13.4
Sector químico


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La industria química


La actividad de la industria química tiene que ver con la transformación de unas materias primas para obtener unos productos denominados Productos Químicos. Esta transformación se refiere, no solamente a los productos minerales sino también a los derivados del petróleo o a los del gas natural. De esta forma, se dividen los productos químicos en orgánicos e inorgánicos, dependiendo de cual sea su naturaleza. Mediante el uso de ambos y su transformación, se cubren las necesidades que se demandan desde sectores industriales, tales como el del papel y la siderurgia, o el de los fertilizantes , los plásticos, las fibras sintéticas, el caucho, los detergentes y otros, intermedios o finales.

La industria que vamos a encuadrar como industria química está clasificada según la CNAE -93 dentro del epígrafe 24 subepígrafes 241-247.

Dentro del sector de esta industria, una de las formas más tradicionales de subdividirlo suele ser la que tiene en cuenta el mercado al que van dirigidos los productos que se fabrican.

Esta idea concuerda con la clasificación realizada por la SPRI en su informe de 1994 sobre el sector de la Industria Química Vasca y que servirá de referente importante a la hora de elaborar éste, sobre la industria guipuzcoana. Esta división resulta especialmente didáctica y explica muy bien lo que es la industria química, incluso a quiénes no están familiarizados con la misma.

Esta clasificación separa al sector en:

Química para la industria

Se refiere a la parte de la industria de este sector que fabrica productos químicos generalmente para otro tipo de sectores industriales diferentes al de la industria química.

Así, productos como las grasas, los aceites minerales, los detergentes industriales o los gases empleados en la industria, forman parte de este tipo de productos a los que este apartado se refiere.

Otros productos son las pinturas, los barnices o los preparados para otros sectores como el de la construcción, o las tintas para el sector de la serigrafía o para la imprenta.

En este subsector están enmarcadas gran parte de las industrias, sobre todo pequeñas industrias, que se encuentran emplazadas en Gipuzkoa.

Así, la industria del papel, la fundición, los transformados metálicos, los tratamientos térmicos y otros sectores como el de la depuración de aguas componen los principales clientes de esta parte de la industria química guipuzcoana.

 

Química Básica

La Química básica es la parte de la industria química que fabrica productos, bien para otras industrias del mismo sector químico,caso más general, bien para otros sectores, cuando éstos los consumen de forma masiva.

Es la que podríamos clasificar como la industria más pesada del sector químico. Ella comporta grandes instalaciones y grandes inversiones para la fabricación de los denominados productos básicos y que normalmente se hacen en grandes producciones.

Entre la industria catalogada dentro de la industria química guipuzcoana no tenemos ninguna que centre su actividad en la fabricación de productos básicos orgánicos. Sin embargo, sí que tenemos una mediana empresa de producción de productos básicos inorgánicos. Nos estamos refiriendo a una industria de electrólisis que, aunque por su tamaño no pueda considerarse como grande, sirve además para abastecer de materias primas a otra empresa guipuzcoana que fabrica la base para la elaboración de productos plásticos

 

Química para el consumo final

Esta parcela de la industria química, nos proporciona el tipo de productos que más cerca está de nuestra vida cotidiana. Se refieren estos productos a aquellos que, como su nombre indica, son productos finales, es decir, nos llegan tal cual hasta nosotros. Posiblemente sea la parte de la industria química que consideramos como más amigable y más familiar, aunque aquí queda excluida la industria farmacéutica.

El consumo de estos productos finales depende casi exclusivamente de la industria que los produce ya que generalmente ella misma los comercializa, les da nombre y los lanza al mercado; suelen ser productos con marca. Este no es el caso de las industrias que pertenecen a las otras áreas en que estamos dividiendo la industria química.

En Gipuzkoa disponemos de varias factorías importantes y con marca propia que terminan en la fabricación y comercialización de productos de consumo.

Los productos que este tipo de industria fabrica van desde los detergentes y jabones de uso doméstico hasta otros que se usan en objetos menos perecederos, como el automóvil. También pueden incluirse aquellos fabricantes de pinturas o cosméticos con nombre propio.

 

Química para la agricultura

Los productos relacionados con este apartado tienen al sector agrícola como cliente final.

Los productos químicos para la agricultura son principalmente los abonos y específicos para combatir plagas y enfermedades de los productos de la tierra.

Hace una veintena de años en los alrededores de la Zona Portuaria de Pasaia había cierta actividad relacionada con la química para la agricultura pero actualmente el peso de este subsector en Gipuzkoa representa una casi inexistente contribución dentro del total del sector de la industria química.

De hecho, por ejemplo, en el subíndice de fabricación de productos fitosanitarios no tenemos ninguna empresa inscrita.

Esta realidad va en bastante consonancia con este subsector en la industria vasca que sólo representaba en 1994 un 5% del total de la industria química.

 

Fabricación de productos farmacéuticos

Naturalmente este tipo de industrias trabaja en relación con la fabricación de formulaciones farmacéuticas.

Aunque la presencia de industrias de este tipo en Gipuzkoa no es muy importante contamos con varias empresas -pequeñas empresas- que fabrican productos propios en una actividad que está sobre todo dominada por grandes empresas y multinacionales que en España se situan principalmente en Catalunya y en Madrid.

 

2
Introducción


Cuando se pretende describir un sector industrial van a buscarse una serie de características que no se dan en lo que se podría pensar que es el sector de la Industria Química Guipuzcoana.

Así, no es común encontrarse dentro de la industria química guipuzcoana empresas que fabriquen los mismos productos o que peleen dentro de la competencia pura y característica de un mismo sector; es decir, lo que la industria guipuzcoana es actualmente tiene que ver con el resultado a través de los años de una especie de selección natural , de manera que es raro que haya varias empresas dentro del ramo que generen el mismo producto.

Tampoco se caracteriza, en general, el sector químico, como un sector especialmente maduro ni longevo, como tampoco lo es la actividad química, al menos si se le compara con otros más tradicionales como el papelero o el siderúrgico, cuya ceación vino ligada a una serie de características que tenían que ver con la geografía de nuestro territorio.

Aunque, generalmente para casi todo el mundo, esta actividad haya dejado de ser algo desconocido para convertirse en una actividad como otra cualquiera, se ha necesitado tiempo para desterrar aquello de que la industria química estaba relacionada con lo mágico, el riesgo o la contaminación.

De hecho esto es así, y particularmente reseñable en la industria de Gipuzkoa, donde los accidentes y los casos de contaminación no suelen estar casi nunca relacionados con empresas de este sector.

Así, el aglomerado de las empresas que está catalogado dentro de la clasificación guipuzcoana de industrias del sector químico, no se caracteriza por producir nada especial que se asocie con el sector guipuzcoano de la industria química. Y esto es debido a que las empresas químicas guipuzcoanas nacieron y casi se podría asegurar que continúan siendo fieles a su función original, que ha sido y sigue siendo permanecer especialistas en el servicio a otros sectores muy bien implantados en nuestro territorio.

Puede decirse que la industria química guipuzcoana no es más que el poso de una serie de actividades que con el tiempo ha sabido sedimentarse en la producción de materias primas que sirven a los sectores con solera , como la fundición, la fabricación de productos para las papeleras y a otros sectores, como la construcción o el consumo, el automóvil o incluso al aeronaútico. Esta afirmación permite excepciones en Guipuzkoa, alguna de ellas con gran renombre, que se honran de tener productos con marca y cuya comercialización descansa con una calidad contrastada a nivel internacional.

Sin embargo, no debemos menospreciar la importancia que la industria guipuzcoana tiene, ni quitarle el lugar que merecidamente ha conseguido pues esta industria ha sabido con inteligencia y buen hacer no sólo permanecer en una zona donde la tradición era más manufacturera de productos relacionados con los metales o el papel por ejemplo, sino extender sus productos hasta un mercado mucho mayor que aquel que fue en su comienzo.

 

3
Análisis histórico


Con independencia de que en Bergara se descubriera el Wolframio por los hermanos Eluyar, lo que se califica hoy como sector químico pudo tener que ver con la necesidad que las papeleras tuvieron de cloro y otros productos. Si bien es difícil separar los intereses que cada una de las primeras empresas tuvieron en su comienzo, un hito importante hubo de ser la fabricación de productos químicos a partir de la electrólisis del cloruro sódico.

Efectivamente, a orillas del Urumea y muy cerca de un núcleo importante de industrias papeleras, se construyó una empresa de electroquímica que seguro fue el motor de otras situadas en su entorno. Hoy, una de ellas centra su actividad en la fabricación de policloruro de vinilo. Naturalmente nos estamos refiriendo a la Electroquímica de Hernani y a la empresa actualmente denominada ELF Atochem. Dentro del sector auxiliar de la Industria papelera, no hace mucho más de una treintena de años, existieron, en dura competencia y de forma masiva, una serie de empresas de pequeño tamaño que, la mayoría de ellas, abastecían a las empresas papeleras de productos como el sulfato de aluminio u otras sustancias empleadas en las actividades fabriles del papel.

Hoy en día los fabricantes de este tipo de productos compiten a veces de forma ejemplar con multinacionales que tienden a absorber las industrias del entorno. Sin embargo, ofreciendo servicio precio y calidad, las industrias químicas guipuzcoanas se van imponiendo con firmeza, emprendiendo con retos que son dignos de elogio en muchos casos.

Es evidente que este tipo de actividades generó en su día otras relacionadas con la calderería y fabricación de equipos químicos, que incluso dio origen a grandes empresas cuando también otros sectores como el nuclear o el químico de fuera de Gipuzkoa, así lo demandaron

En general, los promotores de este tipo de industria química fueron ingenieros o empresarios formados fuera de Gipuzkoa y que obtuvieron la tecnología mediante licencias europeas principalmente. Ello fue sobre todo al principio porque posteriormente, en la industria química guipuzcoana, se desarrollaron productos que se vendieron no solamente en nuestro territorio sino en el resto del estado o en Europa. De todas maneras, la exportación en el comienzo era un fenómeno poco común por no decir escaso.

Otro sector de importancia, muy singular en Gipuzkoa, demandante de productos químicos fue el de la fundición. Este sector necesitado de resinas para aglomerar moldes, posteriormente utilizados en el proceso de colado del caldo, no sólo demandaba productos base como el fenol sino que abrió la posibilidad de diseñar nuevas formulaciones que compitieran con las que llegaban de otras industrias químicas.

Estas empresas fabricaban y ensayaban sus nuevos productos en sus propios laboratorios de desarrollo para luego introducirlos en la fabricación de piezas de fundición. Otras veces contaban con la ayuda inestimable de la denominada Asociación Técnica de Fundidores de Guipuzkoa que también supuso en su día un eslabón fuerte entre productores de resinas y productos de fundición y de los usuarios finales que utilizaban resinas químicas que iban inexorablemente sustituyendo a los aglomerantes naturales a base de bentonitas.

En los orígenes de esta actividad química se recuerdan empresas como Rutilita y Boniface o Industrias Químicas del Urumea cuya fabricación se ha visto diversificada por otros productos.

Pero esta actividad no sólo era específica de estas dos empresas, pues justo es recordar a Krafft S.A. quién sin complejos, lanzó al mercado el uso de las grasas de litio y además caminó en el desarrollo de nuevas formulaciones para el sector de la Fundición y también para el de la Acería.

El Sector siderúrgico también fue motor de creación de la industria química de Gipuzkoa. No en vano hoy podemos decir que tenemos el núcleo más numeroso, quizás del mundo, de un tipo de empresas que fabrican aceros por arco eléctrico.

Los agentes fluidificantes de escorias, o los productos empleados en las operaciones de fusión y afino, también empujaron la inventiva de los que desarrollaron este tipo de productos.

La demanda de otros productos tales como los aceites industriales significó una oportunidad de negocio en el tejer de la industria química de Gipuzkoa. Porque en el campo de los aceites industriales también en Gipuzkoa se gestaron algunas empresas, compitiendo con gran éxito con multinacionales o con empresas muy bien implantadas en el sector de los metales que venían sobre todo de Bizkaia o de Cataluya. Estas empresas, que se formaron entre otros lugares en la zona de Eibar y Elgoibar, servían a las industrias tratamentistas y transformadoras de metales en general.

Los jabones y otros fabricados de consumo y de hogar también fueron parte de la diversificada oferta que la industria química contenía entre la gama de productos. Entre los procesos de este tipo de industria están los de desdoblamiento de grasas y la obtención de ácidos grasos y derivados.

También tenemos que considerar otros sectores que, si no son tan exclusivamente guipuzcoanos, se imponen en nuestro entorno para abastecer a la industria del mueble o de la transformación de la madera. Así surgen almacenistas de disolventes que formulan y fabrican preparados para las pinturas y barnices de este sector que se instala principalmente en la zona de Azpeitia y Azkoitia sin menospreciar otras iniciativas que se dan en otras zonas como Hernani, Deva o Pasaia.

Dentro del abanico de clientes de la industria química, la demanda de la imprenta y lo que se refiere a la escritura brindó otra oportunidad que permitió la creación de una industria de tintas que hoy en día tiene un lugar más que digno en un sector que como es fácil de suponer abarca a un conglomerado de muy importantes industrias en el mundo entero.

Finalmente, la química del aire o el mundo de los gases también ha formado parte, tradicionalmente, incluso importante, dentro de otros sectores como el siderúrgico o el de la fabricación de los bienes de equipo en la actividad de la soldadura.

Hace casi un siglo se instalaron en Gipuzkoa dos empresas con una actividad sobre todo envasadora y comercializadora de oxígeno.

Sus nombres SEO y CNO significaban la Sociedad Española y la Compañía Nacional , ambas del Oxígeno.

El mercado del oxígeno eran los hospitales y la soldadura empleada en los astilleros y en los talleres de calderería.

Sin embargo, el consumo masivo de los gases se produjo cuando los aceristas empezaron a usarlos en la fabricación y afino del acero.

Ahora este sector ve ampliada su actividad en otras aplicaciones más especiales, como el de los gases a medida o el uso de estos en fines relacionados con el Medioambiente.