CAPITULO 21
 
   



Transporte y comunicaciones


 

 

1
Infraestructuras y magnitudes de actividad del sector


Red de comunicaciones


El Territorio Histórico de Gipuzkoa queda localizado geográficamente en el corredor europeo que discurre entre Lisboa y Estocolmo. Ofrece en su conjunto una infraestructura de comunicaciones equilibrada y complementaria en sus niveles ferroviario (cuenta con cerca de 200 kilómetros de vía), marítimo (puerto de Pasajes), aéreo (aeropuerto de Hondarribia) o por carretera (cuenta con algo más de 1.200 kilómetros de carretera), que posibilitan conexiones cómodas y ágiles con el resto de la Comunidad Autónoma del País Vasco, el resto del Estado y Europa.

Pero además de la infraestructura existente, Gipuzkoa se encuentra inmersa en diversos proyectos para la modernización de sus comunicaciones, en un contexto de actuación integrada dentro de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Desde la configuración del País Vasco como unidad socio-política autónoma, las administraciones vascas vienen dedicando en Euskadi un esfuerzo presupuestario permanente para mejorar y modernizar sus infraestructuras, con el objetivo de impulsar su estratégica situación geográfica en el Arco Atlántico Europeo y conseguir la vertebración de una gran eurorregión económica en torno al Golfo de Bizkaia.

En ese sentido, al margen del continuado y apreciable esfuerzo inversor realizado a lo largo de los últimos años en la red de transporte guipuzcoana, son de destacar la serie de importantes proyectos incluidos en el Plan Euskadi XXI, un plan de infraestructuras para el conjunto de la CAPV de amplio contenido (transporte, aguas, industria, cultura…) con una dotación cercana a los 300.000 millones de pesetas, en el que dentro de las comunicaciones relativas al territorio guipuzcoano destacan el proyecto de nuevo trazado ferroviario en alta velocidad y la autopista Eibar-Vitoria.

El Plan Euskadi XXI es un ambicioso proyecto fruto del esfuerzo de coordinación y planificación de las Administraciones Públicas vascas para potenciar la Comunidad Autónoma como un eje de conexión y de relaciones económicas entre la península ibérica y Europa en el horizonte del siglo XXI. Se trata de una actuación plurianual (bajo la denominación Plan Interinstitucional de Infraestructuras y Revitalización de Areas Desfavorecidas), con una inversión de 295.000 millones de pesetas en el período 1996-1998 (el 23% corresponde a actuaciones singulares en Gipuzkoa, el 39% a Bizkaia, el 11% a Alava, y el 27% restante a actuaciones comunes en 2 o más territorios), de los que 82.000 millones de pesetas (el 27,8% del total) se destinan a las infraestructuras físicas de comunicaciones (ferroviarias, carreteras y puertos).

 

Principales magnitudes de actividad del sector


El número de empleados en el sector de transportes y comunicaciones guipuzcoano alcanza la cifra de 13.141 personas en 1996, cifra que supera en casi 250 personas a la registrada a principios de la presente década. El análisis detallado de lo acontecido con esa variable en los últimos años, refleja la estrecha interrelación existente entre la actividad del sector de transportes y la evolución del ciclo económico. De ese modo, tras el incremento del empleo sectorial observado hasta 1991, se registra un descenso del mismo en el bienio 1992-93, mientras que a partir de 1994 se vuelve a retomar la senda alcista.


Cuadro 1.1
Evolución del empleo y del valor añadido generado
en el sector de transportes y comunicaciones de Gipuzkoa

 
AÑO
Empleo
Valor Añadido
Personas
%
Millones ptas.
%
1990
12.899
-
67.691
-
1991
13.070
1,3
74.149
9,5
1992
12.845
-1,7
79.501
7,2
1993
12.583
-2
83.815
5,4
1994
12.607
0,2
88.469
5,6
1995
13.016
3,2
88.896
0,5
1996
13.141
1
-
-


Fuente: Eustat, Cuentas Económicas.

 



Respecto al valor añadido generado por el sector, éste alcanzó los 88.896 millones de pesetas en 1995 (último año para el que se dispone de esta información en el momento de la realización del informe), tras registrar incrementos interanuales superiores al 5% (en términos nominales) en los primeros años noventa, y únicamente del 0,5% en 1995.

En relación a la aportación del sector de transportes y comunicaciones al conjunto de la economía guipuzcoana, el empleo sectorial representa el 5,4% del total en 1996 (participación que permanece prácticamente invariable en los últimos años), mientras que esa participación se eleva hasta el 7,0% en términos de valor añadido generado.

Respecto al peso del sector de transportes guipuzcoano en el conjunto del sector de transportes de la CAPV, su participación en el total se ha mantenido en torno al 32,0% en los últimos años, tanto en términos de empleo como de valor añadido generado. Aspecto que nos indica que la evolución de ambas variables en el conjunto del sector de transportes de la CAPV ha sido similar a la comentada anteriormente para el caso guipuzcoano.


Cuadro 1.2
Participación del sector transportes y comunicaciones
en el conjunto de la economía guipuzcoana (en %)

AÑO
EMPLEO
VALOR AÑADIDO
1990
5,4
6,6
1991
5,4
6,8
1992
5,4
7
1993
5,6
7,1
1994
5,6
7
1995
5,5
7
1996
5,4
-

Fuente: Eustat, Cuentas Económicas

 


Al margen de su aportación directa a la actividad, el sector del transporte destaca por su carácter estratégico para el resto de la economía (su defecto provoca carencias notables en el sistema económico global). En ese sentido, la relevancia del sector transporte en el entramado económico no solo se manifiesta por su aportación directa a las magnitudes macroeconómicas, sino por su carácter de input estratégico en la práctica totalidad de los procesos productivos: es difícil imaginar una actividad que no utilice el transporte bien vía abastecimiento de materias primas o de venta de sus productos.

Más aún, el transporte es parte esencial del modus vivendi de la ciudadanía: se utiliza el transporte para desplazarse al centro de trabajo, para disfrutar del tiempo de ocio etc. En definitiva, la actual civilización está íntimamente ligada al mundo del transporte.

Finalmente, es fácilmente apreciable que los sectores en los que inciden inicialmente la inversiones en infraestructuras destinadas a mejorar y modernizar la red de transporte (sectores de obra civil, material eléctrico, maquinaria industrial, productos siderúrgicos, minerales metálicos, energía, servicios a empresas…) son actividades con un elevado efecto multiplicador en el resto de la economía, ya que presentan factores de impulso (repercusión de la demanda de un sector hacia otros productos, estimulando su producción ) y de estrangulamiento (capacidad de venta del sector hacia otros sectores que emplean sus productos) superiores a la media.