Son menores que se encuentran bajo la protección de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Menores que carecen de un ambiente familiar adecuado, y entre los que se encuentran niños y niñas, adolescentes, jóvenes, grupos de hermanos, y también menores con carencias afectivas, con minusvalías físicas, psíquicas o sensoriales, y, en ocasiones, con dificultades de comportamiento.
Son niños a veces desorientados, que frecuentemente no han entendido los motivos por los que deben separarse de los suyos y que deben adaptarse a una situación completamente nueva. Son niños que necesitan sentirse queridos como hijos, y que los acogedores saben que tarde o temprano volverán con sus familias.