/as del Servicio en gestión de recursos humanos. Finalmente, es preciso cuidar la integración en la dinámica del Servicio del conjunto de los/as trabajadores/as de la red foral de albergues, así como el conocimiento y la integración funcional en la dinámica del Servicio del personal contratado en empresas que prestan servicios a nivel de territorio histórico (estructuras intermedias). Necesidad de reforzar la comunicación externa del Servicio y diversificar las relaciones. Existe una falta de proyección de las acciones y resultados del Servicio y una necesidad en general de reforzar el conocimiento del mismo. En este sentido, sería preciso desarrollar herramientas (manual de identidad corporativa) y soportes de comunicación, teniendo en cuenta además que la imagen de la Diputación está lejos de asociarse a lo joven. Se detecta también la necesidad de responder a los desafíos planteados por la sociedad de la información, las nuevas tecnologías de la información, desarrollando servicios en la red, empleando la red como herramienta de conexión, ... Necesidad de desarrollar funciones de gestión avanzada. Respecto a la gestión del aprendizaje, de la estructuración y del intercambio de la organización con el entorno, cabe apuntar que el desarrollo de estas funciones que definimos como propias de una gestión avanzada es esperable de la situación que se pretende para el Servicio y de su actual momento de maduración, pero no de la situación y el momento vivido hasta ahora. En la medida en que el Servicio se oriente hacia la promoción y desarrollo de entidades y redes, así como al trabajo transversal, requerirá desarrollar estas funciones de gestión. Respecto a la gestión del aprendizaje cabe destacar la falta de continuidad, el carácter no sistemático de las acciones de formación existentes, la escasez de espacios de contraste y reflexión y, sobre todo, la inexistencia de una tradición escrita siendo muy escasos los documentos escritos relativos a programas, gestión de equipamientos, procesos de intervención y gestión, ... |
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| AMENAZAS
Inadecuación de la oferta a las necesidades derivadas de los cambios sociales y del debilitamiento de los agentes tradicionales de socialización y educación no formal. La oferta tanto pública como privada no se está adaptando a las necesidades de los/as niños/as y jóvenes. El debilitamiento de los agentes tradicionales de socialización y educación no formal, la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y la diversificación de modelos de familia o convivencia, están demandando un desarrollo de la oferta pública de servicios dirigidos a la infancia y juventud con continuidad a lo largo del año y del proceso vital de los/as niños/as y jóvenes, capaz de acompañarles en su proceso de maduración. Desde esta perspectiva, y respecto a la oferta realizada o impulsada por el Servicio de Juventud existe la necesidad de: a) Preparar a los/as jóvenes para enfrentarse a la sociedad de la información, incidiendo especialmente en los/as niños/as y jóvenes en situación de desventaja. No se trata sólo de que accedan a información, sino que deben aprender a manejar las redes de información por su cuenta. b) Ampliar la oferta, dado que la oferta de educación no formal y cultural impulsada por el Servicio tiene un carácter puntual (desarrollándose fundamentalmente en periodo estival) y se concentra en la franja de edad de 7 a 17 años. c) Existen déficits también en cuanto a programas de difusión, promoción y creación cultural, que favorezcan el desarrollo de una oferta cultural propia capaz de integrar críticamente la apertura cada vez mayor a ofertas y modelos externos, así como en cuanto a programas de promoción en general, que favorezcan la participación y la autonomía de las/os jóvenes en la construcción de lo local. d) Y finalmente, es preciso desarrollar las acciones de acompañamiento a los/as jóvenes en el momento preciso del tránsito a la vida adulta, favoreciendo con anterioridad su emancipación posterior desde un concepto de ciudadanía activa, y ampliar el trabajo desarrollado en el ámbito de la eliminación de barreras de acceso al empleo, la vivienda, ... Retraso en la emancipación de los/as jóvenes. A pesar de la disminución de las tasas de desempleo, la precariedad laboral de las/os jóvenes continúa siendo elevada, y sigue produciendo un retraso importante en su emancipación. El modelo de convivencia predominante (pareja en piso en propiedad) también incide en este retraso. Las políticas juveniles parecen estar asumiendo esta situación como inevitable. El hecho de que las políticas de empleo se reorienten hacia otros colectivos, la prolongación del periodo de estudio de los/as jóvenes, la inexistencia de programas de vivienda expresamente dirigidos a jóvenes, la no universalización del ingreso mínimo de inserción, ... o en parte el propio desarrollo de las políticas afirmativas de juventud parecen responder a un retraso consentido de la emancipación de los/as jóvenes. Diversificación de los espacios de ocio, residencia, estudio y trabajo y dispersión geográfica. La dispersión de los lugares de residencia, la diferenciación de los lugares de residencia y estudio/trabajo, el consumo y la ocupación del tiempo libre en los centros comerciales, ... implican diversificar los espacios en los que se desarrolla la oferta del Servicio. Si a la diversificación de espacios se añade el importante número de municipios guipuzcoanos de reducido tamaño y la dispersión geográfica especialmente significativa en comarcas como Tolosaldea o el Goierri, se convendrá en que resulta necesario desarrollar una doble estrategia de desconcentración de servicios y equipamientos (a nivel comarcal y dentro de las comarcas), siendo creativos también respecto a los espacios en los que promover el desarrollo de ofertas, actividades, ... Déficits en cuanto a la difusión de la información. Respecto al programa de información es necesario diversificar los/as usuarios/as (mayoritariamente universitarias/os, mujeres, ...), desarrollar proyectos de socialización de la información y sacar la información a la calle, y diversificar los contenidos en atención a los itinerarios seguidos por las/os distintas/os niños/as y jóvenes. Por otro lado, es necesario potenciar las acciones de diseminación de la información más allá de las Oficinas de Información Juvenil (OIJs). Respecto al desarrollo de la red vasca de información juvenil, es preciso señalar la necesidad de orientar la información a nivel local y realizar un esfuerzo de adaptación a nuevos públicos (orientación a itinerarios, ...). En la red la gestión local de la información resulta fundamental. Desde nuestro punto de vista, re-sulta fundamental desarrollar el carácter local de la red de información, llegando a municipios sin OIJ a través de centros escolares, asociaciones, ... que desarrollen proyectos de socialización de la información. Debe tenerse en cuenta que, hoy por hoy, las OIJs son la referencia física de las políticas locales de juventud. Inadecuación de la oferta educativa no formal a las demandas de los/as niños/as y jóvenes y de las familias. La oferta educativa, no formal, no se está adaptando a las demandas de los/as niños/as y jóvenes y de las familias. La oferta de tiempo libre educativo debe reforzar los aspectos de control/seguridad, desarrollarse parcialmente en equipamientos, diversificar actividades que respondan a las demandas de niños/as y jóvenes, incorporar objetivos instrumentales (promoción del euskera, aprendizaje de idiomas, ...) y realizar un esfuerzo de comunicación dirigido tanto a niños/as y jóvenes como madres/padres, avanzando hacia un esquema pedagógico equilibrado entre la pedagogía del proyecto, de la actividad, del producto y del medio. Es necesario, en cualquier caso y al mismo tiempo, resaltar el valor para la vida adulta, el mundo laboral, ..., de los aprendizajes realizados en el ámbito educativo no formal, e incidir en la apreciación de los padres y madres del carácter educativo de las actividades de ocio y tiempo libre. Los problemas de desarrollo de la oferta de tiempo libre educativo no parecen tener que ver con la insolvencia de la demanda, salvo por lo que respecta a las familias con escasos recursos, sino fundamentalmente con la inadecuación oferta-demanda. Debilitamiento de la oferta de tiempo libre educativo y debilidad en general de la oferta no lucrativa en el sector. En general, respecto a las entidades y redes de carácter no lucrativo en el sector, cabe destacar los siguientes rasgos: · La insuficiente profesionalización. · La falta de proyectos empresariales. · La necesidad de preparar líderes, promotores de redes, cuadros. · La necesidad de definir espacios/equipamientos sobre los que pueda pivotar la actividad. · Los déficits de experiencia y capacitación para el trabajo con adolescentes y jóvenes. · La inexistencia de una cultura y falta de desarrollo de herramientas de gestión. · La necesidad de desarrollar el trabajo intergeneracional, los proyectos locales integrales, las redes locales, estructurando proyectos a nivel del territorio (mancomunidad, municipio, distrito, barrio). La profesionalización en el sector de cara a la prestación de servicios de información, educación, no formal, culturales, de promoción, de emancipación, ... e incluso de cara a la gestión de equipamientos de la red, requiere el desarrollo de estrategias de estímulo de la oferta y de la demanda, y el mantenimiento del carácter educativo de la oferta requiere la incidencia en los criterios de valoración de las propuestas existentes por parte de padres/madres. Por otro lado, la profesionalización implica la necesidad de articular las diferentes realidades asociativas (fusión de grupos por áreas, creación de redes, plataformas, federaciones) y fortalecerlas, dotándolas de capacidad de gestión de proyectos empresariales. Reclama así mismo, de los grupos, asociaciones, ... la necesidad de ser competentes como entidades mixtas, integradas por profesionales y voluntariado, ante otras realidades que van surgiendo (empresas, ...), la necesidad de ir más allá del día a día, desarrollar la perspectiva, ... Otro aspecto significativo es la inexistencia de una cultura de gestión en este tipo de entidades e incluso sus resistencias al proceso de profesionalización por considerar que implica un riesgo de pérdida de identidad, ... Por otro lado, de iniciarse un proceso de profesionalización pudiera producirse una pérdida de análisis globales, así como una orientación inicial de la gestión a aspectos fundamentalmente económicos, que será oportuno en su caso contrarrestar. Existe pues la necesidad, desde nuestro punto de vista, de preservar y desarrollar un modelo de entidad que diversifique sus funciones, integre a diversos agentes (socios/as, patronos, profesionales, voluntariado, ...), desarrolle su iniciativa social, mantenga el carácter educativo de su oferta, esté conectada al territorio, dinamice al colectivo de padres/madres, ... Necesidad de mantener y desarrollar el carácter educativo de la oferta de ocio y tiempo libre. Es necesario desarrollar la oferta de ocio y tiempo libre a lo largo de la vida y a lo largo del año, de manera que pueda constituir una oferta educativa, que entre otros aspectos requiere necesariamente un proceso. En general, están primando visiones instrumentales -no educativas- del tiempo libre y se está imponiendo una pedagogía de la actividad que no tiene en cuenta el proceso educativo ni la relación personal monitor/a - chaval/a o entre los/as propios/as niños/as y jóvenes. Así, el/la monitor/a - educador/a se convierte en un gestor de equipamientos y actividades. Es habitual que, respecto a las actividades, las madres y padres primen los aspectos tangibles del servicio (deportes, servicios que requieren inversión, actividades centradas en productos -música, danza-) o el carácter utilitario de los aprendizajes (aprendizajes relacionados con el futuro profesional -idiomas, viajes, estancias en el extranjero-, o que pueden complementar el curriculum personal). Cambios en la realidad del voluntariado. A pesar del incremento del voluntariado, debe tenerse en cuenta que éste se produce en el marco de un cambio en las motivaciones (más centradas en la persona voluntaria: la necesidad de relacionarse, de pertenencia, de autorrealización, ...) y disponibilidad del voluntariado, una reducción del papel de las organizaciones a la prestación de servicios, un déficit de participación en las asociaciones, ... Déficit de recursos normalizados y adaptados a las características de los/as niños/as y jóvenes en situación de riesgo, y de estrategias que favorezcan la igualdad de oportunidades y la construcción de una identidad y cultura vasca compartidas. Es preciso realizar un esfuerzo por acercar la información a los/as niños/as y jóvenes en situación de riesgo, adaptar los recursos de educación no formal y culturales dirigidos a toda la población infantil y juvenil a sus características, desarrollar su participación en iniciativas juveniles y cuidar especialmente el acompañamiento a estos/as jóvenes en su proceso de tránsito a la vida adulta. Destaca especialmente la interrupción de las intervenciones a partir de la adolescencia en el ámbito de la oferta normalizada (dirigida a toda la población) de educación no formal, y a partir de la mayoría de edad en el caso de las intervenciones propias del sistema de servicios sociales. Debe tenerse en cuenta también que el asociacionismo y en general la predisposición a las distintas formas de acción social es reducido en la clase baja y que son más frecuentes las reservas hacia la covecindad y el sentimiento localista. Por otro lado, se detectan necesidades de incidir tanto en la ocupación diferencial del tiempo libre por parte de mujeres y hombres, el tipo de asociacionismo desarrollado por unas y otros, ..., como de reforzar las estrategias de coeducación y educación para la igualdad desde el ámbito de la educación no formal, desarrollar la información y la documentación así como los propios servicios de información con una perspectiva de género, o incidir sobre las diferencias existentes en la oferta de empleo-formación, ... Finalmente, resulta necesario promover proyectos que refuercen señas de identidad y referencias culturales compartidas, especialmente en el ámbito de la promoción cultural, desarrollar soportes documentales y garantizar la información en euskera, y reforzar la normalización lingüística en el ámbito de la educación no formal. Necesidad de orientar el Servicio a la promoción de redes locales. Desarrollar la estrategia de promoción y desarrollo de entidades y redes, implica desarrollar un continuo de servicios o de atención a las mismas, así como enmarcar la gestión directa y la oferta propia en la finalidad de promoción del desarrollo integral de las entidades y la articulación de una red de servicios coherente e integral, transfiriendo la gestión de los servicios a las entidades y redes cuando resulte oportuno. En general, el objetivo prioritario debiera ser generar el espacio de trabajo (público, privado, privado social), estimular demanda solvente, favorecer la profesionalización, estimular la oferta, ..., respondiendo a las necesidades de desarrollo y articulación de la Red, y orientando las ayudas a las necesidades de las redes locales en el marco de las líneas estratégicas establecidas. En este sentido, contar con una red básica de equipamientos puede ser un aspecto importante de cara a configurar redes locales pero no es condición sine qua non y desde luego no representa el final del camino. Más importantes que los equipamientos, son los agentes a nivel local y los servicios, aunque el equipamiento puede tener un efecto configurador de la red. Necesidad de desarrollar redes locales de atención a la infancia y Juventud. Resulta imprescindible favorecer la cooperación entre sistemas a nivel local y clarificar las competencias de cada sistema y agente, diseñando un sistema coherente e integral de atención a la infancia y juventud, que incida especialmente pero no sólo sobre las necesidades socioeducativas. En este sentido, una necesidad importante es la de desarrollar la formación del conjunto de agentes socioeducativos de una manera sistemática y coordinada, así como desarrollar un plan de trabajo específico con las/os técnicas/os o responsables municipales de juventud para favorecer el trabajo en red. En relación con el desarrollo de redes locales de atención a la infancia y juventud, debe buscarse la coordinación entre sistemas de atención a nivel local dando continuidad a las intervenciones a partir de la adolescencia. Necesidad de desarrollar el continuo de atención a entidades y redes. Resulta necesario desarrollar los servicios dirigidos a entidades y redes como un continuo, con especial incidencia en aquellos menos desarrollados. Progresivamente deben conectarse los estudios específicos y generales con la programación del Servicio integrándolos en el continuo de atención, traduciéndose en proyectos que supongan recopilar y distribuir información y documentación, orientar a entidades, formarles, acompañarles en la puesta en marcha de proyectos, transferirles recursos y soportes, ... y volver a evaluar. Concretamente, resulta necesario: · Desarrollar los estudios aplicados, de carácter comarcal, orientados a la puesta en marcha de programas y proyectos. · Desarrollar los servicios de información y documentación a entidades y redes. · Desarrollar los servicios de formación/consultoría, sistematizando la oferta de formación a agentes, fundamentalmente a nivel local. · Desarrollar los servicios de transferencia de recursos y soportes, orientando la transferencia a aquellos proyectos coherentes con las líneas estratégicas del Servicio, ampliando el tipo de recursos y soportes transferibles. · Desarrollar los servicios de evaluación de proyectos, servicios y equipamientos puestos en marcha en el marco del Plan Estratégico, y las funciones de control e inspección desde el trabajo en colaboración con las redes y entidades de acción. Necesidad de desarrollar el marco de actuación y estructuras intermedias en materia de cultura juvenil. En primer lugar, es necesario establecer el marco de actuación en materia de cultura juvenil, su definición y límites con otros sectores, la especificidad del sector, así como establecer líneas de actuación, potenciando el trabajo interdepartamental, especialmente con la Dirección de Cultura. Respecto al mercado, es preciso identificar nichos de mercado en los que actuar desde la administración, por carecer de valor económico o estratégico para la empresa privada y/o por revestir un interés público, general, así como favorecer el acceso de los grupos culturales al mercado. Por otro lado, sería necesario reforzar la coordinación entre grupos, entidades, estableciendo sistemas de comunicación y relación, desarrollando economías de escala, ... En este sentido, existe una necesidad de apoyo a proyectos de creación cultural de los/as jóvenes, a través de estrategias de: · Creación de redes y espacios que permitan dar a conocer los grupos y las realizaciones que éstos desarrollan. · Apoyo en la gestión, comunicación, ... · Desarrollo de una red de equipamientos que permitan la creación y difusión cultural. En especial la música por haberse convertido en uno de los principales temas de interés a partir del que surge un nuevo asociacionismo informal (equipamientos específicos donde poder ensayar, espacios de grabación, espacios de actuación, apoyo para el desarrollo de proyectos musicales, editoriales, expositivos, multimedia, ...). Déficit de equipamientos. Las OIJs pueden desarrollarse como núcleos de la red local, con puntos descentralizados para determinadas acciones (información, servicios a asociaciones, ...), desarrollándose progresivamente como un centro de recursos para los/as jóvenes, el voluntariado y el asociacionismo juvenil (OIJ-CRAJ) a nivel local. De hecho, las OIJs son la referencia física de las políticas locales de juventud. Respecto a los albergues de titularidad foral estos pueden jugar un papel de centro cabecera a nivel comarcal de la red propia de servicios, además de desarrollarse en el marco del tercer programa (turismo juvenil, ...) y servir de soporte a las actividades de los grupos y entidades a nivel del territorio histórico. Todo ello está exigiendo una mayor integración de los albergues en la dinámica del Servicio y un diseño coherente de su desarrollo en el marco de la misión del Servicio. Algunas líneas de trabajo que es necesario potenciar para desarrollar los albergues en el marco de la misión del Servicio son: a) desarrollar la dimensión de información (programa de información). b) desarrollar programas de educación no formal y culturales -educación medioambiental, euskaldunización, deporte educativo, ...- (programa de educación no formal y cultural). c) desarrollar una red de albergues que cubra las necesidades de turismo juvenil regional e internacional, desarrollar los espacios para ensayo, conciertos, ... (programa de promoción). d) desarrollar acciones formativas en hostelería y en animación (emancipación). e) desarrollar los albergues como centro de recursos para las asociaciones, espacio para ofertas formativas, semillero de entidades prestadoras de servicios a nivel comarcal, ... (plan de desarrollo de las redes locales). En cualquier caso, y de cara a realizar un planteamiento de estas características para todo el territorio histórico es necesario desarrollar con estos criterios la red guipuzcoana de albergues e instalaciones de estancia y alojamiento para grupos infantiles y juveniles, sobre la que el Servicio tiene una responsabilidad, y mejorar las instalaciones y equipamiento de la red. Cultura política, de cooperación entre departamentos y articulación institucional de la CAV. Los déficits y bloqueos de coordinación interdepartamental e interinstitucional en las administraciones públicas dificultan la puesta en marcha de programas transversales y el modelo organizativo, de articulación institucional de la CAV genera problemas respecto al desarrollo de servicios a nivel local. Insuficiencia del gasto en políticas de juventud y orientación del gasto cultural a las grandes infraestructuras culturales y al consumo cultural. La mejora de la situación económica general no se está traduciendo de momento en un incremento significativo del gasto en políticas de juventud y del desarrollo de los servicios de información, educación no formal, culturales, de promoción y emancipación dirigidos a niños/as y jóvenes, o del apoyo a iniciativas juveniles, ... |
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| FORTALEZAS Experiencia previa en todos los programas del continuo de atención a niños/as y jóvenes así como en la prestación de servicios a entidades y redes, y satisfacción de los/as usuarios/as. El Servicio cuenta con experiencia previa en el desarrollo de programas de información, cultura y educación no formal, promoción (gaztemaniak, iniciativas juveniles) y emancipación (eliminación de barreras). Cuenta también con experiencia respecto al desarrollo de estructuras intermedias, a la prestación de servicios a entidades y redes, fundamentalmente en el ámbito de la educación no formal, la promoción de redes locales y por lo que respecta a los servicios de estudios y publicaciones, transferencia de recursos y formación, habiéndose desarrollado también algunas actividades de consultoría de proyectos. Otro aspecto relevante desde el punto de vista de la promoción de entidades y redes es la experiencia acumulada gracias al desarrollo del CRAJ. También los albergues forales cuentan con una tradición, que en su momento se vio interrumpida, de integración y relación con la comunidad local. Autonomía y experiencia previa en el desarrollo de funciones de planificación. Desde hace unos años el Servicio ha iniciado la puesta en marcha de sistemas de evaluación de necesidades y recursos, algunos de ellos orientados ya a la programación posterior de acciones de mejora. En esta línea, ha desarrollado también una batería de indicadores sobre la juventud guipuzcoana. Existen también ya algunas herramientas y también una cierta cultura de evaluación de los servicios gestionados directamente. Por otro lado, son destacables la autonomía y confianza de la que ha venido gozando el equipo técnico para desarrollar las líneas de intervención y gestión del Servicio y su sentido crítico, la capacidad de cuestionarse la propia acción. Calidad del equipo de profesionales del Servicio. El personal cree en la actividad que desarrolla y en los objetivos a cubrir y está capacitado técnicamente para desarrollar el Servicio y una política coherente infantil y juvenil. De hecho, en cierta medida, se le reconoce esta capacitación por otros/as agentes, las redes locales, ... El equipo está bien cohesionado, existe un buen clima de trabajo y una sintonía en torno a los objetivos del Servicio, una cultura común. Los/as profesionales tienen un nivel de motivación alto y disponibilidad para desarrollar el trabajo transversal, coordinarse, ... Cooperación estrecha y adecuada con otras administraciones públicas y con las entidades y redes del sector. Existe una buena actitud para la relación con el movimiento asociativo y con los diversos colectivos de jóvenes. Las relaciones a nivel técnico son muy buenas, especialmente con los/as técnicos/as municipales de juventud y las/os profesionales de los ayuntamientos con responsabilidades en materia de juventud. |
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| OPORTUNIDADES Modificaciones en la estructura demográfica. Tras años de disminución de la población infantil y juvenil, comienza a observarse un pequeño repunte de la natalidad. Cambios en las políticas relativas a la familia y el trabajo. El desarrollo de sistemas de reparto del trabajo, la reducción de la jornada laboral, o la puesta en marcha de medidas de conciliación de la vida familiar y laboral parecen tender a desarrollarse en el futuro, y tendrían un efecto importante sobre el empleo juvenil, sobre las pautas de comportamiento y la representación social del trabajo y del ocio, así como sobre el desarrollo de las actividades de ocio y culturales (incluso por parte de personas adultas y con empleo). Estos cambios, en cualquier caso, sólo se producirán en el ámbito económico y político si anticipada o paralelamente se producen modificaciones en los valores y la representación social de los/as ciudadanos/as respecto a la familia y el trabajo en la misma dirección. Desarrollo de la iniciativa política y la responsabilidad pública en materia de infancia y Juventud. La puesta en marcha del Plan Joven de la CAV pone de manifiesto la voluntad y el compromiso político de desarrollar la responsabilidad pública y la acción en materia de infancia y juventud. Desde nuestro punto de vista, la puesta en marcha de planes sectoriales a nivel foral y local, que desarrollen el Plan Joven, demanda en primer lugar el desarrollo del continuo de atención a los/as niños/as y jóvenes y el desarrollo de las redes locales propias. Las políticas transversales demandan tanto una intervención relevante desde el punto de vista del acompañamiento a los/as niños/as y jóvenes en su proceso de crecimiento y tránsito a la vida adulta, como el desarrollo de proyectos en cooperación entre departamentos y sistemas de servicios a nivel foral y fundamentalmente a nivel local que vayan generando el soporte necesario al trabajo transversal (experiencia y cultura de cooperación, herramientas financieras y técnicas, ...). Desarrollo del mecenazgo social. El desarrollo del sistema de incentivos fiscales, la imagen positiva de las organizaciones no gubernamentales, la demanda de compromiso social de las empresas por parte de las administraciones y de la ciudadanía, ..., han abierto la posibilidad de desarrollar planes de captación de recursos privados y un escenario de encuentro entre el mundo económico y social (marketing con causa, esponsorización, patrocinio, ...). Desarrollo de la autonomía local. En el marco de lo que se ha definido como globalización, se producen fenómenos de afirmación de lo local que abarcan aspectos tales como el resurgir de los nacionalismos, el desarrollo de la autonomía local, la necesidad personal de espacios de interrelación y humanización, de grupos de referencia. La globalización implica en este sentido un doble movimiento, hacia arriba y hacia abajo, hacia un escenario mundial y otro local, que está exigiendo el desarrollo de la autonomía local y la profundización en la democracia. En este contexto es necesario resituar el papel de instituciones intermedias como la Diputación Foral, desarrollándolas como un nodo en la red. Los programas y fundamentalmente los proyectos debieran desarrollarse a nivel local desarrollando la fórmula de convenios con los entes locales. Para ello se debe reforzar la dedicación de los/as profesionales del Servicio a proyectos municipales. Las asociaciones, entidades, ..., recurren más a los ayuntamientos y así debe ser. Otra cosa es que desde el Servicio se presten servicios generales de carácter especializado (por ejemplo, materiales para la gestión asociativa desde el CRAJ, ...) o que los/as profesionales del Servicio desarrollen acciones a nivel local en cooperación con los/as técnicos/as locales y de cara a favorecer la maduración de la propia red. El objetivo principal a nivel local (municipal, comarcal, ...) debiera ser articular redes locales, y el conjunto de profesionales del Servicio debieran entenderse como promotores/as de redes. Otro punto de apoyo para el desarrollo de las intervenciones en el ámbito local es sin duda la percepción positiva que los/as jóvenes parecen tener de la realidad municipal. Finalmente, debe evitarse centrar el trabajo en aquellos municipios que cuentan con técnico/a de Juventud, definiendo espacios y sistemas de colaboración con la Dirección de Cultura y Gizartekintza dado que en los municipios pequeños, en muchos casos, la/el único/a técnica/o con capacidad de desarrollar un trabajo en estos ámbitos es la/el trabajador/a social que también desarrolla intervenciones en el ámbito cultural. Nuevas oportunidades de desarrollo de la oferta educativa no formal y cultural. Las necesidades derivadas de los cambios en la familia, la incorporación de las mujeres al empleo, la aparición de nuevos espacios de intervención (centros escolares, ...), la extensión de la escolarización obligatoria hasta los dieciséis años, la consideración en la Ley del deporte de desarrollar el deporte educativo, la consideración de la aportación del ámbito no formal a la normalización lingüística, etc., abren nuevas oportunidades para el desarrollo de la oferta educativa no formal y cultural. Potencialidades de las organizaciones no lucrativas y coherencia de la apuesta por el tercer sector con la tradición del Servicio y la estrategia europea de empleo. Tanto en el ámbito de la educación no formal, el ocio, como los servicios culturales existen grandes posibilidades de crecimiento en la medida en que pudiera desarrollarse un impulso de profesionalización del sector. El incremento de la demanda de actividades de ocio y tiempo libre y la realidad de los grupos de tiempo libre educativo hacen necesario profesionalizar, al menos parcialmente, el tiempo libre educativo. Dadas sus características, la red de grupos de tiempo libre en el ámbito de la promoción del euskera puede ser el núcleo desde el que desarrollar el carácter educativo de la oferta de tiempo libre. En este sentido, es preciso reforzar la cooperación con la Dirección de Euskera en el ámbito del tiempo libre educativo, la educación no formal. Experiencia y posibilidades de cooperación interdepartamental en el marco del Consorcio para la Educación Compensatoria de cara al desarrollo de redes de atención a la infancia y Juventud. La experiencia de coordinación interdepartamental e interinstitucional en el marco del Consorcio para la Educación Compensatoria y la formación ocupacional de Gipuzkoa es muy positiva y ha supuesto la definición de su identidad en coherencia con su papel impulsor de las redes locales y la coordinación entre servicios y con su estructura necesariamente ligera. La maduración institucional del Consorcio ha supuesto también una mayor definición de las acciones a promover específicamente por cada institución que lo integra. Por lo que respecta al Servicio de Juventud se debiera: · Desarrollar el trabajo con jóvenes a partir de los 17 años, favoreciendo la cooperación entre los departamentos municipales de juventud y el programa de intervención socioeducativa del Consorcio. · Diseñar un programa de educación no formal en el marco escolar. · Desarrollar las medidas de discriminación positiva de menores y jóvenes en situación de riesgo en servicios culturales, de ocio y tiempo libre, deportivos. · Desarrollar acciones de promoción del asociacionismo (asociacionismo juvenil, voluntariado social, socioeducativo, ...) con perspectiva de integración de niños/as y jóvenes en situación de riesgo. · Promover ofertas adaptadas desde el sistema cultural. · Desarrollar equipamientos y recursos dirigidos a infancia y Juventud, con capacidad de integrar a niños/as y jóvenes en situación de riesgo, y promover la adaptación de los existentes. · Desarrollar proyectos de mediadores/as de información infantil y juvenil (conectando la información con las/os educadoras/es de calle). · Apoyar económicamente proyectos dirigidos a adolescentes y jóvenes en situación de riesgo, que cuenten con la participación de los/as adolescentes y jóvenes en la gestión (cogestión/autogestión), iniciativas juveniles. Finalmente, el Servicio de Juventud puede contribuir al desarrollo de la gestión en el marco del Consorcio, prestando especial atención a la diversificación de fuentes de financiación de los proyectos (Interreg 3, Youth, ...), al diseño, desarrollo y evaluación de un plan de formación común a agentes de educación en medio abierto, a la coordinación entre recursos y sistemas a nivel local, al desarrollo de servicios del Consorcio (estudios, información y documentación, asesoramiento, ...). Necesidad de profundizar en estrategias de desarrollo local. Una necesidad, relacionada con el nivel en el que se pretenden articular las redes y servicios, es la de preservar las zonas rurales frente a modelos de desarrollo excesivamente polarizados hacia lo urbano, desarrollando estrategias globales de desarrollo local con la participación de nuevos agentes (educación ambiental, turismo rural, servicios de ocio). En la misma línea, sigue siendo necesario realizar un esfuerzo por recuperar zonas urbanas en declive, en el marco de estrategias globales de desarrollo local en las que el desarrollo del sector servicios (y en parte de los servicios de ocio, culturales, ...) tiene gran importancia. Oportunidades para el desarrollo de la red local de equipamientos. Además de la existencia de una red bien distribuida geográficamente de oficinas de información juvenil, existen oportunidades para el desarrollo de una red básica de equipamientos a nivel local. Se deberá contar con el apoyo de la Dirección de Euskera, dentro de proyectos de normalización lingüística dirigidos a toda la comunidad educativa y al barrio/distrito, ... en su conjunto y quizás también con el de Gizartekintza si la red pivota fundamentalmente en centros públicos y tiene en cuenta a los/as niños/as y jóvenes en situación de riesgo y/o desventaja. La existencia de un modelo similar de desarrollo de redes locales puesto en marcha por el Servicio de deportes, haciéndola descansar sobre el Ayuntamiento y el tejido asociativo por un lado y los centros educativos por otro, puede servir de apoyo también al desarrollo de la red. Los albergues, como ya se ha señalado, pueden realizar una función de equipamiento de segunda instancia, a nivel comarcal. Existencia de una cultura y trayectoria de cooperación entre las administraciones públicas y las organizaciones sociales en el sector. Nuestra voluntad como Servicio de Juventud es desarrollar la gestión mixta de servicios en cooperación con el tejido social, favoreciendo su maduración y el desarrollo de una cultura de la cooperación en la que el Servicio acumula una cierta experiencia. Posibilidad de desarrollar colaboraciones con otras agencias especializadas públicas y privadas, y liderazgo del Servicio de Juventud. Existen otras agencias especializadas con las que existen de hecho relaciones de cooperación que es posible reforzar. Respecto a las agencias privadas, el Ser vicio de Juventud se diferencia por su capacidad reguladora, por el reconocimiento del carácter absolutamente abierto de su oferta, por el hecho de contar con mayores recursos para promover políticas y programas. Algunas agencias privadas pueden tener ventaja sin embargo a la hora de actuar como interlocutoras de otras administraciones públicas. Posibilidad de desarrollar la cooperación con nuevos agentes para la prestación de servicios a niños/as y jóvenes. Por lo que respecta a los servicios de información, los núcleos de la red debieran ser siempre de gestión u oferta pública directa. En el ámbito de la educación no formal y cultural es posible establecer relaciones de cooperación con nuevos agentes priorizando los de carácter público y privado social, y en cualquier caso regulando el papel de la iniciativa privada lucrativa con la que también pudieran establecerse algunas colaboraciones en la medida en que respondan a objetivos de interés general, desarrollen planteamientos educativos, favorezcan la accesibilidad de toda la población, ... En este ámbito, debe reforzarse también la coordinación con el Servicio de Deportes para desarrollar el deporte educativo. Finalmente, podría plantearse la transferencia de la oferta de educación no formal a las redes locales como herramienta de promoción de las propias redes y entidades, valorando cómo y en qué momento hacerlo. Respecto a los proyectos de promoción, los referentes para cooperar son muy incipientes. Precisamente por esto de lo que se trata es de generar estructuras intermedias. Por lo que respecta a los servicios de emancipación, la oferta apenas está desarrollada. Incremento de las oportunidades para la cooperación transfronteriza. La existencia del fondo de cooperación Aquitania-Euskadi y el incremento de las partidas de los programas europeos de educación, cultura y juventud, así como de los programas de cooperación transfronteriza (Interreg 3), abren oportunidades para el desarrollo de proyectos en cooperación con Iparralde, Aquitania y otras regiones de Europa. En el mismo sentido pueden desarrollarse iniciativas en el marco de las acciones promovidas por la Asamblea de Regiones de Europa (Eurodisea). |
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