La compañía Magpie realiza actuaciones improvisadas que llenan de vida el escenario con la experiencia y la habilidad de los artistas que la componen. Su rigurosa aproximación a la improvisación reúne las disciplinas necesarias para crear y combinar coreografías, texto, humor y música. La compañía está asentada en Amsterdam
y formada por sus miembros fundadores: Katie Duck, Michael Vatcher -estos
dos primeros también directores artísticos-, Vincent Cacialano,
Eileen Standley y Ellen Knops. A lo largo de 1997 y 1998 la formación
está contando también con la participación regular
del bailarín Michael Schumacher y los músicos Terrie, Luc
y Andy de The Ex.
IMPROVISED WORK La improvisación es una práctica importante en este momento porque es un término que describe e impulsa la investigación y la actividad, especialmente cuando se asocia a estudios de composición y lleva implícitas las paradojas que el modernismo trata de definir. La actuación improvisada invita al artista a arriesgar lo que él considera vital dentro de su práctica artística. Exige a los críticos de arte mirar más allá de la técnica y la habilidad y volver a examinar lo esencial de lo que está ocurriendo en el espacio artístico. Y permite al público conocer el trabajo de los pocos artistas que pueden permitirse el lujo de dedicarse a ampliar la práctica artística por encima del consumo del arte. Al público se le ha hecho creer que el arte es un producto de consumo, que debe reflejar la perfección tecnológica que vemos en las películas, la televisión y la vida cotidiana.Todo ello que ha situado a los artistas en una posición cobarde. El público tiene derecho a ver el trabajo en su forma básica para poder ejercitar sus propias opiniones y valores. El teatro se ha convertido en un lugar frío y solitario en el que la gente se junta para aplaudir, cuando en realidad se siente pasivo. Debe revitalizarse la posición del público, que éste reaccione ante algo que valora. Y la improvisación permite exteriorizar las reacciones del público, porque coloca al público directamente frente a la práctica artística. El único término temporal que puede ser identificado en un acto improvisado es el momento del ahora. A menudo, la improvisación ha sido ligada a discusiones intelectuales sobre el arte y la práctica del arte, lo que va enteramente en contra de su significado: lo único importante es que el trabajo se realice y que sea observado. KATIE DUCK El trabajo de Katie Duck constituye un punto de referencia
internacional en el marco de la danza-improvisación. Además
de bailar, esta norteamericana afincada en Holanda crea sus propias coreografías,
a la vez que desarrolla su actividad docente. Ha llegado a la improvisación
porque le interesa lo inesperado, lo que hace vulnerable a todo aquel que
aparece en escena. Su objetivo es enseñar a descubrir mediante la
improvisación la lógica de la existencia, el modo en que
funciona el ser humano. Su técnica, que trabaja la aparición
y desaparición de escenario, es también válida para
actores y músicos y está siempre abierta a intercambios entre
disciplinas artísticas.
También ha llevado a cabo trabajos por encargo de numerosos teatros, instituciones y compañías en los Estados Unidos, Gran Bretaña y muchos otros países europeos. Las coreografías de Katie Duck han estado presentes en los más destacados festivales de danza: Spring Dance (Holanda), Dance Umbrella (Gran Bretaña), Inteatro di Polverigi (Italia), Avignon (Francia), Ouropreto (Brasil), New York Improvisation Festival (EEUU)... Además de la representación en la Sala de
Exposiciones de KOLDO MITXELENA Kulturunea en esta edición de MAIATZA
DANTZAN, Katie Duck, que el año pasado ofreció con gran éxito
un curso en el centro de artes escénicas Sarobe de Urnieta, impartirá
entre el 14 y el 17 de mayo un taller de improvisación en ARTELEKU,
Donostia. Será un taller abierto y gratuito.
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