Ocupación
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Como puede deducirse fácilmente de las altas tasas de escolarización detectadas, los estudios son la ocupación principal de la población comprendida por esta investigación: tal situación es declarada por el 36,2% de la muestra. Pero lo más llamativo concierne probablemente al otro 44% que dice estar trabajando. Como la muestra integra un recorrido de edades en los que se produce por lo regular el tránsito entre los estudios y el trabajo, ambas situaciones merecen algunos comentarios tomando como referencia la edad más representativa de dicho cambio de estatus.

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Se ha establecido esa edad crítica en los 22­23 años, porque es la edad precisamente que los propios entrevistados entienden como razonable para alcanzar las dos situaciones que se asocian al concepto de emancipación: ingresos y domicilio independiente de los padres. En función de ese corte resulta la tabla que sigue:

Ocupación del entrevistado (% verticales)
  
Sexo
Edad
 
Total
Hombre
Mujer
Hasta 22
Desde 23
Base
501
254
247
280
221
Trabaja
44,0
43,5
44,5
24,3
64,4
Está en paro
12,9
14,2
11,5
8,5
17,5
Busca su primer empleo
6,1
4,4
8,0
4,4
7,9
Estudiante
36,2
36,6
35,7
61,5
9,9
Labores domésticas
0,7
1,3
-
1,0
0,3
No contesta
0,2
-
0,4
0,3
-

Por lo tanto, si antes se ha remarcado el alto nivel de escolarización y de estudios de los jóvenes guipuzcoanos, debe ahora señalarse también el alto grado de integración laboral que declaran: un 44% de los mismos se declara trabajando, porcentaje que sube al 64,4% si sólo se consideran los de 23 y más años.

Si dichas declaraciones reflejan fielmente la realidad, estamos ante un colectivo de jóvenes ­los que tienen de 23 a 29 años­ entre los que tan sólo una cuarta parte se confiesa en paro o a la búsqueda del primer empleo. En tal caso, el dato situaría a los jóvenes guipuzcoanos más de 6 enteros por debajo de sus homónimos del resto del Estado.

Otro hecho a destacar es la práctica simetría que se da entre sexos en relación a su situación ocupacional, y que parece indicar un avance hacia un estatus real de mayor igualdad.

Si comparamos los datos actuales de la estructura ocupacional de la juventud guipuzcoana con los que se registraban hace 6 años en el conjunto de la C.A.V.27 se constata una serie de cambios dignos de reseñar:

Evolución de la estructura ocupacional juvenil
C.A.V. 1990 / Gipuzkoa 1996
  
1C.A.V. 1990
2GIPUZKOA 1996
1-2

Población activa
Ocupados 31,9%44,0% +12,1
 Parados2817,2% 19,0%+1,8

Población inactiva
Estudiantes 47,6% 36,2%-11,4
 Labores domésticas 2,7%0,7% -2,0

  • El notable aumento de la proporción de jóvenes encuadrados en la categoría de población activa (49,1% en la C.A.V. en 1989, 54,6% en 199129, frente al 63% actual en Gipuzkoa), debido substancialmente al considerable aumento de la proporción de jóvenes empleados, merced a las sucesivas transformaciones que se han ido efectuando en estos últimos años en el marco legal regulador del mercado de trabajo, y que han supuesto el abaratamiento, la flexibilización y, en consecuencia, la incentivación de las contrataciones de jóvenes.
    Este aumento de la población juvenil empleada no ha redundado, sin embargo, en una reducción de las proporciones del paro juvenil (19% del total de jóvenes, o lo que es lo mismo, el 30,2% de la población activa juvenil guipuzcoana), parámetro éste que ha seguido lamentablemente creciendo.

  • Directamente relacionado con este hecho nos encontramos con el relevante descenso que entre ambas fechas se ha producido en la proporción de jóvenes estudiantes. Una explicación, al menos parcial, a este fenómeno cabe encontrarla en el aumento de la demanda laboral que se ha experimentado, y que ha afectado al papel que durante largo tiempo el sistema educativo ha venido cumpliendo, en tanto que refugio temporal para un gran número de jóvenes que optaron por prolongar la duración de su período formativo ante las grandes dificultades de inserción en el mercado laboral con las que se encontraban.
    En consecuencia, el aumento de la población juvenil empleada no ha logrado disminuir el porcentaje de jóvenes desempleados, ya que aquél se ha producido a costa de una disminución de volumen de estudiantes.

  • Por último, la percepción que tienen los jóvenes actuales sobre las oportunidades para encontrar un empleo que tendrán los de dentro de 5 años no son demasiado optimistas: el 44% opina que tendrán menos, un 33% las mismas, y un 21% mayores30.

(27) Elzo (1990), op. cit.
(28) Se han incluido en esta categoría los parados y buscadores del primer empleo.
(29) INJUVE (1992), op. cit.
(30) Gabinete de Prospección Sociológica (1997), op. cit.