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El porvenir de la ciencia"El porvenir de la ciencia" es el título de una obra que Ernesto Renan escribió a los veinticinco años y que no fué publicada hasta mucho más tarde, cuando Renan se hallaba en los umbrales de la ancianidad. Pero para entonces, el libro había envejecido ya tanto como el autor, y éste consideró oportuno adjuntarle un prólogo en que, al mismo tiempo que afirmaba su fe absoluta en las nuevas condiciones de vida que el progreso científico había de ofrecer a la Humanidad en el transcurso del tiempo, reconocía que la obra prologada había sido escrita con un exagerado y juvenil optimismo.El libro hizo mucho daño, porque buena parte de la mediocre literatura seudocientífica con la que se ha querido vulgarizar cierto género barato de ateísmo "ilustrado" está inspirada en él. Hoy la ciencia se encuentra, en realidad, en plena crisis de fundamentos, lo cual no es, de ningún modo, un signo de catástrofe, sino, al contrario, una señal de su vitalidad interna, porque el saber experimental está obligado por su misma naturaleza a una constante revisión de sus propias estructuras. La misma ciencia matemática, que muchos suponen estáticamente ajena a la historia, atraviesa dificultades que si bien no alcanzan a las partes más compactas de su edificio, ponen en crítica situación los cimientos establecidos por el esfuerzo "rigorizador" del siglo XIX. Crisis de la meta-ciencia
Por otra parte, el catálogo de hechos físicos y las realizaciones técnicas, fundadas en este más extenso, ya que no más profundo conocimiento, han experimentado una súbita expansión que desbordará tal vez las posibilidades de asimilación de varias generaciones, tanto desde el punto de vista de la representación intelectual como en la perspectiva social. El porvenir de la humanidad se nos presenta hoy más ligado que nunca al porvenir de la ciencia. No es, pues, extraño que el tema en cuestión sea de una apasionante actualidad y que muchos pensadores, la mayor parte de ellos no estrictamente científicos, se interesen en el mismo y nos hagan, en innumerables libros y revistas, partícipes de sus propias preocupaciones. "El porvenir de la ciencia" representa hoy una actitud anticuada
Ante las ruinas de un libro tan ambicioso como éste, uno no puede menos
de recordar las melancólicas rimas de Rodrigo Caro acerca de aquellas torres
que, según el poeta, habían sido "desprecio al aire".
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