Las actividades que los jóvenes entienden como estrictamente de ocio o diversión ocupan poco menos de 31 horas a la semana, algo más que sus homónimos del conjunto del Estado (25,6 horas)44 Con independencia de su consideración de festivos o no, los jóvenes disponen de casi 4½ horas al día en tiempo estrictamente de ocio. Y en esto hay una especial coincidencia entre todos los subgrupos de edad y otros estudiados. Quizá merezca reseñarse que los de edad extrema (los más y los menos jóvenes) reconocen tener menos ocio (29,5 y 29,7 horas/semana, respectivamente) que los de edad intermedia, entre 20 y 24 años, que son los que declaran una mayor disponibilidad (33,15 horas). Sin embargo, las diferencias en cuanto a tiempo de ocio disponible no son relevantes al considerar el carácter dependiente o independiente de la situación de los jóvenes con respecto a la familia. (44) INJUVE (1996), op. cit. |