Las creencias religiosas muestran, de otro lado, unos perfiles peculiares entre la juventud: tanto en lo que concierne a las creencias que se expresan como a las prácticas asociadas a las mismas. La autodeclaración religiosa reflejó el siguiente resultado entre los encuestados y en su comparación con los del conjunto de España:
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Así las cosas, puede considerarse que más de las dos terceras partes de los jóvenes guipuzcoanos expresan su convicción en alguna suerte de creencia de índole religiosa, sea cual sea la orientación de ésta y su práctica. Por oposición, casi un tercio restante se sitúa en posiciones agnósticas o expresamente no creyentes. De la comparación con los datos estatales se deduce que los jóvenes guipuzcoanos son menos creyentes que los jóvenes españoles, pero manifiestan tener creencias religiosas en bastante mayor medida que sus coetáneos europeos de hace seis años (un 47% de los jóvenes europeos de entre 17 y 30 años se declaraban religiosos en 1990)54.
Agrupados exclusivamente en estas dos categorías creyentes
y no creyentes se puede advertir que las convicciones religiosas
son más frecuentes entre las mujeres y entre los más
jóvenes. Las creencias no disminuyen substancialmente con
la edad pero si la frecuencia con la que se asiste a actos religiosos.
Asimismo, se constata que si bien los creyentes son mayoría tanto en la categoría de izquierda como en la de centro, es substancialmente mayor la proporción de creyentes entre quienes se manifiestan centristas. Se ha chequeado una amplia gama de situaciones o momentos en que se podría reflejar la práctica religiosa. En la tabla siguiente se resumen atendiendo a tres modalidades genéricas:
Como consecuencia de las respuestas agrupadas, puede observarse con nitidez que la práctica desciende entre los hombres, de igual forma entre los de más edad, pero sobre todo cuando concurre la condición social de pertenecer a los estratos sociales de menor nivel. (53) INJUVE (1996), op. cit. La categoría de agnóstico está integrada en indiferente. (54) C. Friesl, M. Richter, P.M. Zulehner (1993), op. cit. |
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