6
Telecomunicaciones


Introducción


Telecomunicaciones, en este trabajo, es aquello que permite la comunicación bidireccional a distancia de un modo electrónico o no: servicio de correos, telégrafo, teléfono, televisión interactiva, vídeo a la demanda, Internet...

El sector tiene una serie de características y de problemas comunes, que más adelante señalaremos. Ahora, simplemente adelantamos que todos los subsectores han estado fuertemente regulados y que se está procediendo a su desregulación; que la demanda de servicios está creciendo de forma exponencial; que la tecnología subyacente está sufriendo un cambio acelerado, como jamás lo sufrió ninguna otra industria en toda la historia de la humanidad y que su globalización es imparable.

Un ejemplo de su evolución es que el principal motor del mercado hoy en día –la telefonía móvil– o el que muy pronto tomará el relevo –Internet– apenas existían al principio de esta década [1].

El mercado mundial de las telecomunicaciones, incluyendo equipos y servicios, excluyendo la informática y correos, era en 1995 de 545 millardos de dólares y la Unión Internacional de Telecomunicaciones, estimaba que en el año 2.000 llegaría a los 650 millardos de dólares, lo que representaría el 2,37% del PIB mundial [2]. Otras estimaciones todavía le dan más importancia y llegan a decir que en el año 2.000 el mercado será de 1,03 billones de dólares (según OMSYC, citado en [6]). Cualesquiera de las dos cifras indican que las telecomunicaciones pronto se convertirán en el mayor mercado del mundo.

El mercado se reparte aproximadamente en un 80% en servicios y un 20% en equipos [13].

Podríamos dividir el mercado en tres partes de tamaño parecido que son: Estados Unidos (40%), Europa Occidental (35%) y el resto del Mundo (25%), destacando entre estos últimos Japón con un 12%.

El mercado de la telefonía móvil en 1991 tenía 15 millones de usuarios y pasó a 60 millones en 1995 [2]. La mitad de los usuarios están en Estados Unidos (30 M) y una cuarta parte en Europa Occidental (15 M). En España en 1995 había aproximadamente 2,5 M.

 

Correos


Breve resumen histórico


En la Edad Media surgieron sistemas de correos privados por necesidades relacionados con el comercio. En muchos casos tenían una fuerte componente paneuropea. A partir del Renacimiento los servicios de correos pasan a ser nacionales y controlados por el estado.

El sistema de tarificación era tremendamente complejo, se tenían en cuenta el tipo de correspondencia, el peso y la distancia. Normalmente se pagaba en destino. No es hasta 1840 que en Inglaterra se introdujo la idea de un pago único (un penique) para todo un país, justificándose por un sello que se pagaba en origen [3].

Se puede considerar que la aparición del sello es el inicio del moderno servicio de Correos que se extiende a todos los ciudadanos. La idea de servicio universal lleva asociada la de "monopolio natural" que ha sido la predominante hasta nuestros días.

En España, y en consecuencia en la CAPV y en Gipuzkoa, el sistema del sello se implanta en 1850 [4]; existiendo ya en ese año una densa red de distribución [5].

Muy pronto se hace evidente que para que el sistema funcione adecuadamente debe ser mundial y debe haber acuerdos de pago internacionales. En 1874 veintidós países firmaron el tratado postal que se llamó la Unión Postal General. En 1878 su nombre se cambió por el actual de Unión Postal Universal. Cabe destacar que entre los países que acudieron a Berna había 1.200 tarifas bilaterales. Con la firma del Tratado quedó reducida a una. En 1996 la UPU contaba con 189 naciones.

En España a Correos se le reserva las funciones de correspondencia, transferencias de dinero y telégrafos.

En los últimos años se ha ido imponiendo la idea de que servicio universal no es sinónimo de monopolio. Así, se ha ido abriendo el correo a las industrias privadas.

Nuestro país no podía ser ajeno a los movimientos liberalizadores y dentro de ellos se enmarca el que en estos momentos Correos sea un "organismo autónomo" y que pronto se enfrentará a la libre competencia con otras empresas.

Como primera consecuencia de los movimientos liberalizadores han surgido empresas de "courier" que hacen el servicio en el ámbito mundial (DHL, Federal Express, UPS, etc.) y multitud de empresas de mensajeros que realizan funciones similares en el ámbito doméstico (por ejemplo SEUR, MRW, etc.).

 

Localización y principales empresas


Ni en Gipuzkoa ni en la CAPV hay empresas importantes en este sector. Hay delegaciones de las grandes multinacionales y nacionales mencionadas más arriba. Dentro de Gipuzkoa los lugares en los que predominantemente tienen sus delegaciones son: San Sebastián, Irún, Eibar, Azpeitia, Mondragón y Tolosa.

 

Problemas sectoriales


La evolución de la tecnología ha hecho que los objetivos iniciales del monopolio, envío de cartas, envío de dinero y telégrafos hayan quedado obsoletos.

Las cartas, en su concepción inicial, eran un método de comunicación bidireccional. Primero el desarrollo del teléfono, luego su bajada de precio, y posteriormente la aparición del fax y del correo electrónico, han hecho que la función de comunicación bidireccional haya quedado casi anulada. Ahora, el servicio de correos se utiliza para el envío de documentos físicos, para publicidad y para paquetería. Es decir, se ha convertido en una comunicación unidireccional. Eso no significa que ahora haya menos movimiento; en este momento hay más que nunca y se prevé un aumento considerable del mismo; lo que casi ha desaparecido es la carta como vehículo de intercomunicación personal.

En el ámbito mundial, en 1995 –último año del que disponemos estadísticas– se distribuyeron 403 millardos de cartas; de los cuales 394 lo son en el sistema doméstico y nueve en el transfronterizo. Desde 1985 el tráfico se ha incrementado un 0,9% anual.



Números en miles
Tipo de Correspondencia

 
España Fuente INE
Euskadi Fuente eustat
Alava
Vizcaya
Gipuzkoa
Nacida
4.318.523
192.070
17.435
113.852
60.784
Distribuida
4.762.493
242.695
28.644
125.335
88.716

 


 

Perspectivas


En la última década ha habido un crecimiento de las cartas en los países en vías de desarrollo y un descenso en los países industrializados. No obstante y de acuerdo con el estudio "Post 2005 Core Business Scenarios"[3], la previsión para la próxima década y para el tráfico internacional es diferente. Se prevé un crecimiento del 5,1% anual en los países de bajos ingresos; del 4,4 en los de medios y de un 3,4% en los países industrializados.

La futura liberalización de Correos representa para esta entidad un fuerte desafío que se traduce en una gran oportunidad para empresas privadas. La competencia internacional será muy dura. Probablemente, en un futuro cercano, sólo queden un puñado de grandes operadores globales y millones de pequeñas empresas que trabajarán en el ámbito local. Muy probablemente las enormes dificultades logísticas de llegar al cliente final, las solucionarán las grandes empresas mediante acuerdos con las locales.

 

Telégrafos


Entendemos por telegrafía un servicio capaz de transmitir a distancia un mensaje escrito. La diferencia con el teléfono es que este último transmite voz y la diferencia con correos es que no transporta el soporte del mensaje sino que lleva sólo el texto.

Hasta no hace muchos años la diferencia entre telefonía y telegrafía era muy notable. La primera era analógica y la segunda digital, lo que tenía grandes implicaciones técnicas, entre las que cabe resaltar que la telegrafía transmite pulsos de corriente continua, mientras que la telefonía transmite una señal analógica continuamente variable. Este simple hecho producía que las líneas telegráficas no pudieran transmitir voz y viceversa: las líneas de voz no podían transmitir telegramas. Así se justificaba la existencia de dos redes separadas. Hoy esto ya tiene muy poca razón de ser por varios motivos, quizá el fundamental es que la voz se transmite digitalizada. En cierto sentido –y aunque parezca un contrasentido– podríamos decir que la telefonía ha desaparecido y que sólo queda la telegrafía. Ya no existe la necesidad de dos redes separadas y en la batalla casi han desaparecido las empresas de telegrafía, habiendo asumido todas sus funciones las compañías llamadas telefónicas.

Las pocas redes telegráficas que quedan en algunos países, como puede ser el caso de España, son un residuo histórico.

En España, desde 1855, el servicio de telegrafía fue un monopolio del estado administrado por el "Cuerpo de Telégrafos".

El telégrafo se ofrece como dos servicios muy diferentes; por un lado están las oficinas en las que cualquier persona puede poner un telegrama que será llevado en mano al destino. (Este servicio ha sido suprimido en muchos países; en España sigue vigente).

El otro servicio es el Télex. El usuario de télex, normalmente una empresa, tiene en su domicilio un equipo terminal (un teletipo) y una línea telegráfica. Cada abonado tiene asignado un número, al igual que el servicio telefónico y su funcionamiento es muy similar.

Hoy en día el fax, el correo electrónico e Internet cubren las funciones del télex con ventaja. No obstante, Correos y Telégrafos sigue dando los servicios clásicos más otros nuevos como alquiler de líneas de datos digitales –es decir: telegráficas– y servicios VSAT: comunicaciones bidireccionales mediante satélites de telecomunicaciones y antenas de pequeña apertura. Correos y Telégrafos vende los servicios del sistema de satélites Hispasat.

 

Breve resumen histórico


Una telegrafía óptica "moderna" en la que se puede transmitir cualquier mensaje a grandes distancias en tiempos cortos se inicia en Suecia con la aparición de los telégrafos ópticos [7].

La idea es muy simple. Se construye una cadena de torres entre dos ciudades. Por medio de un sistema de señales visuales se transmiten los textos de una estación a la siguiente, donde se repite el proceso, hasta llegar al destino.

Uno de sus herederos más famosos, que se considera el origen de la telegrafía óptica, es el de Chappe, que el 15 de agosto de 1794 transmitió la noticia de la victoria de los ejércitos de la república sobre Condé desde Lylle a París en 2 minutos. La distancia que separa las dos ciudades es de 230 Km.

En España, la primera línea es la de Madrid–Aranjuez con dos estaciones, que empezó a funcionar en 1831. En 1832 se acabó la segunda línea: Madrid–San Ildefonso. En 1836 se realiza la línea Logroño–Pamplona–Vitoria, con quince estaciones. En 1844 es cuando la telegrafía óptica toma auge en España, con medio siglo de retraso frente al resto de Europa. El 2 de octubre de 1846 entra en funcionamiento la línea de Castilla que con 52 torres cubre el trayecto Madrid–Valladolid–Burgos–Vitoria–San Sebastián–Irún. En esta última ciudad enlazaba con la red francesa. Representaciones de algunas de sus torres se ven en un cuadro custodiado en la Diputación de Gipuzkoa. En seis horas permitía la transmisión de un telegrama desde París a Madrid. Una gran parte del tiempo se gastaba en Irún para traducir del sistema español al francés.

La línea de Castilla estuvo funcionando hasta 1855 [8]. En esta época, la telegrafía eléctrica ya ha adquirido madurez.

Tras algunas instalaciones experimentales, la primera línea operativa de telégrafo eléctrico se crea en España en 1852, uniendo Bilbao con Portugalete para enviar mensajes de servicio al puerto [9].

En 1853 se plantea una línea Madrid–Irún. Tras la no grata experiencia de la línea de Castilla (dificultades de mantenimiento), se plantea un recorrido alternativo: Madrid–Guadalajara–Zaragoza–Pamplona–San Sebastián–Irún, con estaciones intermedias en Calatayud, Tudela, Alsasua y Tolosa.

El 17 de octubre de 1854 la línea llega a Pamplona, el 22 del mismo mes a San Sebastián y el 27 a Irún. La línea estaba terminada [9]. De Pamplona sale un ramal a Vitoria y de ahí a Bilbao, llegando a esta última ciudad en 1856.

 

Perspectivas


Tal como se ha dicho más arriba, la telegrafía como tal prácticamente no tiene futuro. Una prueba del declive podemos verla en la siguiente tabla, elaboración propia a partir de datos del Ine.




Año
Teleg. enviados Nacionales
Teleg. enviados Internac.
Radiotelegr. enviados Nac.
Min. de télex
1983 (1er trim.)
997.000 96.000 19.000 23.510.000
1997 (1er trim.)
551.188 28.534 1.526 1.941.300
Para Gipuzkoa los datos similares son:    
1983
50.625 4.817 296  
1996
33.420 2.109 14  



Teléfono


Introducción


Literalmente significa voz a distancia. Todos conocemos el teléfono, por lo que no hace falta definirlo. No obstante, tras su familiaridad y aparente sencillez, se esconden los sistemas más complejos de la electrónica profesional

Cabe señalar que la palabra teléfono ha ampliado su campo semántico y ha transformado su significación inicial de transporte eléctrico de la voz a todo el universo de las comunicaciones bidireccionales: teléfono, telégrafo, fax, telefonía móvil, RDSI, videoconferencia, interconexión de computadores: correo electrónico, Internet, redes de banda ancha,...

 

Pequeño análisis histórico


La invención del teléfono se atribuye al norteamericano Alexander Graham Bell, en 1877; aunque hay claros precedentes.

Ya en España, en1877 la Revista de Telégrafos, habla del teléfono parlante de Bell. Al año siguiente el cuerpo de telégrafos hace los primeros ensayos de telefonía. En 1890 ya hay 29 redes telefónicas privadas funcionando.

1908 es un año importante para las telecomunicaciones guipuzcoanas. En España ya hay 60 redes urbanas privadas y se inaugura una estatal que se convertirá en internacional: la línea telefónica Madrid-Zaragoza-San Sebastián-Irún. En esta última ciudad enlaza con Francia, lo mismo que en su día hiciera la telegrafía óptica. El Ayuntamiento de San Sebastián consigue permiso para la creación de una red autónoma que se conectaría a la estatal. La central era de la marca Ericsson y tenía 500 líneas de capacidad siendo la primera en España que utilizaba un sistema de selección automática. Esta concesión tiene unas características muy peculiares, las demás eran por un periodo de unas decenas de años -era habitual treinta años-; ésta era indefinida. Por ello, se mantuvo autónoma, hasta que en 1970 el ayuntamiento la vendió voluntariamente a Telefónica.

Al mismo tiempo que el ayuntamiento, la Diputación de Gipuzkoa obtuvo la concesión para la implantación de la red telefónica en el resto de la provincia. Mantuvo su explotación hasta 1956, en el que llegó a un acuerdo con Telefónica, consiguiendo que fuera la primera provincia española con su red completamente automatizada.

En 1915 se estableció la red urbana e interurbana en Bizkaia, explotada por el Cuerpo de Telégrafos con aportaciones económicas de la Diputación y del estado.

Hasta hace muy poco tiempo, en casi todos los países del mundo, la telefonía era un monopolio, controlado de algún modo por los estados. Era el ejemplo típico de "monopolio natural". Ello junto con mercados muy regulados y fronteras muy protectoras produjo un macrosector poco eficaz y con evolución muy por detrás de las posibilidades tecnológicas.

Los primeros intentos de "desmonopolizar" el teléfono datan de hace algo más de veinte años en Estados Unidos. A pesar de que se hizo muy tímidamente, muy pronto se vio la ventaja para los usuarios: precios más bajos, calidad y variedad de servicios.

El segundo intento data de hace algo menos de dos décadas en el Reino Unido. Primero fue la ruptura del monopolio que ejercía British Telecomm (hoy BT); fue el duopolio. Curiosamente BT reaccionó tan estupendamente que hoy es una de las grandes empresas mundiales de telecomunicaciones. Poco después el sector se liberalizó y entraron a competir decenas de empresas en segmentos específicos.

Recientemente la Comisión Europea elaboró una directiva para la liberalización de todos los servicios de telecomunicación en el ámbito de la UE a partir del 1 de enero de 1998. España se acogió a una moratoria que le ha permitido no liberar totalmente hasta el 1 de diciembre de 1998. Debido a ello los movimientos en la UE son vertiginosos. Muchas empresas quieren tomar posiciones.

En España cabe destacar la importante entrada de Italia Telecom en el sector de telefonía básica (voz fija) con la compra de un gran paquete de acciones de la segunda operadora, Retevisión, cuya licencia para operar se concedió en junio del 97. A la vez, se concedió licencia a Euskaltel para operar en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca. De esta última empresa, Italia Telecom también cuenta con un importante paquete accionarial. En julio de 1998 se concedió la tercera licencia al consorcio Lince, liderado por France Telecom. BT ha llegado a un acuerdo estratégico con Airtel para ofrecer un servicio de telefonía global.

Muy pronto entrarán nuevos operadores, tales como Jazztel que ha anunciado su intención de poner un cable de fibra óptica que una todas las ciudades costeras españolas.

Antes de liberalizar los servicios de telefonía básica, se había introducido la competencia en la telefonía móvil. En el momento de escribir este trabajo hay tres operadores funcionando: Moviline –telefonía móvil analógica–, MoviStar –telefonía móvil digital (GSM)–, las dos del grupo Telefónica, y Airtel –telefonía móvil digital (GSM). En junio de 1998 se ha concedido la tercera licencia a Retevisión Móviles –telefonía móvil GSM/PCS/1800.


Datos estadísticos del servicio telefónico 1996

Nº líneas telefónicas (miles) 15.441
Conexiones Red Iberpac 87.000
Circuitos Digitales (miles) 37.818
Ibercom (miles) 679
Telefonía móvil (abonados) 2.998.212

Datos Ine. (www.ine.es)


En 1996 en España había 15.441.000 líneas de telefonía básica, lo que equivale al 38,53% de la población. En la CAPV dicho porcentaje se elevaba al 41% [10], distribuyéndose del siguiente modo:




Territorio Nº de líneas % de la población
CAPV 861.014 41
Alava 112.366 40,1
Bizkaia 463.725 40,7
Gipuzkoa 284.923 42

Datos eustat (www.eustat.es)



Debe observarse que la mayor penetración se da en Gipuzkoa.

Hoy por hoy, el único operador importante de telefonía básica es Telefónica. Un hecho que sin duda será muy importante, pero demasiado reciente para poder evaluar su trascendencia, es que desde enero de 1998 funcionan dos segundos operadores: Euskaltel en la CAPV y Retevisión en el resto de España. De momento, lo hacen como un servicio de numeración indirecta (050), aunque cuando estas páginas salgan a la luz ya darán servicio directo. De momento, el número de clientes es muy superior al esperado en los planes de las respectivas empresas.

En Urnieta, Gipuzkoa, se ha instalado una red de telefonía municipal. Para llamadas dentro del municipio la tarifa es plana, es decir, van incluidas en la cuota mensual. Para salir al exterior utiliza los servicios de Euskaltel. Es un ejemplo pionero digno de estudiarse, pues demuestra que un ayuntamiento es capaz de impulsar una red de telefonía, económicamente atractiva para los ciudadanos.

 

Perspectivas


Hay varios retos importantes a los que se enfrenta el sector. El primero de ellos es la competencia. Las tendencias liberalizadoras en todo el mundo se han traducido en un acuerdo de la Organización Mundial del Comercio para la próxima liberalización del sector.

Para poder competir en el ámbito mundial se han creado grandes consorcios, tales como Concert, Unisource o Global One, formados por los antiguos monopolios.

Hay empresas que están tendiendo cables submarinos que unen las principales ciudades del mundo, por ejemplo el proyecto Oxygen lo está haciendo mediante un cable de 320.000 Km que tendrá 265 puntos de entrada, en 171 países. Una vez acabado revenderá su capacidad, según dicen a precios más baratos que los actuales [11, 12].

Las empresas ferroviarias, aprovechando el derecho de paso que tienen, están uniendo con fibras ópticas las principales ciudades europeas (proyecto Hermes).

Un nuevo fenómeno, con consecuencias difíciles de prever, es la aparición de brokers de ancho de banda, que son esencialmente mercados donde se reúnen los oferentes y los compradores. Las transacciones que efectúan son del estilo: "necesito un enlace de 2 Mbps para Melbourne, ¿cuál es la oferta más barata?".

En el Reino Unido, que nos puede servir de referencia, han surgido aproximadamente unas 200 empresas que dan diversos servicios de telefonía básica. Algo parecido cabe esperar que ocurra en los demás países de la UE.

Además de los operadores, hay un número difícil de evaluar de empresas que ofrecen servicios de valor añadido, como el servicio de brokerage descrito más arriba.

El segundo gran reto es el de la tecnología. Su evolución es vertiginosa. Tanto que el estar al día exige inversiones gigantescas. Por otra parte, una nueva tecnología puede revalorizar las infraestructuras existentes o hacerlas totalmente obsoletas. En el primer caso, en el de la revalorización de las infraestructuras, están tecnologías como el ADSL o HDSL que permiten enviar por el par telefónico hasta 2 Mbps De ese modo, sin cambiar los cables que llegan al hogar, se pueden dar velocidades de transmisión antes sólo concebibles en redes de cable o de fibra óptica. En el segundo caso, el de la devaluación de las infraestructuras, se sitúan tecnologías como la telefonía fija basada en radio; se trata de la misma tecnología de la telefonía móvil pero usándola en telefonía fija. De ese modo la infraestructura de hilos telefónicos que llegan al hogar pierde gran parte de su valor. Debemos recordar que esa infraestructura era el mayor valor –sobre todo estratégico– que tenían los antiguos monopolios.

Cada vez será más difícil y más caro conseguir "permisos de paso" para el tendido de cables y la realización de zanjas. Por ello, las empresas que ya disponen de un derecho de paso, como por ejemplo ferrocarriles, autopistas, canales navegables, electricidad, distribución de agua..., se están preparando para ser los próximos suministradores de telecomunicaciones. En muchos casos ya lo son.

Un nuevo fenómeno es que en 1998 el tráfico de datos -debido sobre todo a Internet- ha igualado al tráfico de voz. Nick Lippis, analista de Data Communications, llega a decir que en el 2003 el 90% del ancho de banda lo ocupará el tráfico Internet [14].

El mayor reto para los nuevos entrantes es el de llegar al abonado. Lo que se ha dado en llamar "el último kilómetro". Tal como hemos dicho, hay diversas tecnologías, pero entre todas ellas parece que van a jugar un importante papel las distribuidoras de televisión por cable. Para proporcionar servicios avanzados de televisión se necesita llegar de algún modo al abonado. Una tecnología probada y de amplio uso es la de hacerlo con algún tipo de cable: coaxial o fibra óptica hasta el domicilio del cliente. Por esos cables también se pueden dar servicios de telefonía. De ello hablaremos en el siguiente apartado.

Lo expuesto más arriba, y algunos otros temas, configuran un panorama "fluido" en el que lo que pueda pasar es imposible de prever. "La única cosa segura sobre el nuevo mercado de las redes -utilizando el viejo axioma- es el cambio en sí mismo"[15]