CAPITULO 6
 
   



Desarrollo Industrial


 

 

 

Introducción:


El sector industrial comprende tres conjuntos diferenciados de actividades: el sector energético, las industrias extractivas y las industrias manufactureras. Debido tanto al escaso peso de las dos primeras en Gipuzkoa, como a sus singulares características y problemas de disponibilidad de datos, en este apartado concerniente al estudio general del sector industrial nos centraremos fundamentalmente en el estudio de la industria manufacturera.

Tal como señalan Buesa y Molero (1998), la industria cumple varias funciones muy relevantes para la expansión del sistema económico: la generación de innovaciones y absorción del progreso tecnológico y la inducción del crecimiento. En el sector industrial radica el núcleo principal de los agentes que desarrollan tecnologías de producción, especialmente de aquellas que son susceptibles de transferencia intersectorial y que, por lo tanto, se difunden por todos los segmentos del sistema económico; e igualmente, es uno de los sectores económicos que mayor capacidad muestra para incorporar innovaciones en los procesos de producción, y en los correspondientes productos, lo que redunda en unos continuos y superiores incrementos de productividad. En cuanto a la inducción del crecimiento, los análisis de las tablas input-output muestran que la industria ejerce mayores efectos arrastre, en tanto que oferente y demandante, sobre el conjunto de la economía que el resto de sectores. En suma, la industria constituye el eje vertebrador del desarrollo económico.

En Navarro et al. (1994) hemos puesto de manifiesto, asimismo, otras razones que apoyan la conveniencia para un país de disponer de un sector industrial sólido. Un empleo medio industrial resulta preferible a un empleo medio de otros sectores, además de por su mayor cualificación o nivel tecnológico que presenta, por la mayor retribución que ofrece a quien lo ocupa, lo que permite a la población disponer de un mayor nivel de renta y consiguiente bienestar. Por otra parte, si aceptamos que la competitividad se mide por la capacidad de un país para mantener o acrecentar su cuota de mercado en los mercados internacionales y que, precisamente, la mayor parte del comercio internacional corresponde a productos de la industria manufacturera, la competitividad internacional de un país deriva fundamentalmente de la de su industria manufacturera. La constricción exterior hace necesario, más aún para un territorio como Gipuzkoa, en peor situación relativa cara a las producciones agropecuarias, energéticas y extractivas, disponer de una industria manufacturera potente y competitiva.

Con objeto de realizar el análisis del sector industrial de un modo ordenado, tras ver el peso que presenta la industria en el total de la economía (apartado 1), seguiremos un esquema expositivo basado en el paradigma de estructura-comportamientos-resultados. Este esquema parte, en primer lugar, del estudio de variables ligadas, sobre todo, a la estructura. Entre estas variables vamos a analizar la distribución de las unidades productivas y del empleo por tramos de tamaño (apartado 2) y la especialización y concentración productiva (apartado 3). En segundo lugar, se aborda el estudio de variables más ligadas a los comportamientos, entre los que analizaremos los costes laborales (apartado 4), la formación bruta de capital fijo (apartado 5) y las actividades de I+D (apartado 6). Por último, como aspecto más ligado a los resultados, abordaremos el estudio del comercio exterior (apartado 7).

Este estudio se realizará desde una perspectiva comparada, es decir, poniendo en relación los datos relativos a Gipuzkoa, con los relativos a la CAPV, España, Europa, EEUU y Japón.

Con tal objeto, para Gipuzkoa y para la CAPV hemos tomado los datos del directorio industrial, cuentas económicas, cuentas industriales, actividades de I+D y comercio exterior de Eustat (a quien desde aquí agradecemos las facilidades dadas para la obtención de los datos en soporte magnético y con un mayor grado de desagregación que el que aparece en las publicaciones habituales). En cuanto a los datos de los restantes países, la estadística mayormente utilizada es la base STAN1 de la OCDE, que ofrece series históricas de datos para la mayor parte de los países avanzados, con un elevado grado de desagregación sectorial, para las variables valor de la producción, VAB (en términos corrientes y constantes), costes de personal, empleo, formación bruta de capital fijo, importaciones y exportaciones. Adicionalmente, para aspectos más particulares se han manejado también la base ANBERD y las estadísticas Main Science and Technology Indicators, Labour force statistics y National accounts de la OCDE, así como National accounts de Eurostat. El hecho de que los datos de cuentas de resultados y balances depositados por las empresas vascas en el Registro Mercantil no se encuentren recogidos en una publicación o en soporte magnético adecuado hace que variables tan relevantes para el análisis como son el modo de financiación y la rentabilidad empresarial no puedan ser abordados en este estudio.

El período abarcado por este estudio es el de los años 1985-95 en el caso de la CAPV y Gipuzkoa, y el de 1985-94 para los restantes países. La razón de la no coincidencia en el año último del período de análisis para todos los países radica en la no disponibilidad de datos completos para 1995 en la base STAN. Indiquemos, respecto a tal período, que el año 1985 resulta ser el anterior a la entrada de España en la Comunidad Europea, y es a nivel mundial un año de crecimiento tras la grave recesión que siguió a la segunda crisis energética de primeros de los 80. El año 1994 resulta el del inicio de la recuperación de la severa recesión que azotó a los países industrializados a comienzos de los años noventa, y el año 1995 el de la confirmación de dicha recuperación.

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Peso de la industria en la economía


Antes de centrarnos en el estudio de la industria manufacturera como tal, veamos en un breve apartado el peso que la misma presenta en el conjunto de la economía.

Tal como muestra el cuadro 1.1, el peso que la industria presenta en el conjunto de la economía es claramente superior en Gipuzkoa -y en menor medida en la CAPV- que en los restantes ámbitos territoriales objeto de comparación. Es Japón, entre los otros ámbitos territoriales, donde el sector industrial posee un mayor peso, y EEUU donde la industria tiene una presencia menor.

Es significativo que el peso del sector industrial de Gipuzkoa y de la CAPV es notablemente mayor en términos del VAB que en términos de empleo, lo que remite a la mayor productividad relativa de este sector.

De cualquier manera, a la hora de valorar la potencia del sector industrial de un país no basta con atender únicamente al porcentaje que el mismo supone en el conjunto de la economía, sino que también conviene atender al valor añadido creado por dicho sector por habitante. Así, por ejemplo, el cuadro 1.2 nos muestra que, aunque el porcentaje que supone el VAB o empleo industrial estadounidense en el conjunto de su economía es el menor de todos los ámbitos territoriales objeto de comparación (lo que podría dar una idea de debilidad de la industria estadounidense), si atendemos al VAB industrial generado por habitante EEUU no se encuentra tan mal situado, sino que su ratio supera los de España, Europa y la propia CAPV. Pues bien, los datos del cuadro 1.2 ratifican la relevancia de la industria guipuzkoana, aun cuando el liderazgo en el ranking que mostraba en el cuadro 1.1 se vea puesto en cuestión, en favor de Japón o EEUU en el cuadro 1.2.

Conviene, por último, atender no solamente al peso que presenta la industria en la actualidad, sino que debe igualmente tomarse en consideración la evolución que la misma ha presentado. Desde ese punto de vista, las conclusiones que cabe deducir del gráfico 1 son claras:

• La CAPV y Gipuzkoa son los territorios que proporcionalmente más empleo industrial pierden en todo el período. En la década que va de mediados de los años setenta a mediados de los ochenta la CAPV pierde cerca del 50% de su empleo industrial, y Gipuzkoa cerca del 40%. Esa caída de empleo industrial vuelve a acontecer en la primera mitad de los años 90, período en que Gipuzkoa y la CAPV pierden en torno al 20% de su empleo industrial.

• España y Europa muestran una pérdida de empleo industrial similar entre 1976 y 1996, situada en torno a 30%. Lo que diferencia a uno y otro ámbito es su diferente periodificación: en Europa la pérdida de empleo industrial se detiene antes en la primera mitad de los años ochenta, y es muy inferior en los años 90; pero en contrapartida, la recuperación del empleo industrial es mucho mayor en España en la segunda mitad de los años 80.

• EEUU y Japón, por su parte, son países que logran mantener, o incluso acrecentar, su empleo industrial entre 1976 y 1996.