Karlos Santamaria eta (euskal) kultura
Joan Mari Torrealdai
Unibertsitatearen xedeak
Kultura edo/eta Unibertsitatea aztertzen duen bakoitzean, lehen ere
esan dugu, Karlos Santamariak Ortega y Gasset aipatzen du. Ez pentsalari
espainolaren iritziekin bat datorrelako, baizik eta bere ideiak haren erreferentzian
hobeto adierazteko. Horixe egiten du, adibidez, "La Universidad y la Cultura"
EUTGn Hezkuntza Kontseilari zela emandako hitzaldian.
Ortegaren hiru ideia nagusi kritikatzen ditu ikastaroa irekitzeko mintzaldian:
Unibertsitatea ez da aurreko belaunaldiko kulturaren transmisore bakarrik;
Unibertsitateak ez du klasista izan behar; Unibertsitateak ez du jakobinoa
izan behar.
Kulturaren transmisioa
Abiapuntuan Karlos Santamariak Ortegaren esaldi hau jartzen du: "La
enseñanza superior es primordialmente enseñanza de la cultura o transmisión
a la nueva generación del sistema de ideas sobre el mundo y el hombre que
llegó a madurar en la anterior (generación)".
Kulturaren krisi-garai honetan zeharo gainditurik aurkitzen du Karlos
Santamariak Ortegaren ideia hau.
Kultura "sujetu" eta kultura "objetu" bereizten ditu Karlos Santamariak.
Edo beste modu batera esanda, "cultura-culturans" eta "cultura-culturata".
Arras urruntzen da Karlos Santamaria Ortegarengandik, bai Unibertsitatearen
eginkizuna transmisio gisa ulertzean eta bai kulturaren ulertzapen bizian.
Objetuari sujetoa nagusitzen zaio kulturgintzan, kontsumoari ekintza, sorkuntza:
"Por una parte, la cultura es algo que puede ser racionalizado, que puede
ser explicado y enseñado; transmitido a través de los libros y de las enseñanzas
de cátedra, en la Escuela y en la Universidad. Es la cultura objeto, la
cultura información, la cultura instrucción.
Pero, por otro lado, la cultura es sujeto, es decir, principio de acción
y de creación que encarna en el hombre y lo transforma; que no puede ser
plasmada en letras ni en palabras.
Yo me permitiría copiar aquí, cometiendo tal vez un grave abuso lingüístico
y conceptual, aquella terminología de los antiguos escolásticos, que desde
Aberroes hasta Spinoza ha dado mucho juego en la historia de la Filosofía.
La clásica distinción entre la «natura-naturans» y la «natura-naturata»,
es decir, entre la naturaleza creadora y la naturaleza creada.
Yo hablaría así de una «cultura-culturans» y de una «cultura-culturata».
La primera, la «cultura-culturans» sería así la cultura como principio
creador de un mundo de cosas y objetos culturales y la «cultura culturata»,
en cambio, sería la cultura culturizada, la cultura como objeto, el propio
mundo de objetos y cosas culturales.
Pues bien, si me aceptáis aunque no se más que por un momento esta terminología,
yo diría que la cultura que la Universidad debe comunicar hoy a las nuevas
generaciones no es sólo la «cultura-culturata», la cultura como información,
sino también, y sobre todo, la «cultura-culturans», la cultura como principio
de acción del hombre, la cultura como principio creador de un mundo de
cosas y de objetos culturales.
Yo quiero deciros que la misión de la Universidad no es sólo la de enseñar
la cultura: la misión de la universidad es algo más importante y más profundo
que esto. La misión esencial de la universidad consiste en la formación
de los cultos"105.
Kultura ez ideologikoa
Karlos Santamariaren arabera, Ortegak proposatzen duen kultura unibertsitarioa
ideologikoa da, klasista. Eta Unibertsitateak ez du gehiago izan behar
menperatzeko aparatoa eta gizartearen goi klaseen erreprodukzioa, neurri
on batean orain arte izan den gisa: "Un análisis un poco más detenido que
el que yo puedo hacer aquí, en este momento, probaría que la concepción
que Ortega expuso en 1930 sobre la reforma universitaria iba unida a una
idea clasista de la sociedad española, a una concepción ideológica de la
cultura universitaria.
La universidad tenía que formar a los cuadros dirigentes: médicos, abogados,
ingenieros, profesores, etc. Por la universidad tenían que pasar los hombres
destinados a mandar en la sociedad. En cambio, en una sociedad como aquella
el obrero no debía tener acceso a la Universidad. Advirtamos que esta ideología
esta implícita en la universidad napoleónica y lo está también en la universidad
española copiada de este modelo y que dura hasta nuestro tiempo"106.
Kulturari susmo ideologikoa erantzi egin behar diogu. Eta hortaz, kultura
unibertsala ez ulertu ideologia bezala, klase menperatzaileen irutzur bailitzan,
baizik eta gizakumeak mendetan zehar bildu dituen egia-multzo eta esperientzia
baliozkoen espresio gisa. Kultura unibertsal hau integratzailea da, hau
da, balio, jakintza, bizikizun eta idorokuntzen metaketa etengabekoz moldatzen
da. Ez da, hortaz, belaunaldi batena, leku zehatz batekoa, sineskera batekoa
eta ez noski klase-kultura. Kultura unibertsal honen elementu bateratzailea
gizona da, Karlos Santamariaren gardiz. "Hay en primer lugar una cultura
a la que, justamente, llamamos cultura universal y que toda Universidad,
todo centro docente que merezca este nombre debe procurar transmitir a
sus jóvenes discípulos sin partidismos ni particularismos.
Es esta una aspiración fundamental que debemos dejar a salvo siempre
y sobre todo en estos momentos de crisis.
La cultura universal no es una cosa circunstancial o local, no es cosa
de un momento o de una generación.
Si hablamos de cultura universal, es falso concebir la cultura como
una cosa pasajera, una cultura de hoy que ya no será una cultura de mañana.
La cultura universal es integradora, es decir, se forma por una constante
adición de valores y de descubrimientos vitales.
El proceso de la cultura se realiza por continua integración de nuevos
saberes y de nuevas experiencias. La cultura es, en este sentido, el patrimonio
total de conocimiento y de vivencia de la humanidad.
La cultura es el poso de muchas cosas espontáneamente vividas por hombres
y mujeres que fueron nuestros antepasados: mitos, leyendas, creencias,
organización política y social, prácticas morales, costumbres, descubrimientos
científicos, creación artística, etc. etc.
A la formación de la cultura han aportado un esfuerzo hombres de todas
las ideas, de todas las clases, hombres creyentes y hombres incrédulos,
dominantes y dominados.
Sociedades de clase y sociedades sin clase han contribuido por igual
a la formación de la cultura universal. La cultura universal no es una
cultura ideológica, ni tampoco una cultura de clase"107.
Unibertsitatea eta herrien
kultura
Kultura partikularrak, euskal kulturak, ez du kultura unibertsala ukatzen,
baizik eta osatzen, integratzen, interpretatzen, kultura unibertsal hori
ez baita, izan ere, ideologia, zientzia edo doktrina, baizik eta gizadiaren
ondasun bizi, anitz eta kontradiktorioa.
Ortegak herrien kultura honen mezpretxua du, honen pentsakera jakobinoa
da. "Ortega no prestó en su discurso de la calle de San Bernardo ninguna
atención a este otro aspecto. Este mismo desprecio lo manifiesta a lo largo
de toda su obra. No tiene en cuenta Ortega, para nada, la existencia de
las culturas de los pueblos. Es cierto que alguna vez habla de culturas
nacionales; pero haciendo siempre coincidir curiosamente estas culturas
con los límites de las fronteras entre los Estados. Así Ortega habla de
una cultura española, una cultura francesa, una cultura inglesa, una cultura
alemana y admite que estas culturas deben informar el espíritu de las respectivas
Universidades. En cambio, cuando se refiere a culturas locales, la cultura
andaluza, por ejemplo, lo hace en una forma poética o folklórica, y, por
supuesto, en ningún momento piensa en que esta cultura pueda ser tomada
en serio e incorporada a la Universidad.
La mentalidad declaradamente jacobina de Ortega, le impide reconocer
una existencia sustantiva y que pueda merecer alguna atención a las culturas
de los pueblos"108.
Ortegaren pentsakeratik euskal unibertsitateak ez du zentzurik. Ortegaren
antipodetan dago Karlos Santamariaren pentsakera, ordea. Honen iritzian,
euskaldunontzat, unibertsaltasuna ulertzeko, bizitzeko modu bakarra euskal
kulturaren bidez mami daiteke. Kultura unibertsalak eta gure geure partikularrak
Euskal Unibertsitatean egiten dute bat. Euskal kulturak damaio kultura
unibertsalari zaporea, aurpegia, itxura eta esangura. "Nosotros aquí y
ahora, en un momento en que la personalidad vasca lucha todavía más denodadamente
que en el pasado para ser reconocida, no podemos menos de plantear el problema
de la cultura vasca en la Universidad.
Tenemos un gran quehacer ante nosotros que es el de la creación de una
Universidad vasca que responda a un modelo nuevo de Universidad, que sea
una Universidad joven, una Universidad distinta, una Universidad para el
año 2000.
Me da la impresión de que no se nos va a permitir hacer esta Universidad
nuestra, esta Universidad vasca. Que se va a tratar de entorpecer de un
modo o de otro el acceso de nuestra lengua y de nuestra cultura a la Universidad.
Estamos ante un momento grave para nuestro pueblo. Hoy en toda España
se levanta una campaña contra nosotros los vascos: nosotros somos los restauradores
del feudalismo: nosotros los rompedores de España, los enemigos de la democracia.
Pero no importa. Estamos acostumbrados a los chaparrones. Seguiremos defendiendo
la personalidad del pueblo vasco, al mismo tiempo que afirmamos la soldiaridad
de este pueblo y su hermandad con los demás pueblos.
A nuestro pueblo se le imponen unos módulos culturales centralistas
destinados precisamente a destruir la personalidad cultural vasca e integrarla
dentro de una forma o de una cultura uniformizada dentro del Estado español.
Ahora bien, la cultura universal sólo adquiere sentido para los hombres
concretos a través de las culturas particulares y éstas no pueden ser,
o por lo menos no deben ser, falsificadas y deformadas.
La Universidad no puede limitarse a presentar a sus discípulos una cultura
cosmopolita, es decir una cultura sin rostro, sin expresión, sin fisonomía,
una cultura intercambiable y en este sentido abstracta.
La Universidad Vasca tiene, pues, que trasmitir al estudiante vasco
el mensaje particular de la cultura vasca, no como cosa separada, ni como
hecho diferencial, sino como una interpretación y una expresión más de
la propia cultura universal, vista y vivida desde el ángulo concreto de
un pueblo determinado"109.
2.000 urteko Unibertsitatea aipatu du testuan Karlos Santamariak. Zernolakoa
hitzatekeen Unibertsitate hori?
1977n idatziriko artikulu batean eginkizun den Unibertsitate berri horren
ezaugarri nagusitxoenak azaltzen ditu. Artean ez zegoen bertako Unibertsitaterik.
Gaurko ikuspegitik begiratuta, gertatu dena gertatu dela ikusi ondoren,
utopia-punttu bat badu Karlos Santamariaren irizkera horrek.
Unibertsitate gizarteratua, herritartua, integratua behar du izanEuskal
Unibertsitate berriak:
"Para mí la Universidad vasca no debe ser en ningún caso un centro
singular, sino más bien el conjunto de todos los centros e instituciones
que dentro del país se dediquen a la transmisión de la cultura, desde la
ikastola y la escuela primaria hasta los institutos altamente especializados
que el día de mañana habrán de crearse en Euzkadi para la formación de
investigación y hombres de ciencia.
Es decir, yo veo la Universidad vasca como un todo: una totalidad moral
y organizativa, dotada de una estructura muy abierta, muy democrática,
y que admita en su interior esa gran variedad de instituciones que un pueblo
necesita para conservar y hacer avanzar su cultura. La Universidad vasca
debe ser la universidad de todos; no la universidad de unos pocos ni menos
aún, la de unos contra otros.
Fundar una universidad no consiste precisamente en levantar unos edificios,
en montar unas instalaciones, dotar unas cátedras, contratar un personal
auxiliar... Todo esto está muy bien. Todo eso es necesario; pero el espíritu
de una universidad —valga la expresión— se encuentra más allá de tales
cosas materiales.
La actual universidad española no es, ciertamente impopular; pero tampoco
es popular; es simplemente a-popular. El pueblo —la mayoría de la gente—
no tiene nada que ver con ella; ni la entiende, ni le importa. Muchas universidades
viven aisladas, como hongos, sin que la sociedad se interese por ellas,
ni ellas por la sociedad.
El País Vasco debería intentar la creación de una universidad genuinamente
popular, es decir, que la gente se sintiese concernida por ella y como
formando parte de ella. (...).
Por cierto que esta idea se aproxima a la que algunos tienen de lo que
será la universidad del futuro, la universidad del año 2.000: la "universidad
sin paredes", la "open university", es decir, una institución ampliamente
difundida en una sociedad y prácticamente confundida con ésta.
Hospitales, talleres, granjas, bibliotecas, museos, tribunas, medios
de comunicación, salas de espectáculos e incluso campos de deportes, serán,
al parecer, en esa futura universidad, los lugares en que los jóvenes del
porvenir se instruirán, con preferencia a cualquier tipo de aula cerrada"110.
Zerikusi gutxi du Karlos Santamariaren Unibertsitateak Unibertsitate
napoleondarrarekin. Bai honetan eta, baita ere, Administrazio publikoarekiko
loturan. Arras askea eta autonomoa behar du Unibertsitateak:
"Me atrevo a afirmar —y esta es la principal idea que quisiera subrayar
en el presente artículo— que, para que pueda tener éxito, la futura Universidad
vasca deberá asentarse sobre tres autonomías.
En primer lugar, genuina autonomía cultural de la Región respecto al
Estado, es decir plenas facultades para organizar su vida cultural de acuerdo
con su propio modo de ser y sus naturales aspiraciones, incluyendo —evidentemente—
la defensa y el desarrollo de la propia lengua.
En segundo término —y no menos importante que la anterior— plena autonomía
de la Universidad vasca respecto a las instituciones políticas de la Región,
las cuales deberían limitarse a coordinar inicialmente la actividad docente,
dotar a las instituciones enseñantes de los medios económicos necesarios
y garantizar su eficacia, continuidad e independencia.
Y —finalmente— dentro ya de la misma Universidad, libertad de los centros
con relación a los órganos rectores de aquella, evitándose toda odiosa
centralización, de modo que cada uno de esos centros o instituciones pudiera
realizar democráticamente sus fines e inspiraciones educativos.
Creo que estas tres autonomías son indispensables y que si no se establecen
con toda claridad desde un principio no podrá realizarse la gran obra que
queremos responda a las actuales aspiraciones y esperanzas del pueblo vasco"111.
Tomas de Elorrieta, eredu
Euskal Herrian Unibertsitateak izan behar dituen helburuez ari denetan,
Tomas de Elorrieta Jaunaren hitzaldia aipatzen du sarri. Elorrieta hau
Murciako Unibertsitateko Katedratikoa zen, eta 1920ko uztailean Iruñean
Eusko Ikaskuntzak ospaturiko II. Kongresuan hitzaldi gogoangarria egin
zuen.
Karlos Santamariak dioenez, beronen ideiak era miresgarrian laburbildurik
ikusten ditu haren pasarte honetan: "Queremos la Universidad Vasca en primer
término para perpetuar y fortalecer la vida del espíritu vasco, porque
aparte del afecto natural que profesamos a nuestro País, tenemos la convicción
de que el desenvolvimiento espiritual de la humanidad sólo puede lograrse
mediante el desenvolvimiento espiritual de cada individuo y el desenvolvimiento
espiritual de cada pueblo"112.
Egia esan, Tomas de Elorrietak hitzaldi horretan lantzen dituen ideia
askorekin bat dator Karlos Santamariaren pentsaera. Bere hitzaldiaren hasieran
Elorrietak egiten dituen sei proposamenetatik lehen bostekin bat letorke
Santamaria:
"Estos sentimientos que animan a nuestro país han alcanzado su más
alta expresión en la aspiración formulada por el Congreso de Estudios,
de establecer una Universidad Vasca, porque esta Universidad no sería un
centro burócrata más, una nueva fábrica de licenciados y doctores. No.
Los ilustres congresistas que de ella han hablado han expresado ideas muy
altas que yo voy a tratar de concretar en las siguientes proposiciones,
cuyo desenvolvimiento es el objeto principal de esta conferencia final
sobre la enseñanza superior:
Queremos la Universidad para fortalecer y perpetuar la vida del espíritu
vasco.
Queremos la Universidad para educar a nuestra juventud.
Queremos la Universidad para elevar el nivel intelectual y moral del
pueblo y para que sus investigaciones científicas, íntimamente relacionadas
con la vida del país, sirvan de base al desenvolvimiento de las industrias
actuales y abran nuevos campos de acción al capital y al trabajo vasco.
Queremos la Universidad para cumplir el deber moral social de proporcionar
al obrero los conocimientos técnicos necesarios para que aumente el rendimiento
de su trabajo y la cultura general precisa para cumplir la función pública
que en la organización política actual le corresponde.
Queremos la Universidad para que se establezca en el país una institución
de paz que elevándose sobre los apasionamientos y prejuicios engendrados
al calor de las luchas sociales y políticas candentes, pueda realizar la
obra de concordia necesaria para que se desarrolle regularmente su vida
colectiva.
Y queremos la Universidad porque su labor, inspirada en los sentimientos
expresados, sería el mejor tributo de amor que el pueblo vasco podría ofrecer
a la gloria de España"113. |